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Tal y como ocurre con otros muchos indicadores demográficos, la densidad de población en Aragón se caracteriza por dos aspectos fundamentales. En primer lugar, presenta unas cifras de densidad que, en términos generales, deben considerarse como bajas o, en muchos casos, extremadamente bajas. En segundo lugar, y tal como se pone de manifiesto en el mapa adjunto, la distribución espacial resulta muy desigual . Por supuesto, ambas características son consecuencia directa de los intensos procesos migratorios campo-ciudad que afectaron tanto a la región, como al conjunto del país, durante buena parte del pasado siglo XX y que sigue produciéndose durante el presente.

Según datos de 2012, Aragón cuenta con una densidad de población de apenas 28,6 hab/km2 , casi 65 puntos por debajo de la media nacional (93,4 hab/km2) , lo que la sitúa como la cuarta Comunidad con menor densidad, superando tan solo a Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura. Del mismo modo, y a escala provincial , las tres provincias aragonesas presentan densidades muy inferiores a la media del país, especialmente en el caso de Huesca y Teruel , que con 14,6 y 9,7 hab/km2 ocupan, respectivamente, el puesto 47 y 49 en el conjunto de las 50 provincias españolas. Por su parte, Zaragoza cuenta con una densidad de 56,6 hab/km2 , con lo que ostenta el puesto 28 del ranking provincial.

Pero es en las escalas locales , tanto comarcal como municipal, donde la escasez de población tiene un reflejo más evidente en las cifras de densidad. Así, como se refleja en el gráfico de densidad de población comarcal, 13 comarcas presentan una densidad de población inferior a 10 hab/km2 , destacando el caso de Campo de Belchite, Gúdar-Javalambre, Sobrarbe, Sierra de Albarracín y Maestrazgo, donde ni siquiera se alcanzan los 5 hab/km2. Por su parte, un 69% de los municipios aragoneses presentan densidades inferiores a los 10 hab/km2 e incluso, un total de 124 no llegan a superar los 2 hab/km2 , tal y como se pone de manifiesto con el gráfico correspondiente al número de municipios según intervalos de densidad de población.

Las escasas cifras de densidad que caracterizan al conjunto de la Comunidad y que, en buena media podrían justificar su consideración en términos de desierto demográfico, contrastan con los datos arrojados por un reducido número de municipios que atesoran ratios de habitantes por kilometro cuadrado muy superiores a la media regional y que, en algunos casos, se sitúan incluso por encima de la media nacional, sobrepasando los 100 hab/km2.Hay que tener en cuenta que el cálculo de la densidad de población depende tanto del número de habitantes de un municipio como de la superficie del término municipal , de tal forma que es posible que se den algunos resultados que pueden llevar a equívoco , estando muy influenciados por la superficie del municipio. Buen ejemplo de esto es el término municipal de Maleján que sólo tiene 325 habitantes, pero cuya escasa superficie municipal arroja una densidad de población de más de 4.000 hab/km2 . Algo similar sucede con municipios como Salillas de Jalón, Torrellas, Tierz, etc. Esta interpretación también puede darse en el sentido contrario , donde municipios con poblaciones relativamente importantes aparecen con valores de densidad de población muy baja. Ejemplos claros de este efecto son los municipios de Albarracín , con más de 1.000 habitantes y sin alcanzar los 2,5 hab/km2 o el de Belchite con 1.655 habitantes y una densidad que supera por poco los 6 hab/km2 .

Tal y como se muestra en el mapa adjunto, las capitales de provincia y un buen número de las cabeceras y subcabeceras comarcales terminan resultando los municipios que presentan mayores densidades . El dinamismo socioeconómico que atesora este reducido número de asentamientos explica esta concentración, más aún cuando buena parte del resto del territorio adolece de las condiciones de base suficientes –dinamismo del mercado laboral, acceso suficiente a infraestructuras y servicios productivos, etc.-, como para asegurar el mantenimiento de cifras de población sensiblemente superiores a las actuales. De hecho, es en el entorno del Valle del Ebro -el eje socioeconómico más importante de la región-, donde la concentración de la población se hace más evidente. Algo similar puede afirmarse en el caso de otros ejes secundarios , donde se combina la presencia de importantes infraestructuras de transporte con la concentración de asentamientos de carácter eminentemente urbano . Este es el caso del eje correspondiente a las autovías A-2 (Calatayud-Zaragoza-Fraga) y A-23 (Jaca-Huesca-Zaragoza-Teruel) o del eje conformado entre el Somontano de Barbastro y el Valle Cinca (Barbastro-Monzón-Binéfar-Fraga) .

En definitiva, Aragón debe considerarse como una región que presenta cifras de densidad de población especialmente bajas, tanto en su conjunto como a escala local. A este rasgo cuantitativo hay que sumar la presencia de una distribución espacial excesivamente polarizada entre el medio rural y el medio urbano , un rasgo cualitativo que, como en tantos otros órdenes sociales y económicos, constituye una de las principales debilidades territoriales de la región.

La fuente de información utilizada para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes y la base vectorial de municipios obtenida del Instituto Geográfico de Aragón. www.iaest.es/ http://idearagon.aragon.es

En el periodo comprendido entre los años 2001 y 2011, la densidad de población de la Comunidad Autónoma de Aragón aumentó en 3,06 habitantes , pasando de 25,39 a 28,45 hab/km2 . Por provincias, tanto Huesca como Teruel apenas variaron sus ratios de densidad -con un aumento de 1,30 y 0,48 habitantes respectivamente -, siendo la provincia de Zaragoza la que -gracias a la evolución demográfica de la ciudad de Zaragoza y su entorno-, experimentó un crecimiento más significativo: 6,78 habitantes .

Ahora bien, en el análisis de los datos relativos a la evolución de la densidad de población debe tenerse en consideración que, en el periodo comprendido entre los años 2001 y 2011, han coincidido dos dinámicas socioeconómicas y por lo tanto, demográficas, bien diferentes entre sí. En primer lugar, entre 2001 y 2009 , y coincidiendo con el periodo expansivo de la economía nacional y regional, el conjunto de la población aragonesa aumentó un 12% , registrándose un crecimiento medio de más de 18.000 habitantes al año. Dada la dinámica natural de la población aragonesa -caracterizada por tasas de natalidad especialmente bajas y por una mortalidad que, consecuencia del paulatino envejecimiento de la población, debe considerarse como alta-, todo apunta a que es el flujo constante de población inmigrante , principalmente de origen extranjero , el factor que explica el crecimiento de la población en este periodo.

A partir de 2009 , y como consecuencia del impacto provocado por la crisis económica , el escenario cambia de forma sustancial. La entrada de inmigrantes se reduce al extremo, registrándose incluso el retorno a sus países de origen de muchos de los llegados en años anteriores, con lo que, entre 2009 y 2011 la población aragonesa apenas crece un 0,06% , e incluso en el año 2011 y por primera vez desde 1996 -año a partir del cual se dispone de cifras oficiales-, Aragón pierde población.

De cara al futuro inmediato todo indica que, de mantenerse el contexto económico actual y de no mediar un más que improbable cambio de escenario en lo que a la dinámica natural de la población se refiere, Aragón continuará viendo reducida su población y, con ello, su densidad de habitantes. De hecho, esta tendencia está refrendada por los datos del último Padrón de habitantes, el de 2012, año en el que Aragón perdió 3.784 habitantes.

Espacialmente, el mapa de variación de densidad de población a escala municipal pone de manifiesto otras dos dinámicas bien definidas. Por una parte, los municipios que atesoran un carácter eminentemente urbano y que, por lo tanto, presentan un mayor dinamismo socioeconómico, ven aumentada , en mayor o menor medida, su ratio de población por unidad de superficie. Este es el caso de las tres capitales de provincia y de municipios como Calatayud, Alcañiz, Barbastro o Monzón , por citar tan solo algunos ejemplos. Algo similar puede apuntarse en el caso de los municipios con más de 5.000 habitantesque, a pesar de no alcanzar el rango de ciudad, adquieren rasgos funcionales propios de lo que se puede considerar como cabeceras o subcabeceras comarcales. De hecho, todos los municipios con más de 5.000 habitantes ven aumentada su densidad de población entre 2001 y 2011.

Mención especial merece el caso de algunos municipios situados en la que puede considerarse como área metropolitana de Zaragoza . En los últimos años, pero muy especialmente entre 2001 y 2009, la evolución al alza de los precios de la vivienda y la mejora de las infraestructuras de comunicación radial han intensificado la expansión de la ciudad de Zaragoza hacia su entorno periurbano más próximo. La evolución reciente de municipios como La Puebla de Alfinden, Utebo, Cadrete o Pinseque son buenos ejemplos de este proceso, pero es sin lugar a dudas en el caso de Cuarte de Huerva donde la intensidad alcanzada por la expansión urbana de Zaragoza se hace más evidente. Entre 2001 y 2011, este municipio del sur de Zaragoza ha quintuplicado su población, aumentando su densidad en nada menos que 922,46 hab/km2 .

En el extremo contrario, el “Aragón rural" viene experimentando dinámicas completamente opuestas a las señaladas hasta el momento. De hecho, el 64,66% de los municipios aragoneses que presentan una población inferior a los 10.000 habitantes ven descender, en mayor o menor medida, sus respectivas densidades de población. Esta tendencia es todavía más acusada en el caso de los municipios con menos de 500 habitantes , donde el descenso afecta al 70,17% , lo que supone que, entre los años 2001 y 2011, casi cuatro de cada cinco municipios con menos de 500 habitantes hayan visto mermada su densidad de población. Nuevamente, esta evolución se explica de la mano de la atonía demográfica que mantienen estos municipios, más aún desde que, a comienzos de la presente década, la llegada de población inmigrante al medio rural aragonés prácticamente haya cesado.

A escala comarcal , y tal y como se pone de manifiesto en la gráfica, el crecimiento de las cifras de densidad de población se concentra en la Delimitación Comarcal de Zaragoza -que aumenta en 42,26 el número de hab/km2 -, seguida de lejos por la Ribera Alta del Ebro y la comarca de Valdejalón , con un incremento, respectivamente, de 13,62 y 7,66 hab/km2 . Por el contrario, 18 comarcas pierden densidad o presentan un incremento de la misma inferior al habitante por kilómetro cuadrado. Con la salvedad hecha de la Comunidad de Calatayud y Las Cinco Villas, el resto de estas comarcas carecen de núcleos de población de carácter urbano, mostrando una estructura de su red de asentamientos eminentemente rural y, por lo tanto, sujetas al escaso dinamismo demográfico anteriormente descrito.

Las fuentes de información utilizadas para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial son el Padrón Municipal de habitantes de 2001 y 2011. www.iaest.es

La edad media de la población aragonesa alcanza los 43,40 años ; dos puntos por encima de los 41,51 años que fija la media nacional, y dejando a Aragón como la sexta Comunidad Autónoma con una edad media más alta. A escala provincial, Teruel (45,1 años) y Huesca (44,3 años) se sitúan como la 10º y 13º más envejecidas del país. Por su parte, los 42,9 años de Zaragoza la colocan en el puesto 22º, ligeramente por debajo de la media de edad nacional.

Ahora bien, tras los datos absolutos -y al igual que ocurre con la gran mayoría de los indicadores demográficos aragoneses-, Aragón esconde una estructura demográfica tremendamente heterogénea que requiere, para su correcta interpretación, de un análisis mucho más detallado a escala municipal.

En primer lugar cabe destacar que tan solo 82 de los 731 municipios aragoneses -apenas un 11%-, presentan edades iguales o inferiores a la media regional. Se trata, por lo general, de aquellos municipios que presentan rasgos demográficos y socioeconómicos especialmente dinámicos en el contexto regional y que pueden considerarse como asentamientos de carácter urbano , si no en lo que a sus cifras de población se refiere, si al menos en sus funciones como cabeceras o subcabeceras comarcales. A la vista del mapa adjunto y, aún a pesar de que el carácter de los municipios que se pueden considerar como las más “jóvenes" de Aragón resulta heterogéneo, el entorno metropolitano de la ciudad de Zaragoza puede considerarse como el espacio en el que tienden a concentrarse las edades medias más bajas . Así, municipios como la Puebla de Alfindén o María de Huerva presentan medias de edad inferiores a los 35 años; apenas de 32,1 años en el caso de Cuarte de Huerva , el municipio con la edad media más baja de Aragón. Indudablemente, el proceso de periurbanización del entorno inmediato a la capital regional, consecuencia de la evolución al alza de los precios de la vivienda, explica estas cifras. Algo similar ocurre en el caso de la ciudad de Huesca y su entorno, donde se encuentran municipios como Igriés o Tierz (con 36,3 y 33,6 años de media respectivamente).

En el extremo contrario, 649 municipios -lo que supone casi un 89% de los aragoneses-, cuentan con medias de edad superiores a la regional. Entre ellos, 61 municipios presentan edades iguales o superiores a los 60 años . Aunque se encuentran ejemplos de municipios muy envejecidos en cualquier punto del territorio aragonés, los datos muestran que es en Teruel y, sobre todo, en Zaragoza, donde la concentración de municipios con edades medias superiores a los 60 años resulta mayor. De hecho, en la provincia de Huesca apenas dos municipios rebasan esta edad , mientras que en Teruel son 21 y en Zaragoza 38 . En lo que respecta a la presencia de lo que se podría definir como patrones espaciales -y aun a pesar de la multitud de variables que de una u otra manera influyen en la edad media de la población-, el mapa pone de manifiesto que es en el entorno del sistema Ibérico donde se encuentra una mayor concentración espacial de municipios con edades medias altas o muy altas. De hecho, si se traza un eje entre Tarazona y la ciudad de Teruel , se observará que la gran mayoría de los municipios próximos a este eje presentan medias de edad superiores, cuando menos, a los 50 años, una tendencia que solo se ve alterada por la presencia de un reducido número de municipios que, como ocurre en el caso de Calatayud, Daroca o Calamocha, disfrutan un dinamismo demográfico y socioeconómico sensiblemente superior al de su entorno eminentemente rural y, por lo tanto, cuentan con medias de edad más bajas.

En definitiva, el análisis de la edad media de la población a escala municipal no viene sino a poner de manifiesto el grave desequilibrio que caracteriza al conjunto de la estructura demográfica aragonesa; desequilibrio estructural que tiene su reflejo en todas las dimensiones de la realidad socioeconómica de la región y que se convierte, seguramente, en la principal amenaza para la cohesión del territorio.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

El índice de juventud mide el número de jóvenes menores de 15 años por cada cien adultos con 65 años y más . En el caso de Aragón , el índice se sitúa en el 69% , una cifra sensiblemente inferior a la media del país , situada en el 85,9% . Indudablemente, el dato pone de manifiesto el escaso número de jóvenes que presenta la estructura demográfica regional y anuncia uno de los principales problemas a los que debe enfrentarse Aragón, el alto grado de dependencia de su población.

Por provincias, Teruel es la que presenta un índice de juventud más bajo, apenas un 55,20% , mientras que Huesca y Zaragoza arrojan cifras del 62,10 y 73,30% respectivamente. En los tres casos, los datos se sitúan muy por debajo de la media nacional.

A escala municipal, 646 municipios –un 88% del total-, presentan índices inferiores a la media regional . Entre ellos, 289 –casi el 40% de los municipios aragoneses-, cuentan con ratios inferiores al 20%; mientras que en 54 municipios -7% del total-, no existe ningún habitante de edad inferior a los 15 años , por lo que el índice de juventud es 0.

Tan solo 26 municipios –apenas un 3,5% de los 731 municipios aragoneses-, presentan índices de juventud iguales o superiores al 100% . Por lo general, se trata de municipios que atesoran cierto grado de dinamismo socioeconómico y que asumen funciones, sino urbanas, sí al menos propias de cabeceras o subcabeceras comarcales . Mención especial merecen los municipios situados en la que puede considerarse como el área metropolitana de Zaragoza , entorno en el que se concentran los índices de juventud más altos de la región. Así, es habitual encontrarse con un buen número de municipios que, como La Puebla de Alfindén (309,2%), María de Huerva (355,7%) o Cuarte de Huerva (552,4%) presentan índices ampliamente superiores al 200%. Sin lugar a dudas, la evolución reciente del mercado inmobiliario en la ciudad de Zaragoza y el consecuente proceso de periurbanización experimentado en el entorno inmediato de la capital regional explica estas cifras.

En definitiva, los datos descritos son el reflejo de una estructura demográfica sujeta a importantísimos desequilibrios espaciales, muy envejecida y, por lo tanto, carente del relevo generacional suficiente como para asegurar, no solo la sostenibilidad del actual sistema poblacional regional, sino también, la necesaria cohesión socioeconómica del territorio.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

El índice de sobreenvejecimiento, también denominado índice de longevidad o de senectud , representa la proporción de la población más anciana (85 y más años) por cada 100 adultos con 65 y más años . En el caso de Aragón el índice es del 16,6% , o lo que es lo mismo, la cifra es superior a la media nacional , situada en el 14% , y coloca a Aragón como uno de los territorios, no solo de España, sino de Europa, con mayor grado de sobreenvejecimiento. Por provincias, Huesca y Teruel presentan los índices más altos, 18,40% y 18,70% respectivamente, mientras que la de Zaragoza se sitúa en el 15,70% .

A escala local, de los 731 municipios que componen Aragón, 438 -el 60% -, presentan índices de sobreenvejecimiento superiores a la media regional y, en casos extremos, 42 municipios –casi el 6% de los 731 totales-, cuentan con ratios superiores al 30%, lo que supone que más de 30 de cada 100 personas mayores de 65 años superan los 85 años . En el extremo contrario, 292 municipios –un 40%-, atesoran índices de sobreenvejecimiento inferiores a la media autonómica.

Si bien cabría esperar que aquellos municipios que cuentan con una estructura demográfica más envejecida y menor dinamismo socioeconómico debieran ser los que presentan índices de sobreenvejecimiento más altos, lo cierto es que los datos a escala municipal demuestran que, entre la nómina de los municipios que presentan índices superiores al 20%, también se encuentran un buen número de municipios que ejercen funciones de cabecera o subcabecera comarcal y, por lo tanto, atesoran un dinamismo socioeconómico y demográfico sensiblemente superior a su entorno rural inmediato. Este es el caso de municipios como Graus (24%), Daroca (23,1%), Valderrobres (21,6%), Tamarite de Litera (20,3%) o Monreal del Campo (20,2%) e incluso, de las ciudades de Huesca y Teruel, que con ratios del 18,7 y 19,8% presentan índices de sobreenvejecimiento muy próximos al 20%. Seguramente, el hecho de que estos municipios cuenten con servicios sanitarios y asistenciales especialmente orientados hacia la población de más edad contribuye a explicar tanto las cifras descritas, como la heterogeneidad de los datos a escala municipal.

En definitiva, el análisis del índice de sobreenvejecimiento vuelve a poner de manifiesto el alto grado de envejecimiento que caracteriza a la estructura demográfica aragonesa; un envejecimiento que se traduce en cifras de población dependiente no solo especialmente altas, sino, como consecuencia de la evolución demográfica actual, tendentes a aumentar en el corto y medio plazo .

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

Definida como el cociente del número de mujeres respecto del de hombres y expresada en porcentaje , la tasa de feminidad de Aragón se sitúa en el 100,8% , por debajo de la media nacional , fijada en el 102,9% . Dicho de otro modo, la ratio entre sexos en la Comunidad Autónoma es casi igual a 1 y por lo tanto, el número entre hombres y mujeres está prácticamente equilibrado . La relación entre sexos tiene su trascendencia en una gran variedad de fenómenos demográficos, socioeconómicos y territoriales, influyendo de forma determinante en aspectos tan relevantes como la conducta reproductiva de la población.

A escala provincial Huesca presenta tasas de feminidad del 97%, Teruel del 95,6% y Zaragoza del 102,5% . Estos contrastes se explican de la mano del impacto demográfico provocado por el éxodo rural , fenómeno migratorio experimentado por el conjunto del país a lo largo de buena parte del pasado siglo XX. Tanto Huesca, como sobre todo Teruel, han sido provincias tradicionalmente emisoras de una población que mayoritariamente respondía al perfil de mujeres jóvenes y, por lo tanto, en edad laboral y fértil. Por contra, la provincia de Zaragoza , pero más concretamente su capital, ha actuado como receptora de una parte importante de esta población.

Al igual que ocurre a escala provincial, a escala municipal las consecuencias derivadas del proceso de éxodo rural se han traducido en unas tasas de feminidad muy desiguales: bajas o incluso, extremadamente bajas, en aquellos municipios que presentan un carácter rural más acusado, frente a las tasas altas o muy altas que atesoran los escasos municipios aragoneses que, gracias a su dinamismo socioeconómico , han logrado ejercer como centros de atracción de población. De hecho, el 88% de los municipios aragoneses presentan tasas inferiores a la media regional y, por lo tanto, cuentan con un porcentaje de hombres superior al de mujeres. Las cifras resultan especialmente preocupantes en el caso de aquellos municipios que presentan tasas de feminidad incluso inferiores al 70%, algo que ocurre en más del 12% de los municipios aragoneses.

Al margen de las cifras descritas, no se debe olvidar que el conjunto de la estructura demográfica aragonesa acusa un alto grado de envejecimiento , por lo que, la presencia de tasas de feminidad altas o al menos, superiores a la media regional, no resulta, ni mucho menos, garantía de una dinámica reproductiva suficiente, ya que todo hace presuponer que, en muchos casos, buena parte de esa población femenina mayoritaria habrá superado su etapa fértil. De hecho, 9 de los 10 municipios que presentan las tasas de feminidad más altas de Aragón -en todos los casos superiores al 120%-, cuentan con una tasas media de fecundidad igual a 0, lo que viene a demostrar que, al menos en ese año, no se produjo ningún nacimiento, aún a pesar de que el número de mujeres resulte sensiblemente superior al de hombres.

En definitiva, la escasez de población femenina y el hecho de que el envejecimiento generalizado de la población acarree la superación de su edad fértil , constituye una de las grandes debilidades de la estructura demográfica regional, muy especialmente en el caso de aquellos municipios de carácter eminentemente rural . Además y, por lo general, el medio rural aragonés tiende a carecer del suficiente dinamismo económico como para atraer a población exógena capaz de paliar una dinámica natural de la población con escasísima capacidad para asegurar el necesario relevo generacional.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística. http://www.iaest.es/

Aragón cuenta -año 2011- con casi 200.000 habitantes menores de 16 años. Esto supone un 14,87% del total de la población de la Comunidad Autónoma.

Por provincias Zaragoza es claramente la que posee un porcentaje más elevado de población menor de 16 años respecto al total, siendo de un 15,17%, frente a esto Huesca posee un 14,30% y la provincia de Teruel tan sólo un 13,72%. Una vez más se aprecia el mayor dinamismo de la provincia de Zaragoza, con un mayor porcentaje de población joven, especialmente influenciado por la capital y municipios periurbanos, frente al mayor peso de la población de grupos de edad superiores de Huesca y Teruel.

Y es que sólo 86 municipios de los 731 que componen Aragón tienen un porcentaje de población menor de 16 años superior al 15%. Frente a estos municipios más rejuvenecidos se encuentran casi 200 en que el porcentaje de población menor de 16 años no alcanza ni el 6% del total, y en 92 de estos no llega ni al 3%. Se trata de municipios con un dinamismo demográfico muy escaso y cuyo futuro a corto plazo se encuentra más que comprometido.

La mayor parte de los municipios de Aragón, prácticamente 450, tiene porcentajes de población menor de 16 años que oscilan entre el 6 y el 15%. Es decir, más de 87% de los municipios de Aragón están por debajo de la media.

Territorialmente, como se muestra en el mapa adjunto, son los municipios cercanos a la capital regional, como Utebo, Cuarte de Huerva, Cadrete, La Muela, etc. los que presentan unos porcentajes de población menor de 16 años más elevados. Similar hecho se produce en el entorno de la ciudad de Huesca, con municipios como Igriés o Tierz. De forma puntual se encuentran otros municipios con porcentajes de población joven elevados, como el caso de Villanova, en la provincia de Huesca, o Fuentes de Rubielos, en Teruel, que es uno de los casos en los que el escaso volumen de población total puede conllevar interpretaciones erróneas.

El segundo escalón con porcentajes de población menor de 16 años por encima de la media regional lo engrosan las cabeceras comarcales más dinámicas, como Barbastro, Monzón o Binefar, Fraga, Caspe, Alcañiz, etc.

En el extremo opuesto, la gran mayoría de los municipios de la provincia de Teruel, ibérica zaragozana y zonas prepirenaicas, presentan porcentajes de población menor de 16 años muy bajos. En este desierto de población joven sobresalen algunas zonas como la cuenca de Utrillas, el eje del Jiloca o los valles y polos de desarrollo del Pirineo, con porcentajes de población joven un tanto más elevados.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Censo. Instituto Nacional de Estadística.. http://www.aragon.es/

Aragón cuenta -año 2011- con casi 875.000 habitantes de entre 16 y 64. Esto supone un 65,07% del total de la población de la Comunidad Autónoma.

Por provincias Zaragoza es la que posee un porcentaje más elevado de población de entre 16 y 64 años respecto al total, siendo de un 65,62%, ligeramente por encima de la media regional, frente a esto Huesca posee un 64,13%, casi un punto por debajo de la media de Aragón, y la provincia de Teruel tan sólo un 62,81%.

A nivel municipal sólo 132 municipios están por encima de un 65%. Frente a esto son 100 los municipios en los que el peso de la población de entre 16 y 64 años está por debajo del 50%. En la mayor parte de estos casos, este bajo porcentaje de población madura suele asociarse a porcentajes elevados de población de edades más avanzadas y, por consiguiente, porcentajes muy bajos de población menor de 16 años (ver DIT 1.028 y 1.030).

La mayor parte de los municipios aragoneses se encuentran en los intervalos con pesos de población de entre 16 y 64 años entre el 55% y el 65%.

El análisis espacial de esta variable vuelve a mostrar, como sucede con muchas otras variables de carácter demográfico, como son los municipios periurbanos de Zaragoza los que poseen porcentajes de población entre 16 y 64 años más elevados. Lo mismo sucede, a menor escala, con zonas cercanas a la ciudad de Huesca. Sin embargo, en esta ocasión, resalta la importancia de este grupo de edad sobre el total en numerosos municipios del Pirineo, como Sallent de Gállego, Panticosa, Canfranc, Villanúa o Benasque, entre otros, también por encima del 70% de población entre 16 y 64 años. Esto se debe a los fuertes procesos de recepción de población asociados el desarrollo turístico vivido en las últimas décadas en estas zonas.

En escalas inferiores aparecen las capitales provinciales y principales cabeceras comarcales así como algunos municipios cercanos a estos polos más dinámicos.

El resto del territorio, siempre con excepciones que, en buena medida, vienen dadas por el escaso volumen de población de algunos municipios, se encuentra con porcentajes de población de entre 16 y 64 años relativamente modestos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Censo del año 2011. Instituto Nacional de Estadística. http://www.aragon.es/

Aragón cuenta con casi 270.000 habitantes mayores de 65 años. Esto supone un 20,07% del total de la población de la Comunidad Autónoma.

Por provincias Zaragoza es la que posee un porcentaje más bajo de población mayor de 65 años respecto al total, siendo de un 19,22% , casi un punto por debajo de la media regional, frente a esto Huesca posee un 21,58% , más de dos puntos por encima de la media, y la provincia de Teruel tiene un 23,48% , siendo de forma nítida la que tiene un mayor peso relativo de este grupo de población respecto al total.

A nivel municipal los datos se tornan, si cabe, más extremos, ya que son 654 de los 731 municipios de Aragón -casi un 90%- los que están por encima del 20% de población mayor de 65 años. Pero es que son 429 -un 58,6% del total de municipios de Aragón. - los que tienen un peso de la población mayor de 65 años por encima del 30%.

Frente a esto tan sólo 77 municipios -el 10,5%- se encuentran con porcentajes inferiores al 20% de población mayor de 65 años.

De la lectura del mapa adjunto se desprende como son las zonas periurbanas de Zaragoza las que tienen un menor peso de la población mayor de 65 años. Municipios como Cuarte de Huerva -cuya población mayor de 65 años sólo supone el 4,02% del total municipal-, La Puebla de Alfindén, María de Huerva, Utebo, etc. presentan los porcentajes más bajos de Aragón. A este grupo de municipios cercanos a la capital se unen otros colindantes con la ciudad de Hueca , como Tierz, Monflorite-Lascasas o Igriés, y algunos otros de puntos dinámicos del Pirineo, como Benasque, Castejón de Sos o Sallent de Gállego.

Las cabeceras comarcales y núcleos cercanos a estas componen un según escalón con pesos relativos de la población mayor de 65 años por debajo del 25%.

El resto de los municipios de Aragón se encuentran ya con porcentajes superiores, siendo muy elevados en la mayor parte de los municipios de la provincia de Teruel, sectores mayoritarios de la Ibérica zaragozana y zonas del Somontano y prepirineo oscense .

Debe reseñarse, como ocurre en otros Documentos Informativos Territoriales de índole demográfica, la posibilidad de que municipios con una población muy escasa conlleven resultados engañosos, como es el caso de Castigaleu o Bonansa, entre otros.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Censo. Instituto Nacional de Estadística. http://www.aragon.es/

La tasa de fecundidad, según el Instituto Aragonés de Estadística, define el número de nacidos vivos por cada mil mujeres en edad fértil (15 a 49 años). De esta forma se va más allá del análisis de la tasa de natalidad (DIT 1.007) que relaciona los nacidos por cada 1.000 habitantes, teniéndose en cuenta sólo la población de mujeres en edad fértil.

En el año 2011 Aragón presenta una tasa de fecundidad de 40,62 nacimientos por cada 1.000 mujeres en edad fértil. Esta distribución, como es habitual en todos los indicadores demográficos de la región, no es ni mucho menos homogénea según la escala de análisis. De esta forma la provincia de Zaragoza es la que presenta una tasa de fecundidad más elevada, con 41,43 nacimientos por cada 1.000 mujeres en edad fértil, frente a los 38,47 de Teruel o los 38,28 de la provincia de Huesca. Así, se aprecia como la provincia de Zaragoza, debido a su mayor peso demográfico en la región, es la que ejerce una mayor influencia en las cifras globales.

Descendiendo a nivel municipal las cifras denotan, aún con mayor claridad, los desequilibrios ya atisbados en el análisis de las cifras de la tasa de fecundidad por provincias. Y es que 340 de los 731 municipios de Aragón, es decir, un 46,5% del total, poseen tasas de fecundidad inferiores a 10 nacidos por cada 1.000 mujeres en edad fértil. Son 556 municipios -un 76% del total- los que están por debajo de las cifras medias de la región. No alcanzan la centena de municipios los que poseen tasas de fecundidad superiores a 50 nacidos por cada 1.000 mujeres en edad fértil. Y es que en el año 2011 hasta 333 municipios no registraron ni un sólo nacimiento, y son 106 los municipios con menos de 10 mujeres en edad fértil.

La distribución espacial que se observa en la cartografía deja bien a las claras como son los municipios con un número más modesto de habitantes, generalmente relacionados con zonas rurales, los que poseen las menores tasas de fecundidad. Especialmente numerosos en la provincia de Teruel, Ibérica zaragozana y zonas del prepirineo y somontano oscense.

Frente a esto, las zonas con tasas de fecundidad más elevadas se encuentran en los municipios periurbanos de la capital regional. Municipios como Cuarte de Huerva, La Muela, Sobradiel o Cadrete son buenos ejemplos, todos ellos con tasas de fecundidad claramente por encima de la media regional. Similar fenómeno se produce en los municipios cercanos a las otras dos capitales provinciales, aunque siempre con una menor importancia por su menor peso demográfico. Por encima de la media también se suelen encontrar las cabeceras comarcales, si bien las de las comarcas más rurales no presentan este dinamismo. Lo mismo sucede con polos de desarrollo como algunos municipios del Pirineo, o valles enteros, como es el caso del Valle de Tena o el Valle de Benasque, donde las tasas de fecundidad son claramente más elevadas de lo que es habitual en zonas cercanas.

Hay que citar que el reducido volumen de población de algunos municipios puede conllevar la generación de datos que pueden acarrear equívocos a la hora de realizar un análisis. Tal es el caso de municipios como Bádenas, donde un único nacimiento comporta una tasa de fecundidad muy elevada debido a que sólo hay dos mujeres en edad fértil. Casos similares son los de municipios como Seno, Undués de Lerda o El Cuervo, entre otros.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes de 2012. http://www.aragon.es/

Se considera inmigrante a todas aquellas personas de 16 o más años, nacidas en el extranjero, que al menos llevan un año viviendo en España o tienen intención de hacerlo (INE)

La población inmigrante en España suponía el 12,2% del total de población. A esta cifra se llega tras un ascenso muy rápido favorecido por la expansión económica , ya que en 1996 este porcentaje era del 1,37%.

En Aragón este porcentaje es mucho menor, pese a que también ha habido un claro repunte en la importancia de la población extranjera respecto al total. En el conjunto de Aragón la población de origen inmigrante suponía un 3,72% del total, siendo por provincias Huesca la que mayor porcentaje poseía, con un 4,16% , frente a Zaragoza , con un 3,6% y Teruel con un 3,82% .

Son 59 los municipios que no tienen ni un sólo habitante de origen inmigrante en Aragón, generalmente se trata de municipios pequeños, con una población que suele estar por debajo de 100 habitantes , si bien en algunos casos, como Esplús, pasan de 600. Por contra, municipios como Castelnou, Salcedillo, Acered o La Cerollera, superan el 20% de población inmigrante.

Observando la cartografía se aprecia como hay numerosos municipios pequeños que se encuentran en porcentajes de población inmigrante elevados, lo que deriva del poco volumen poblacional total, que hace que un pequeño número de inmigrantes suponga un elevado porcentaje respecto al total. En muchos casos las actividades de estos inmigrantes tiene relación con la ganadería o la agricultura .

En cuanto a municipios con más población se aprecia claramente la importancia de la población inmigrante en la zona periurbana de Zaragoza , ocupando los municipios con desarrollos urbanísticos recientes, como el eje del Huerva o el Ebro . Lo mismo, aunque en menor medida porcentual, se aprecia en otros ejes como los cercanos a Calatayud, o en muchas de las principales cabeceras comarcales , generalmente con porcentajes de población inmigrante por encima de los municipios más cercanos. Esto se relaciona con el mayor dinamismo económico que tienen estas zonas, así como con el mayor nivel de servicios que ofrecen a los nuevos habitantes.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

Se entiende como población emigrante aquella que se ha desplazado, y registrado, de un municipio a otros, o al exterior de la CC.AA. en el periodo de tiempo concreto

El 3,44% de la población de Aragón emigró . Este porcentaje fue mayor en las provincias de Huesca y Teruel , con un 4,3% , frente a Zaragoza , con un 3,1% , se aprecia así la relevancia que Zaragoza provincia, impulsada por el peso de la capital, tienen en los números de la Comunidad Autónoma.

Sólo 17 municipios no registraron ni una sola emigración . Todos ellos con una población total inferior a 100 habitantes.

Por contra también municipios pequeños han tenido movimientos relativamente muy importantes, como Oseja, con un 27,78% de emigración, Valacloche y Veguillas de la Sierra, con más del 20% u otros 68 municipios por encima del 10%. Estas cifras tan abultadas están, en muchas ocasiones, muy influidas peo el escaso volumen total de población, con lo que pequeños movimientos arrojan porcentajes muy altos.

La cartografía adjunta señala como son las zonas del medio rural las que tienen unos mayores porcentajes de emigrantes, si bien es una distribución muy poco jerarquizada y con un patrón espacial muy errático. Las cabeceras y subcabeceras comarcales y polos más dinámicos suelen tener porcentajes de emigración más bajos que las zonas que los rodean, consolidando la explicación de que ese mayor dinamismo social, de equipamientos, demográfico y económico redundan en una mejor atracción y fijación de la población.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

El saldo migratorio nacional ofreció un balance ligeramente negativo después de muchos años recibiendo más población de la que emigraba del país.

Aragón , por contra, todavía siguió teniendo, en su conjunto un saldo ligeramente positivo , al llegar 3796 personas desde zonas exteriores a la Comunidad Autónoma, lo que supone un 0,28% respecto a la población total. Sin embargo por provincias tanto Huesca como Teruel arrojaron un saldo negativo , que en el caso de Teruel alcanzó el medio punto porcentual, mientras que Zaragoza aportaba un 0,5% positivo , viéndose su influencia respecto a los resultados de la Comunidad Autónoma.

A nivel municipal destacan por encima del 20% de saldo migratorio negativo los municipios de Oseja y Veguillas de la Sierra . Otros 19 municipios, en general con poblaciones que no suelen superar los 100 habitantes, tienen saldos negativos superiores al 10%.

En el extremo opuesto Castelnou registró un saldo migratorio positivo del 47,5% , seguido de Salcedillo con el 37,5% (aunque en este caso su exigua población, por debajo de 10 habitantes, distorsiona en buena medida los datos). Otros 7 municipios obtuvieron un saldo migratorio superior al 10% la mayor parte de ellos muy por debajo de los 100 habitantes totales.

El mapa de saldo migratorio por municipios permite ver el gran número de pequeños municipios que siguen perdiendo población fruto de los movimientos migratorios, a lo que se suma la dinámica natural de los mismos, muy débil y con una población con un alto nivel de envejecimiento. Son los ejes de desarrollo y las cabeceras y subcabeceras comarcales las que presentan resultados positivos , aunque no en todos los casos, ya que algunas se encuentran con saldos ligeramente negativos. Destaca también la presencia de saldos migratorios negativos , algunos importantes, en los municipios del Pirineo , espacios en los que los últimos años se había producido un fuerte flujo de migraciones merced a la pujanza turística, en buena medida este saldo negativo se encuentra influido por la situación de crisis que, de forma sensible, afecta a las economías de esas zonas.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

Según datos del Instituto Nacional del Estadística, se produjeron en Aragón 12.610 nacimientos , lo que arroja una la tasa bruta de natalidad de 9,38 nacimientos por cada mil habitantes , cifra inferior a la media nacional (10,20‰) y que sitúa a la Comunidad Autónoma como la séptima con menor tasa de natalidad del país, superando únicamente a Cantabria (9,24‰), Extremadura (9,17‰), Canarias (8,27‰), Castilla-León (7,99‰), Galicia (7,90‰) y Principado de Asturias (7,37‰).

La explicación a estas cifras hay que buscarla en dos cuestiones fundamentales. Por una parte el alto grado de envejecimiento que caracteriza a la estructura demográfica aragonesa (tal y como se analiza en el DIT Nº 1.015, entre otros), un aspecto que indudablemente afecta a la natalidad, al ser cada vez más reducido el porcentaje de aragoneses que, potencialmente, están en edad de procrear. Por otra, se debe apuntar un conjunto de factores de índole sociocultural con igual o mayor trascendencia de cara a la natalidad. Así, en las últimas décadas se constata una tendencia creciente a retrasar la maternidad hasta más allá de los 30 años, lo que reduce considerablemente el periodo fértil de las mujeres, y con ello, su número medio de hijos.

A las tendencias descritas, por otra parte comunes a la inmensa mayoría de las sociedades desarrolladas, hay que sumar el impacto provocado por las dinámicas de fecundidad de la población de origen extranjero . Según se desprende de la tabla adjunta, entre 2002 y 2008 la Comunidad Autónoma de Aragón experimenta un incremento sostenido del número de hijos por mujer, pasando de 1,16 en 2002 a 1,45 en 2008 . A buen seguro, el periodo de expansión económica contribuyó a esta evolución positiva, pero también, y en estrecha relación con la coyuntura económica, la llegada de población inmigrante de origen extranjero . El hecho de que la población inmigrante sea mayoritariamente joven y, por lo tanto, en edad fértil, y de que, en muchos casos, conserve en el país de destino algunos de los patrones de fecundidad propios de sus sociedades de origen -tales como una edad de maternidad más temprana que en el caso de la población española o un mayor número medio de hijos por mujer-, explica la evolución positiva de las cifras presentadas.

Ahora bien, a partir de 2008 los datos invitan a pensar en un cambio de tendencia . Todo hace indicar que el inicio de la crisis económica y el paralelo descenso en la llegada de población inmigrante ha tenido una trascendencia directa en el descenso del número de hijos por mujer, mucho más acusado en el caso de los inmigrantes, tal y como se pone de manifiesto en el hecho de que, entre 2008 y 2011, la cifra de hijos por mujer entre las extranjeras ha descendido 0,42 décimas -lo que supone una caída de casi el 20%-, mientras que en el caso de las españolas tan solo alcanza el 0,02, apenas un 1,28%. Aun sin contar con una perspectiva histórica todavía suficiente, todo invita a pensar que el descenso de la natalidad entre el colectivo inmigrante –uno de los más sensibles a los efectos de la crisis-, no solo se mantendrá sino que incluso se intensificará. A buen seguro, la dinámica de fecundidad de la población autóctona, sujeta a idéntica incertidumbre económica y a los rasgos socioculturales antes descritos, será insuficiente como para contrarrestar esta merma.

En lo que se refiere al análisis espacial, el mapa adjunto pone de manifiesto el importante desequilibrio demográfico que caracteriza al conjunto del territorio aragonés y que, por supuesto, tiene también su reflejo en lo que respecta a las cifras de natalidad. Aunque las tasas de natalidad más altas se observan indistintamente tanto en pequeños municipios de carácter eminente rural como en ciudades –hay que recordar que el indicador es el resultado de ponderar el número de nacidos por la población total, con lo que un reducido número nacimientos en un municipio pequeño puede dar como resultado una tasa especialmente alta-, el mapa pone de manifiesto cierta tendencia a la concentración de las tasas más elevadas en el entorno de la ciudad de Zaragoza , ya no tanto en la propia capital, que cuenta con una tasa de 9,89‰, sino más bien en los municipios que conforman su cinturón metropolitano. Como consecuencia de la evolución al alza de los precios de la vivienda, un porcentaje especialmente alto de población joven ha encontrado en localidades como La Puebla de Alfindén, María de Huerva, La Muela o Cuarte de Huerva un entorno más propicio, traduciéndose este flujo en un significativo aumento de las tasas de natalidad que, en el peor de los casos, tienden a duplicar a la tasa media regional. Algo similar ocurre, aunque evidentemente con mucha menor intensidad, en municipios próximos a las otras dos capitales de provincia aragonesas, tal y como es el caso de Tierz en Huesca, o Villastar (14,83‰) en Teruel.

En el extremo contario, 333 municipios aragoneses -más de un 45% de los totales-, no registraron ningún nacimiento en 2011 . pesar de que el dato correspondiente a un único año no es necesariamente ilustrativo de una realidad -recordemos que las cifras de natalidad tienden a presentar cierta fluctuación interanual, muy especialmente en poblaciones pequeñas y con alto grado de envejecimiento-, lo cierto es que entre los años 1991 y 2011, 373 municipios aragoneses registraron una media de menos de un nacimiento por año y en 26 de estas localidades no ha nacido un solo niño en al menos 21 años.

En definitiva, los datos ponen de manifiesto que una parte importante del medio rural aragonés se encuentra en un punto demográfico de no retorno , imposible de enjugar en virtud del potencial natural de la población y supeditado exclusivamente al cambio de dinámica que pueda provenir de la mano de la entrada de población exógena .

Las fuentes de información utilizadas para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial derivan de las estadísticas elaboradas por el Instituto Aragonés de Estadística (IAEST), entre las que se encuentra la Tasa Bruta de Natalidad. De forma complementaría se han utilizado para el análisis datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). http://www.iaest.es/ / http://www.ine.es/

Según datos del Instituto Nacional del Estadística, se produjeron en Aragón 13.553 defunciones , lo que arroja una la tasa bruta de mortalidad de 10,08 fallecidos por cada mil habitantes , cifra sensiblemente superior a la media nacional (8,37‰) y que sitúa a la Comunidad Autónoma como la cuarta con mayor tasa de mortalidad del país, tan solo superada por Castilla-León (10,90‰), Galicia (10,94‰) y Principado de Asturias (12,02‰). Por supuesto, las cifras se explican de la mano del alto grado de envejecimiento que alcanza el conjunto de la estructura demográfica aragonesa, una característica que, por otra parte, es común a la gran mayoría de las sociedades desarrolladas, y que se traduce en indicadores tales como el de la edad media, situada en 43,1 años para el caso aragonés (ver DIT 1.015).

A pesar de que el dato relativo a un único año no resulta necesariamente ilustrativo de la realidad demográfica de un territorio, más cuando se realiza un análisis a escala municipal, el mapa adjunto pone de manifiesto que tienden a ser los municipios más envejecidos los que presentan tasas de mortalidad más altas .

En frente se encuentran los municipios que presentan edades medias inferiores a 45 años , incluso por debajo de 40 años y, por lo tanto, las tasas de mortalidad más bajas. Se trata de municipios con mayor volumen de población, de carácter eminentemente urbano y , en muchos casos, también aquellos que presentan rasgos funcionales propios de cabeceras y subcabeceras comarcales . De hecho, todos los municipios aragoneses que superan los 10.000 habitantes , salvo Sabiñánigo (11,22‰), presentan tasas inferiores al 11‰ , mientras que el 79% de los municipios con más de 5.000 habitantes cuentan con tasas inferiores a ese 11‰ mencionado. Así, no es de extrañar que las tasas de mortalidad más bajas de Aragón se encuentren en entornos tales como el área metropolitana de Zaragoza , en municipios como Cuarte de Huerva (2,25‰), La Puebla de Alfindén (2,88‰), María de Huerva (3,46‰) o La Muela (3,74‰), municipios que en los últimos años han visto revitalizada su estructura demográfica gracias a la llegada de población joven procedente de la capital aragonesa.

En clave prospectiva, todo indica que el progresivo envejecimiento de la población aragonesa tendrá su trascendencia en un previsible aumento de las tasas de mortalidad. Ahora bien, este aumento será parcialmente contrarrestado por el más que previsible descenso de la población total , por lo que se puede afirmar que, de no mediar un cambio de escenario socioeconómico y demográfico, en el corto y medio plazo la tasa de mortalidad aragonesa experimentará un cierto crecimiento que no distará en exceso de las cifras actuales. Evidentemente, los municipios que presentan mayor atonía demográfica, en especial el medio rural aragonés, sufrirán en mayor medida este incremento de sus tasas de mortalidad, incrementándose la brecha demográfica que ya existe entre éstas y el conjunto del que se puede denominar como Aragón Urbano.

Las fuentes de información utilizadas para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial derivan de las estadísticas elaboradas por el Instituto Aragonés de Estadística (IAEST), entre las que se encuentra la Tasa Bruta de Natalidad. De forma complementaría se han utilizado para el análisis datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). www.iaest.es / www.ine.es

El saldo vegetativo refleja la diferencia porcentual entre los nacimientos y defunciones de un determinado año en un territorio concreto.

A nivel regional el resultado refleja un leve signo negativo , fruto del mayor número de defunciones que de nacimientos. A nivel provincial es Zaragoza , fruto del peso de la capital y los municipios de su área de influencia, la única que presenta un saldo vegetativo positivo , frente a la aportación negativa de las provincias de Huesca y Teruel .

Y es que del visionado de la cartografía adjunta, así como de las tablas y gráficos de información municipal y comarcal, se desprende que la mayor parte los municipios aragoneses continúan con tasas de saldo vegetativo negativo, lo que refleja las características demográficas de la Comunidad Autónoma, con un medio rural muy envejecido y escasamente dinámico demográficamente hablando.

Son 31 de las 33 comarcas (incluyendo en estas la D.C. Zaragoza) las que tienen un saldo vegetativo negativo. Destacan en este sentido Campo de Belchite y Campo de Daroca , con resultado por debajo de -1,5% . En el sentido contrario tan solo la D.C. Zaragoza y Valdejalón tiene tasas positivas , siempre muy modestas ( 0,16 y 0,04% respectivamente)

Y es que el análisis municipal refleja de forma clara lo comentado con anterioridad, siendo más de 500 los municipios aragoneses que tuvieron un saldo vegetativo negativo , mientras que tan sólo poco más de 200 arrojaron resultados positivos. Estos municipios que presentan un mejor dinamismo demográfico se relacionan de forma clara con los ejes de desarrollo principales de la región, con una mayor pujanza económica –eje del Ebro y principales vías de comunicación- pero sobre todo se encuentran tasas positivas en las cabeceras y subcabeceras comarcales, así como en núcleos de población que destacan por sus atractivos particulares, como el caso de polos de atracción turística del Pirineo . El resto del territorio acumula saldos vegetativos negativos, que se conjugan con una población muy poco numerosa, altos niveles de envejecimiento y un escaso dinamismo económico , lo cual dificulta mucho su viabilidad demográfica en un presente inmediato.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

El índice de estructura de la población activa pone en relación la población activa más joven –la que se encuentra entre los 16 y 34 años-, con la más envejecida –la incluida en el intervalo entre los 40 y 64 años -. Así, cuanto mayor sea el resultado, mayor es el porcentaje de población activa joven de la población analizada. Por lo tanto, se trata de un índice especialmente interesante para comprender la estructura de la población activa de un territorio y las implicaciones que esta puede llegar a tener en diferentes aspectos de carácter social y económico, especialmente todos aquellos vinculados con el mercado laboral y con cuestiones tales como el carácter emprendedor de la población o su capacidad para adoptar innovaciones, así como el mantenimiento del Sistema de Seguridad Social o las próximas generaciones en insertarse en el mercado laboral, por citar tan solo dos ejemplos.

Por provincias , y tal y como cabría esperar dada la estructura demográfica aragonesa, Huesca y Teruel presentan los índices más bajos (87,9 y 87,6% ), mientras que Zaragoza presenta un índice del 91,9% , gracias al alto grado de juventud que atesora la capital y su entorno.

Por supuesto, los datos a escala municipal resultan mucho más heterogéneos, reflejo del carácter dual de la Comunidad Autónoma en todo lo concerniente a las cuestiones demográficas. Por una parte, 149 municipios presentan un índice de estructura igual o inferior al 50% , lo que viene a significar que el número de activos más envejecidos duplica, como mínimo, al de activos jóvenes. En casos extremos, por ejemplo en el de los 16 municipios que arrojan un índice igual o inferior al 20% , el número de activos considerados como viejos quintuplica a los jóvenes. Como resulta evidente, en la mayoría de los casos se trata de municipios que presentan una estructura demográfica con un grado de envejecimiento alto o muy alto; un rasgo que, por supuesto, acaba teniendo su reflejo en las características cuantitativas y cualitativas de la población activa. Así, lo que viene a producirse es una suerte de círculo vicioso en el que el escaso número de activos y, sobre todo su alto envejecimiento, se traduce en una profunda atonía tanto del mercado laboral como del conjunto de la estructura socioeconómica, que termina siendo incapaz de plantear alternativas capaces de dotar al sistema de la energía suficiente como para generar nuevas actividades económicas o, entre otras cuestiones, incentivar la atracción de nueva población activa más joven y dinámica.

En el extremo opuesto, apenas 76 municipios de los 731 que componen Aragón presentan índices de estructura de la población activa iguales o superiores al 100% , dicho de otro modo, en estos casos el número de activos jóvenes es igual o superior al de los activos más envejecidos. Como es de prever, se trata de municipios demográficamente jóvenes y que disfrutan, en muchos casos, con una estructura económica diversificada y especialmente dinámica en relación al contexto regional. Espacialmente es el entorno metropolitano de la ciudad de Zaragoza el lugar en el que se concentra un mayor número de municipios con índices de estructura superiores al 100%. En estos casos las cifras se explican de la mano de la cercanía a la capital , lo que permite a muchos jóvenes desempeñar sus actividades laborales en Zaragoza y fijar su residencia en municipios como María de Huerva (140,4%) o Cuarte de Huerva (167,9%), dónde la adquisición de su primera vivienda presenta condiciones económicas sensiblemente más ventajosas que en la ciudad.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística. http://www.iaest.es/

Aragón cuenta con 173.111 extranjeros empadronados , lo que supone un 12,83% de su población total y sitúa a la Comunidad Autónoma ligeramente por encima de la media nacional, fijada en el 12,14%.

Por provincias, Zaragoza es la que cuenta con un porcentaje de extranjeros más alto -1 3,03% -, seguida de Teruel y Huesca , con un 12,38% y 12,23% respectivamente. En cualquier caso, las diferencias resultan escasas, todo lo contrario que sucede al analizar los datos a escala municipal.

Como ocurre con tantos otros indicadores demográficos, el tamaño del municipio y los rasgos fundamentales de su estructura socioeconómica influyen de manera determinante en el análisis del porcentaje de población extranjera.

Por una parte, 174 municipios –casi el 24% de los totales-, presentan porcentajes de población extranjera inferiores al 3% . Se trata, en la mayoría de los casos, de pequeños municipios de carácter eminentemente rural, con estructuras demográficas envejecidas, una escasa dotación de servicios básicos para la población y con estructuras económicas y de mercado laboral poco dinámicas y diversificadas; todo lo cual provoca que su capacidad para atraer población de origen inmigrante resulte muy escasa. De hecho, el 96,5% de estos 174 municipios tienen una población total inferior a los 500 habitantes y el 52% incluso inferior a 100.

En el extremo contrario, 26 municipios presentan porcentajes de extranjeros superiores al 25% . En este caso, las características socioeconómicas de estos municipios resultan mucho más heterogéneas, pudiendo encontrar, tanto pequeños pueblos con cifras de población inferiores a los 100 habitantes, como localidades que ejercen de cabeceras comarcales y cuentan con rasgos funcionales plenamente urbanos . Por poner dos ejemplos, Josa –con 38 habitantes-, y La Almunia de Doña Godina -7.792 habitantes-, presentan porcentajes de población inmigrante prácticamente idénticos -28,90 y 28,70% respectivamente-. Como es evidente, la representación de los datos en porcentajes enmascara los valores absolutos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con 731 municipios que suman una cifra total de población de 1.349.467 habitantes. Evidentemente, y tal como le ocurre a la gran mayoría de indicadores que definen la estructura demográfica de la región, la distribución municipal de la población no resulta, ni mucho menos, homogénea.

Por una parte, 532 municipios presentan cifras de población inferiores a los 500 habitantes, lo que supone apenas un 7,05% de la población total. Se trata de lo que se puede considerar como "Rural deprimido" , municipios que a lo largo de su historia reciente han sufrido intensos procesos migratorios campo-ciudad y que, en la actualidad, suelen carecer del dinamismo socioeconómico suficiente como para asegurar el mantenimiento de sus umbrales de población. En el mejor de los casos, estos municipios fundamentan su economía en actividades de carácter primario, con escasa capacidad para generar valor añadido y empleo, lo que dificulta el mantenimiento y asentamiento de población joven y merma la disponibilidad de servicios básicos o de infraestructuras fundamentales para el desarrollo económico del territorio. En definitiva, los pequeños pueblos de la región se hayan sumidos en un círculo vicioso de difícil enmienda.

En el extremo contrario se encuentran los municipios que, aun manteniendo el carácter eminentemente rural, presentan cifras de población que oscilan entre los 1.000 y 9.999 habitantes, y que se pueden englobar en una categoría denominada "Rural dinámico" . Se trata de municipios que, gracias a sus cifras de población y dinamismo económico, son capaces de asumir funciones ajenas a las que tradicionalmente asumen municipios de carácter urbano, tanto en lo económico como en lo que a la prestación de servicios públicos se refiere. En muchos casos, los municipios entre 1.000 y 9.999 habitantes pueden considerarse como cabeceras comarcales, si bien, se encuentran un nutrido grupo de municipios que, sin ostentar este rango administrativo, asumen buena parte de esas funciones en virtud de su dinamismo y multifuncionalidad económica, tal y como ocurre en el caso de Cella, Biescas o Tauste, por poner tan solo tres ejemplos. Esta categoría de Rural dinámico engloba el 12,04% de los municipios aragoneses y el 4,61% de su población total.

Mención aparte merece la red de municipios que, por contar con unas cifras de población superior a los 10.000 habitantes, pueden considerarse como de "carácter urbano" . En Aragón, apenas 14 municipios alcanzan este rango, lo que supone un 1,92% del total de los municipios de la región y un 68,93% de su población. Evidentemente, el peso demográfico de la ciudad -municipio- de Zaragoza, con casi 700.000 habitantes que suponen más del 50% de la población aragonesa, contrasta tanto con el resto de municipios considerados como urbanos, como con el conjunto del conjunto de municipios de la Comunidad, poniendo de manifiesto uno de los rasgos más definitorios de la estructura territorial aragonesa, su carácter "macrocefálico" , no solo en lo demográfico, sino también en la gran mayoría de los ordenes sociales y económicos.

En definitiva, la Comunidad Autónoma de Aragón presenta una estructura poblacional que dista mucho de lo que podría considerarse como una distribución ideal, no solo por la excesiva dependencia de la ciudad de Zaragoza, sino también por la carencia de una red urbana de peso. A pesar de que es ciertamente improbable que se encuentre un territorio que se ajuste perfectamente a la distribución ideal propuesta por la regla rango-tamaño, no menos cierto resulta el hecho de que, en muchos sentidos, Aragón puede considerarse como un ejemplo paradigmático de una jerarquía urbana ineficiente que no favorece las necesarias interacciones funcionales entre núcleos de población. El resultado es un conjunto de municipios reflejo de la desigual distribución sobre el territorio de los recursos y las actividades económicas, y muestra fehaciente de los acusados desequilibrios territoriales que afectan a la Comunidad Autónoma, tanto desde el punto de vista demográfico como económico y social.

La fuente de información utilizada para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. www.iaest.es

El mapa de población por comarcas que se adjunta no hace sino constatar uno de los rasgos más característicos del conjunto de la estructura demográfica aragonesa: la desigual distribución espacial de su población.

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con 731 municipios que suman una cifra total de población de 1.349.467 habitantes . El número total de comarcas es de 32 , a las que se suma de Delimitación Comarcal de Zaragoza. Evidentemente, y tal como le ocurre a la gran mayoría de indicadores que definen la estructura demográfica de la región, la distribución comarcal de la población no resulta, ni mucho menos, homogénea.

En lo que se refiere a la distribución de la población por comarcas, las más pobladas son aquellas que cuentan con algún núcleo de población que, al superar los 10.000 habitantes , alcanzan el rango de ciudad, poniéndose nuevamente de manifiesto el desigual peso demográfico que adquieren los núcleos urbanos aragoneses respecto del resto de asentamientos de carácter eminentemente rural. El ejemplo más evidente de este hecho se encuentra en el caso de la capital aragonesa , que con sus casi 700.000 habitantes hace que, tanto a la Delimitación Comarcal de Zaragoza, como su propia provincia, se conviertan en las unidades administrativas más pobladas del conjunto de la Comunidad Autónoma, con un 55,94 y 72,48%, respectivamente, del total de los aragoneses. Lo mismo puede decirse en el caso de las ciudades de Huesca, Teruel y Calatayud , que sitúan a cada una de las comarcas de las que son capital como la segunda, tercera y cuarta más pobladas de Aragón .

En el extremo contrario, 14 comarcas aportan , respectivamente, menos de un 1% del total de la población regional, sumando en conjunto apenas un 8,37% de los aragoneses . Aunque se localizan en las tres provincias aragonesas, es en el caso de la provincia de Teruel donde se concentra el número más significativo de las comarcas menos pobladas de Aragón. De hecho, seis de las 10 comarcas turolenses arrojan estos porcentajes de población inferiores al 1%, destacando el caso del Maestrazgo , que con tan solo 3.602 habitantes, apenas representa un 0,27% de la población de la Comunidad.

A nivel provincial, y muy en la línea de lo expuesto, la provincia de Zaragoza -con algo más de 970.000 habitantes-, representa más de 72% de la población regional . La de Huesca -con poco más de 225.000 habitantes-, se sitúa por debajo del 17% . Por último, la provincia de Teruel -con una población inferior a las 145.000 personas-, está ligeramente por encima del 10% .

La fuente de información utilizada para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. www.iaest.es

Entre 1900 y 2011 la población aragonesa pasó de 1.199.753 habitantes a 1.349.467 , lo que supone un incremento del 12,48% . El porcentaje -inferior al 14,6% registrado para el conjunto del país en el mismo periodo-, sitúa a Aragón como la séptima Comunidad que menos ha crecido en los últimos años, por encima de regiones como Principado de Asturias (1,15%), Galicia (2,86%) o Castilla y León (3,41%), pero alejada de las Comunidades Autónomas que han capitalizado el crecimiento demográfico del país en los últimos años -Región de Murcia (22,08%), Canarias (22,91%) e Islas Baleares (30,75%)-.

Así, el periodo 2001-2011 debe considerarse como el de mayor crecimiento de la historia reciente de la población aragonesa, una evolución que es consecuencia directa de la llegada de población de origen inmigrante . De hecho, en la primera década del presente siglo Aragón recibió una media de más de 54.000 inmigrantes al año, lo que supuso un incremento bruto de su población que ronda el 4% anual.

Como ocurre con otros indicadores demográficos, el aumento de la población no resulta, ni mucho menos, homogéneo para el conjunto de la región. A escala provincial, Huesca y Teruel presentan porcentajes de aumento de población bajos en relación a la media regional - 10,51% y 5,50% respectivamente -, mientras que Zaragoza , gracias a su capital, alcanza un porcentaje de variación del 14,06% . Aceptado el hecho de que el crecimiento de la población se encuentra estrechamente vinculado a la llegada de población exógena al sistema natural, no es de extrañar que los municipios con una estructura económica más activa y diversificada hayan sido también los que mayor capacidad hayan tenido para atraer inmigrantes y por lo tanto, presenten porcentajes de variación de población más altos. De hecho, del total de municipios aragoneses, tan solo crecen 258, lo que representa que los casi 150.000 nuevos aragoneses se concentran en apenas un 35% del territorio. Espacialmente los valores extremos los encontramos en el entorno metropolitano de Zaragoza -María de Huerva (287,41%) o Cuarte de Huerva (389,71%) -, pero también en municipios próximos a la ciudad de Huesca, siendo el municipio de Tierz (295,03%) el ejemplo más reseñable.

Por otra parte, 429 municipios –más de un 58% de los totales-, han perdido población entre 2001 y 2011. Se trata, por lo general, de pequeños municipios de carácter eminentemente rural -de hecho, el 80% de los municipios que han perdido población cuentan con menos de 500 habitantes -, económicamente muy dependientes de actividades primarias y, por lo tanto, con escasa capacidad para atraer a un número suficiente de población exógena que permita enjugar la pérdida constante de población derivada de unas estructuras demográficas muy envejecidas incapaces de asegurar el remplazo natural de la población. Bagüés (-50,00%), Obón (-46,48%) y Urriés (-46,27%) son los municipios que presentan los porcentajes de pérdida de población más elevados.

En definitiva, aunque la primera década del presente siglo XXI ha supuesto, gracias a los flujos de población inmigrante de origen extranjero, el periodo de mayor crecimiento de la población aragonesa en su historia reciente; los datos ponen de manifiesto que este crecimiento ha resultado insuficiente como para mejorar de forma significativa aspectos especialmente preocupantes de la estructura demográfica aragonesa, tales como su desigual distribución especial y su alto grado de envejecimiento . Además, la actual crisis económica ha reducido al extremo la llegada de población extranjera, con lo que la Comunidad Autónoma se enfrenta, con el conjunto del país, a un escenario en el que vuelvan a preponderar las dinámicas naturales de la población, lo que implica una progresiva pérdida de población que ya comienza a tener su reflejo en las estadísticas actuales.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

Entre 1900 y 2012 la población aragonesa aumentó un 47,85%, pasando de 912.711 a 1.349.467 habitantes . La cifra resulta sensiblemente inferior a la media del país , fijada en el 153,89%, lo que sitúa a Aragón como la cuarta Comunidad que menos ha crecido en este periodo, tan solo por delante de Galicia (40,44%), Extremadura (25,58%) y Castilla y León (10,58%).

Tal y como ocurre con otros muchos indicadores demográficos, la explicación a estas cifras hay que buscarla en el impacto social, económico y demográfico derivado del proceso de éxodo rural sufrido tanto por la Comunidad Autónoma, como por el conjunto del país, durante buena parte del pasado siglo XX. Así, el flujo continuado de población campo-ciudad explica el despoblamiento de una parte importante del medio rural aragonés; pero también, y de forma paralela, el crecimiento y peso demográfico alcanzado por la ciudad de Zaragoza y, en menor medida, por el resto de asentamientos de carácter netamente urbano con que cuenta la Comunidad.

Entre 1900 y 2012, Aragón aumenta su población en torno a los 3.800 habitantes al año, un valor medio no exento de las fluctuaciones derivadas de las diferentes coyunturas sociales y económicas imperantes en cada momento. Así, entre 1900 y finales de los años 50 la población aragonesa crece en términos absolutos, aunque cada vez a un ritmo más ralentizado. De hecho, en los primeros 20 años del siglo XX el crecimiento medio es de 5.000 habitantes/año, mientras que en la década de los 50 es de apenas 854 habitantes/año. El fuerte descenso de la natalidad y las crecientes tasas de mortalidad registradas en los años de posguerra explican esta evolución. Una vez la Comunidad Autónoma comienza a recuperarse de los efectos demográficos y socioeconómicos derivados de la Guerra Civil, el aumento de la población vuelve a acelerarse, registrándose una media de más de 4.900 nuevos habitantes al año en las décadas de los 60 y 70 . Son los años de máxima intensidad de los flujos migratorios campo-ciudad y Zaragoza se convierte en un polo de desarrollo que, entre 1960 y 1981 ve aumentar su población en un 89% , pasando de apenas 300.000 habitantes a casi de 570.000 . Esta nueva población es el resultado de los flujos migratorios procedentes tanto del medio rural aragonés, como de otras Comunidades españolas, pero también, del aumento de la natalidad derivada de su llegada. En los años 80 y 90 el crecimiento de la población aragonesa vuelve a ralentizarse. El medio rural ya ha perdido la mayor parte de la población susceptible de emigrar -principalmente población joven y edad fértil-, con lo que su estructura demográfica empieza a mostrar signos de agotamiento y resulta insuficiente como para mantener el dinamismo migratorio de los años 60 y 70. Además, los efectos de la crisis económica de finales de los 70 y comienzos de los 80 reduce considerablemente la atracción ejercida por las ciudades. En definitiva, los 80 y 90 pueden considerarse los años de la extenuación del modelo migratorio del éxodo rural , lo que tiene su reflejo en el crecimiento de la población aragonesa, que apenas alcanza una media de 363 habitantes al año ; cifras inferiores a las del periodo de posguerra, llegando incluso a registrarse una ligera pérdida de población en la década de los 80. Por último, el siglo XXI constituye un punto de inflexión en lo que a la evolución de la población aragonesa se refiere. Entre 2001 y 2012 se registran las cifras de crecimiento de población más altas de la historia reciente de la Comunidad Autónoma, con una media de más de 13.000 nuevos habitantes al año . Esta evolución se explica gracias a la llegada de población inmigrante de origen extranjero ; población exógena que se asienta no solo en entornos urbanos, sino también en el medio rural, precisamente allí donde el deterioro de la estructura demográfica hace más valiosa su llegada.

El carácter heterogéneo de Aragón en lo que se refiere a sus cifras, estructura y dinámicas demográficas, también tiene su reflejo en la variación porcentual experimentada por la población entre 1900 y 2012. Así, y aunque la evolución resulte positiva para el conjunto de la región, son muy pocos los municipios, apenas 83, que han visto aumentada su población entre 1900 y 2012 . Por lo general, se trata de municipios que presentan un carácter funcional urbano o , al menos, muy próximo a lo que podríamos considerar como cabeceras o subcabeceras comarcales , por lo que se han convertido en municipios receptores de parte de la población que protagonizó el fenómeno del éxodo rural. Junto con las tres capitales de provincia, los municipios que porcentualmente más han visto aumentada su población son los situados en el entorno metropolitano de Zaragoza, destacando los casos de María de Huerva (806,20%), Utebo (1.222,79%) y muy especialmente Cuarte de Huerva , que han aumentado su población un 3.679,64% -un 441% entre 2001 y 2012-, merced a la reciente expansión urbanística experimentada en el entorno inmediato de la capital aragonesa.

Enfrente, 648 municipios –más de un 88% de los totales-, han perdido población entre 1900 y 2012. En casos extremos, el porcentaje de merma ronda el 100%, tal y como ocurre en Bádenas (-95,37%), Urriés (-96,31%) u Obón (-96,90%) , por citar tan solo tres ejemplos correspondientes a cada una de las provincias aragonesas. De hecho, el conjunto de la provincia de Teruel ha perdido en poco más de 100 años el 43% de sus habitantes , mientras que la merma en Huesca ha sido del 11% y en la provincia de Zaragoza , descontando la evolución de la capital, el descenso es de en torno al 7,5% .

Como conclusión, las actuales cifras de población aragonesas, su distribución especial y, lo que resulta más relevante, su estructura por razón de edad, no son sino consecuencia directa del impacto provocado por el éxodo rural ; un fenómeno demográfico que ha mermado hasta el extremo la vitalidad natural de la mayor parte del medio rural aragonés y que provoca que su viabilidad demográfica en el corto y medio plazo tan solo parezca alcanzable gracias a la llegada de población exógena al sistema.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

La realidad socioterritorial de Aragón presenta un carácter que, en muchos aspectos puede considerarse como dual. De una parte, la ciudad de Zaragoza concentra el 50% del total de la población aragonesa –casi el 56% si consideramos el conjunto de la Delimitación Comarcal de Zaragoza-, y con ella , buena parte de las condiciones de base –dinamismo del mercado laboral, infraestructuras productivas, inversión, etc.- que permiten la generación de actividades económicas y empleo . Enfrente, el medio rural aragonés, poco poblado, altamente envejecido y en muchos casos, dependiente en exceso de actividades económicas de carácter primario y, por lo tanto, con escasa capacidad para generar el valor añadido que ha de permitir dinamizar su estructura socioeconómica.

Desde la década de los 60 -a partir de la explosión demográfica de Zaragoza y el paralelo vaciamiento demográfico del campo aragonés-, y hasta la actualidad, este modelo territorial no ha hecho sino que intensificarse . Así, en 1960 la capital aragonesa aportaba el 27% de la población regional; el 40% apenas una década después y, tal y como se ha dicho, más del 50% en la actualidad.

Además, la nómina de localidades que escapan a esta dicotomía Zaragoza - medio rural resulta escasa; circunscrita casi exclusivamente al resto de capitales de provincia y a aquellas poblaciones que ejercen de cabeceras y subcabeceras comarcales, que aún sin tener cifras de población que permitan considerarlas como núcleos plenamente urbanos, al menos, asumen tales funciones, especialmente en lo que a los servicios públicos básicos se refiere. Con todo, tanto Huesca y Teruel, como muchas de las cabeceras comarcales, reproducen el modelo dual que caracteriza al conjunto de la región. Así, la ciudad de Huesca supone el 77% del total de la población de su comarca , Teruel el 76% y Jaca , por citar solo tres ejemplos, el 71% .

Mención especial merece el reducido número de municipios que, situados en el entorno inmediato de la ciudad de Zaragoza , han visto fuertemente aumentado su peso demográfico en apenas unos pocos años. El caso más paradigmático es el de Cuarte de Huerva , municipio que ha quintuplicado su población en poco más de una década, pasando de los 1.900 habitantes en 2001 a más de 10.000 en la actualidad y convirtiéndose en el 13ª municipio más poblado de Aragón, por delante incluso de cabeceras comarcales tan significativas como Andorra, Binéfar, Caspe o Sabiñánigo. Esta evolución, aplicable en mayor o menor medida a otros municipios del entorno de Zaragoza, e incluso a municipios próximos a las ciudades de Huesca y Teruel –los casos de Tierz y Villastar , respectivamente, son dos buenos ejemplos -, no es más que la consecuencia directa de un proceso centrifugo derivado de la evolución al alza de los precios de la vivienda en los grandes núcleos urbanos de la Comunidad Autónoma; una tendencia que se mantendrá mientras el diferencial del precio de la vivienda entre el centro y la periferia continúe alto, y que, en ningún caso, anuncia un cambio de modelo territorial que pueda llegar a beneficiar al conjunto del medio rural aragonés.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.iaest.es/

La Comunidad Autónoma de Aragón se caracteriza, en el plano poblacional, por el fuerte desequilibrio entre las diferentes zonas de su extenso territorio. El rasgo más evidente de este desequilibrio es el peso demográfico que tiene la ciudad de Zaragoza respecto del resto de la Comunidad . Ahora bien, la tendencia a la concertación de la población en un reducido número de localidades, quedando el resto del territorio, sino vacío, si al menos muy mermado, no resulta un rasgo exclusivo de la escala autonómica, sino que se reproduce también a la escala provincial y comarcal .

Tal y como se pone de manifiesto en las tablas y mapas adjuntos, son las tres capitales de provincia las localidades que presentan un mayor peso de su población respecto de la del conjunto de la provincia . En el caso de Huesca sus 52.296 habitantes representan el 22,97% del total de los habitantes de su provincia . El porcentaje aumenta ligeramente en el caso de Teruel -24,98%- y alcanza el 69,48% en el de Zaragoza .

Este modelo de concentración de la población se reproduce en el caso de otros municipios que, con rasgos funcionales urbanos, ostentan el rango de cabeceras y subcabeceras comarcales . Así, municipios como Alcañiz, Barbastro o Monzón aportan más del 7% de la población de sus respectivas provincias –el 11% en el caso de la capital del Bajo Aragón-, mientras que otras como Fraga, Jaca o Andorra llegan a superar el 5% . Como puede observarse, todos los ejemplos expuestos corresponden a municipios de las provincias de Huesca y Teruel, ya que en la provincia de Zaragoza, en virtud del peso adquirido por la ciudad de Zaragoza, municipios como Ejea de los Caballeros, Utebo o Calatayud apenas representan el 2% de la población provincial total.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Padrón Municipal de habitantes. http://www.aragon.es/

El mapa de radiación potencial pone de manifiesto las importantes diferencias que se dan en el conjunto del territorio aragonés, diferencias que resultan consecuencia directa de la distribución espacial que adquiere el relieve.

Los valores oscilan entre un mínimo de 2.800 J/m2/día y un máximo de 3.600 J/m2/día; siendo entre 3.200 J/m2/día y 3.400 J/m2/día el promedio en el que se incluye la mayor parte del territorio aragonés, concretamente el 44%.

Los registros de radicación potencial más altos se encuentran en las zonas con exposición sur del Pirineo, prepirineo y, en menor medida, de la Sierra de Javalambre. Por su parte, las laderas pirenaicas y prepirenaicas situadas en umbría -por lo tanto con orientación dominantemente norte-, atesoran los valores de radiación más bajos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón (año 2007). Gobierno de Aragón.http://www.aragon.es/

Aragón presenta unos valores medios de precipitación total anual entorno a 550 mm , inferior a los 665 mm que arroja la media del país . Tal y como queda de manifiesto en la gráfica adjunta, el 60% del territorio registra valores inferiores a los 500 mm anuales y tan solo un 13% de Aragón recibe más de 800 mm de precipitación media anual. Por ello, tanto la cantidad como la distribución espacial de las precipitaciones resultan tremendamente heterogéneas , encontrándose zonas con promedios anuales inferiores a los 350 mm, frente a otras partes del territorio donde incluso llegan a superarse los 2.000 mm anuales.

Los factores que explican estas cifras promedio y su distribución espacial son básicamente dos: la dificultad que encuentran los frentes húmedos para penetrar en territorio aragonés y la influencia de la topografía . El primero explica que los valores de precipitación puedan considerarse como bajos en términos generales; mientras que el papel del relieve se traduce en una distribución espacial de las precipitaciones a modo de círculos concéntricos en los que las montañas del norte y sur presentan las precipitaciones más altas , precipitaciones que se reducen paulatinamente conforme se acercan al centro.

Así, la Depresión del Ebro presenta promedios de precipitación anual que no superan los 400 mm ; registros que incluso se ven reducidos a los apenas 300 mm en la mitad más oriental del valle, por ejemplo en localidades como Caspe o Fraga.

En los Somontanos , y conforme se alejan en dirección norte y sur del eje marcado por el río Ebro, la influencia de la topografía permite un progresivo aumento las precipitaciones, alcanzándose entre 400 y 500 mm .

Tan solo los grandes sistemas montañosos de la Comunidad -principalmente en los Pirineos, pero también en la Ibérica-, registran valores de precipitación que pueden llegar a considerarse como importantes. En las vertientes mejor expuestas del Pirineo, combinadas con altitudes destacables, pueden llegar a registrarse medias anuales de 1.800 o incluso 2.000 mm ; mientras que en el Sistema Ibérico -peor expuesto a las perturbaciones atmosféricas y con menor incidencia de las lluvias orográficas-, la media de precipitación más alta ronda los 1.000 mm y se circunscribe al Moncayo y el noroeste de la Sierra de Albarracín, junto con las zonas de mayor incidencia de las perturbaciones mediterráneas.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

Como promedio, casi el 65% del territorio aragonés registra menos de 60 días de lluvia al año , con máximos que rondan los 100 días y mínimos por debajo de las 50 jornadas.

El Pirineo –y en menor medida el sector más occidental de la Ibérica -, registran el número más elevado de jornadas de lluvia, hasta 110 días en sectores concretos del Pirineo occidental . Precisamente es allí donde las precipitaciones totales resultan más cuantiosas gracias a la exposición favorable a las perturbaciones atlánticas y a la incidencia de las lluvias de carácter orográfico, así como de fenómenos convectivos que tienden a elevar significativamente el número de días de lluvia.

Por el contrario, los valores más bajos –inferiores incluso de los 50 días de lluvia al año-, coinciden con las partes de la Comunidad más ajenas a la influencia de los frentes húmedos de origen oceánico y que, por lo tanto, atesoran precipitaciones medias anuales más exiguas. Este es el caso de la comarca del Campo de Borja, las sierras de Gúdar y Javalambre o de la mitad más oriental del valle del Ebro, en especial el Bajo Aragón zaragozano y buena parte del bajo valle del Cinca .

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

Más del 80% del territorio aragonés ha registrado, en algún momento entre los años 1970 y 2000, precipitaciones superiores a los 80 mm en apenas 24 horas . Por lo tanto, las características del clima regional hacen que Aragón pueda considerarse como un territorio especialmente expuesto a sufrir, en mayor o menor medida, las consecuencias derivadas de precipitaciones torrenciales .

Tal y como se pone de manifiesto en el mapa adjunto, es el tercio oriental de la Comunidad la parte más expuesta a registrar volúmenes máximos de precipitación en 24 horas. La influencia mediterránea –en especial la intensa actividad ciclónica que a finales del verano y comienzos del otoño provoca las temidas gotas frías-, sumada al efecto de la topografía –factor determinante en la generación de fenómenos convectivos -, explican la intensidad de las precipitaciones registrada en puntos tales como los Puertos de Beceite o las cumbres pirenaicas de Monte Perdido, Aneto o Maladeta .

Conforme se avanza hacia el oeste los valores máximos comienzan a descender, aunque de forma local, todavía es posible encontrar valores que superan los 100 mm en puntos próximos al valle del Ebro o en el seno de las depresiones intraibéricas , en este caso asociadas a fenómenos conectivos .

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

La temperatura media anual para el conjunto de Aragón se sitúa en los 12,3 ºC , un valor relativamente alto que es consecuencia directa de su carácter eminentemente continental y de la barrera topográfica que ejercen los Pirineos y el Sistema Ibérico . Ahora bien, el rasgo más distintivo de la temperatura media anual en la Comunidad Autónoma son los fuertes contrastes provocados por las diferencias altitudinales que existen entre el sector central y las montañas de los extremos norte y sur.

Tal y como se observa en el mapa adjunto, la temperatura media anual se articula en torno a diferentes isotermas dispuestas a modo de escalones paralelos , escalones que prácticamente reproducen las curvas de nivel. Así, las temperaturas medias anuales más altas –en torno a los 15 ºC -, se localizan en el centro de la región , en los espacios topográficamente más deprimidos del Valle del Ebro.

Conforme se avanza en dirección norte y sur la altitud media aumenta, y con ello se produce un descenso paulatino de las temperaturas medias. En el sur el descenso es más acusado, consecuencia de la mayor altitud media y del carácter abrupto que adquiere el piedemonte ibérico, mientras que en los somontanos oscenses la transición térmica se hace de forma mucho más paulatina, con amplios espacios entre los 12 y 14ºC .

En las periferias montañosas del norte y sur de la Comunidad es donde se registran las temperaturas medias más bajas , en torno a los 6-8 ºC en el caso de los valores extremos de la Ibérica –cumbres de Gúdar-Javalambre- y por debajo incluso de los 4 ºC en lo que respecta a las zonas más elevadas del Pirineo .

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

El hecho de que durante el verano, prácticamente cualquier punto del territorio aragonés pueda alcanzar temperaturas máximas superiores a los 30ºC explica que las temperaturas máximas absolutas registradas en Aragón oscilen entre los 38 y 45 ºC.

Estos valores extremos son consecuencia de situaciones atmosféricas de carácter anticiclónico que reducen los movimientos horizontales de aire en las capas bajas de la atmósfera, con lo que el aire cálido –en ocasiones de origen sahariano-, se estanca en la vertical de Aragón, provocando temperaturas que pueden sobrepasar con relativa frecuencia los 40ºC y mínimas incluso superiores a los 22ºC.

Situación sinóptica en superficie y 500hpa típica de entrada cálida en Aragón (www.meteociel.fr-NCEP-11/agosto/2004)

Tal y como se muestra en el mapa adjunto, los máximos absolutos más elevados se encuentran en los entornos topográficamente más deprimidos, especialmente en el sector oriental del Valle del Ebro y en Los Monegros, donde se han registrado valores máximos superiores incluso a los 45 ºC. Conforme aumenta la altitud, la acción del relieve limita la recurrencia de las situaciones atmosféricas propicias para calores extremos y su perdurabilidad, con lo que los valores de temperatura extremos descienden progresivamente hasta el entorno de los 38 ºC registrados en zonas occidentales del Pirineo o en las serranías turolenses de Gúdar y Maestrazgo.

Si bien, las situaciones sinópticas que provocan estas temperaturas extremas no deben considerarse como excepcionales –ya que son relativamente frecuentes a lo largo de prácticamente cualquier verano-, sí que es cierto que en ocasiones el dominio de altas presiones tiende a perdurar durante varias jornadas, con lo que las temperaturas aumentan progresivamente y su persistencia genera las conocidas como olas de calor, fenómenos que pueden llegar a tener graves consecuencias para la salud de las personas y para actividades antrópicas como, por ejemplo, la agricultura.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón (Año 2007). Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

En virtud de la continentalidad y la altitud media -rasgos que en buena medida rigen una parte importante del clima aragonés-, prácticamente cualquier punto de la Comunidad Autónoma es susceptible de registrar, en mayor o menor medida, temperaturas inferiores a los 0ºC. Si a esta situación, considerada como ordinaria, se suma la entrada de aire frío del norte, no es de extrañar que las temperaturas mínimas absolutas registradas en Aragón oscilen entre los -9ºC y los -20ºC, llegando incluso a superarse estos valores en puntos muy concretos del territorio.

Las condiciones atmosféricas que permiten la irrupción de ese aire frio están definidas por la presencia de grandes anticiclones enclavados en el centro de Europa que, combinados con bajas presiones localizadas en el Mediterráneo, permiten la irrupción en nuestras latitudes de masas de aire extremadamente frías procedentes de los ambientes árticos y polares.

Situación sinóptica en superficie y 500hpa en la ola de frío de febrero de 1956 (http://www.meteociel.fr/ 10/febrero/1956)

Aunque las condiciones atmosféricas que provocan estas temperaturas extremas resultan relativamente frecuentes a lo largo del invierno –es habitual que cada año se experimenten dos, tres o incluso más episodios de irrupción de aire frio-, sí que es cierto que en ocasiones tienden a perdurar durante varias jornadas, con lo que sus efectos se intensifican. Además, en función de la posición relativa de los anticiclones y las borrascas, las temperaturas especialmente bajas pueden verse acompañadas de precipitaciones en forma de nieve o de fuertes vientos, fenómenos que intensifican las afecciones a las actividades antrópicas ya de por si provocadas por las bajas temperaturas, como sucede sobre la agricultura, vías de comunicación, etc.

Como refleja el mapa adjunto, los mínimos absolutos más bajos se encuentran no solo en los puntos más altos de la Comunidad Autónoma, sino también en depresiones intraibéricas como la cubeta de Gallocanta y su entorno, donde es habitual que se registren situaciones de inversión térmica que, en casos extremos pueden generar temperaturas inferiores a los -20ºC, tal y como ocurrió el 17 de diciembre de 1963 en Calamocha, cuando el observatorio meteorológico localizado en el aeródromo de la localidad registró una temperatura de -30 ºC, la mínima histórica de España para zonas habitadas.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Atlas Climático de Aragón. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es/

En Aragón, el número de días de helada -o lo que es lo mismo, de jornadas en las que la temperatura mínima igual o baja de los 0 ºC -, puede considerarse como elevado, oscilando entre los 30 días en el Valle del Ebro y los más de 100 días que pueden registrarse en los puntos más elevados de los Pirineos .

Precisamente, la elevada altitud media de buena parte del territorio es uno de los factores que explica el importante número de días de halada; cuestión a la que hay que sumar el carácter continental del clima aragonés y el hecho de que en buena parte del invierno dominen situaciones sinópticas de carácter anticiclónico , propicias para que se produzcan heladas de irradiación.

Tal y como se ha apuntado, el tercio central de la región es el sector donde el número de días de halada en más bajo. Ahora bien, a pesar de tratarse del punto con los inviernos más suaves, el número de días de helada alcanza las 30 jornadas, cifra que puede considerarse como alta y que resulta consecuencia de los procesos de inversión térmica tan habituales en invierno en situaciones anticiclónicas, tal como se refleja en el siguiente mapa sinóptico.

Mapa de isobaras y altura geopotencial de 500hpa típico de situación anticiclónica propicia para inversiones térmicas (www.meteociel.fr-ECMWF-15/12/2013)

Conforme aumenta la altitud media , tanto hacia el norte como hacia el sur de la Depresión del Ebro, el número de días de helada aumenta , progresivamente, hasta las 60 jornadas. Este incremento es más intenso en el piedemonte de la Ibérica , donde las condiciones de continentalidad son más acusadas.

Los valores más altos se encuentran tanto en la Ibérica como en los Pirineos, donde se superan con relativa frecuencia los 70 días de helada al año, e incluso llegan a registrase más de 100 jornadas con temperaturas inferiores a 0 ºC en puntos situados por encima de los 2.000 m.

La fuente de información utilizada para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial es la cartografía extraída del Atlas Climático de Aragón. (Gobierno de Aragón).

La red fluvial de la Comunidad Autónoma de Aragón -entendida como el conjunto de los cursos fluviales principales, afluentes y subafluentes, tanto con disponibilidad de caudal continuo como temporal, alcanza los 6.152,50 km -a la escala analizada-.

En cuanto a su trazado, se adapta a la disposición de las tres grandes unidades morfoestructurales del territorio, con los Pirineos al norte, el Sistema Ibérico al sur y la Depresión del Ebro ocupando el sector central y convirtiéndose en el área de confluencia de la gran mayoría de los ríos procedentes del Pirineo y el Sistema Ibérico.

Son 42.076 km2, casi el 88% de la superficie aragonesa, los que se incluyen en la cuenca del río Ebro, resultando este el principal curso fluvial de la región, tanto por su longitud como por su caudal circulante. Otros cursos tributarios del Ebro son, en la margen izquierda, y por lo tanto, procedentes de los Pirineos, los ríos Aragón, Arba, Gállego y Cinca. Por su parte, entre los afluentes de la margen derecha destacan los ríos Jalón, Huerva, Martín, Guadalope o Matarraña. Ambas márgenes presentan comportamientos hidrológicos muy desiguales, siendo la izquierda la que aporta caudales mucho más abundantes y con menores estiajes, mientras que la margen derecha, procedente del Sistema Ibérico, es mucho menos caudalosa y más irregular.

El resto de la superficie aragonesa se circunscribe a las cuencas del Júcar y Tajo. La primera con un 11,8% del territorio (5.651 km2), incluyendo ríos como el Mijares, Guadalaviar, Alfambra y, como resultado de la unión de los dos últimos, el Turia. Por su parte, la extensión perteneciente a la cuenca del Tajo apenas alcanza los 238 km2, tan solo un 0,5% del territorio, incluyendo el nacimiento del río Tajo y el rio Gallo, uno de los primeros afluentes de su cabecera, como cursos fluviales más destacados.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida de las confederaciones hidrográficas del Ebro, Júcar y Tajo. Año 2013. http://www.chebro.es/ / http://www.chj.es/ / http://www.chtajo.es/

Aragón cuenta con un total de 93 embalses distribuidos entre las cuencas hidrográficas del Ebro con92 embalses-y una superficie de cuenca en Aragón de 42.175 km2-, la cuenca del Jucarcon 1 embalse –y una superficie de cuenca en Aragón de 5.395 km2-, y por último la del Tajo, con tan solo 239km2 y sin contar con ningún embalse en territorio aragonés.

En total, la superficie de agua embalsada de Aragón asciende a 243,78 Km2, con una capacidad total de 5.189 Hm3. Así, la media de los embalses aragoneses es de 2,65 km2 de extensión y algo más de 56 Hm3 de capacidad. El mayor embalse de Aragón es el de Mequinenza, con 64,78 Km2 de superficie y una capacidad de 1.534 Hm3, lo que le convierte en el quinto de España por capacidad. Igualmente destacables son los de Yesa (20,86 Km2 y 447 Hm3) y Ribaroja -cuya cerrada se encuentra en Cataluña- (17,18 Km2 y 210 Hm3). Los tres embalses citados suponen el 42%, tanto del total de la superficie de agua embalsada de Aragón como de la capacidad total de acumulación.

Espacialmente, el Pirineo y Prepirineo concentra la mayor parte de los embalses aragoneses. Las condiciones orográficas, la disponibilidad de caudales y la necesidad de regular los ríos pirenaicos y sus aprovechamientos explican esta concentración. Por su parte, el Sistema Ibérico cuenta con apenas 14 embalses, concentrados buena parte de los mismos en el sector oriental de la cordillera. Cabe mencionar embalses como el de Pena (2,52 Km2 y 15 Hm3), Santolea (4,22 Km2 y 48 Hm3) o el de El Arquillo (1,08 Km2 y en torno a 22 Hm3), situado en la cuenca hidrográfica del Júcar. Tanto en estos como en el resto de casos, los embalses del sur de Aragón presentan una extensión y capacidad inferior a la media de los embalses aragoneses.

La construcción de los embalses se inicia en la Cuenca del Ebro hace 100 años, con el embalse de La Peña (inaugurado en 1.913), en el río Gállego. Fue mediado el siglo pasado cuando se realizaron las grandes obras de regulación, con embalses como Mediano, Yesa, El Grado, Barasona o los grandes embalses del río Noguera Ribagorzana, así como otros en la margen derecha, como el de Santolea o el de Pena. La construcción de estos embalses tenía una misión múltiple, conjugando en la mayoría de los casos la regulación de crecidas con el almacenamiento de agua tanto para los crecientes regadíos de las zonas llanas (Cinco Villas en el caso de Yesa, Riegos del Alto Aragón en el caso de Barasona, Mediano, etc. y Monegros en el caso de los embalses del Gállego, por poner algunos ejemplos) y la explotación de centrales hidroeléctricas que aprovechaban, y aún lo hacen hoy, los importantes saltos de agua y sistemas de canales que nacen en estos embalses.

En la actualidad son varias las obras de nuevos embalses que se están llevando a cabo, como el recrecimiento de Yesa, el embalse de San Salvador, el recrecimiento de Santolea o el embalse de Mularroya, entre otros.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida de las confederaciones hidrográficas del Ebro, Júcar y Tajo (año 2.013). http://www.chebro.es/ / http://www.chj.es/ / http://www.chtajo.es/

Las regiones biogeográficas identifican amplias extensiones , en ocasiones de tipo continental, en las que las especies vegetales tiene una serie de similitudes comunes. Las características comunes del clima, el suelo, la vegetación, etc. conllevan unos rasgos comunes que se agrupan dentro de estas grandes regiones biogeográficas, dando una impronta particular y común a sus territorios y paisajes.

En el caso de Aragón, debido a su orografía y a su relación de continuidad y cercanía con diferentes dominios biogeografícos, aparecen dos regiones , la región Eurosiberiana (Provincia Alpina) que abarca las zonas más montañosas del Pirineo , enlazando con las estribaciones exteriores del mismo, como es el caso de las Sierra de Guara, y la región Mediterránea , con diferentes provincias, que domina en el resto del territorio aragonés, y en buena parte de España, de la que sólo el extremo norte coincide con la misma región que los Pirineos aragoneses.

La región Eurosiberiana se caracteriza por un régimen térmico suave y la práctica ausencia de sequía estival lo que favorece una mayor presencia vegetal. Dominan los bosques de caducifolias con presencia de hayedos –sobre todo en la zona occidental con una mayor influencia oceánica-, abedulares, robledales, etc. que dejan paso en pisos vegetales superiores a bosques de coníferas –pinos silvestre, pino negro y abetales-.

La región Mediterránea acusa un mayor déficit hídrico, con una marcada sequía estival . Dominan las especies perennifolias –encinares, coscojares y algunas sabinares- dejando paso, allí donde los suelos son menos desarrollados, a amplias superficies de herbazales y matorral, especialmente de tipo aromático –tomillo, romero, aliaga, etc.-

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido la cobertura de regiones biogeográficas del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad. Gobierno de Aragón. http:// http://idearagon.aragon.es//

Los Pirineos, la Depresión del Ebro y la Cordillera Ibérica son las tres grandes unidades de relieve en las que se divide la Comunidad Autónoma de Aragón. Independientemente de su génesis y evolución, cada una de estas unidades atesora un conjunto de morfologías especialmente destacables, en algunos casos, singulares incluso a escala global.

En lo que respecta a los Pirineos , los elementos geomorfológicos más significativos son los propios de los modelados glaciar y periglaciar , presentes tanto de la zona Axial de la cordillera como en las cotas más elevadas de las Sierras Interiores. Por destacar tan solo algunos ejemplos especialmente significativos, conviene mencionar los glaciares residuales de, entre otros, Aneto, Maladeta o Monte Perdido; los valles en artesa de Benasqueo el Gállego, o los niveles de glacis y terrazas resultado de las acumulaciones de origen fluvial que se encuentran, por ejemplo, en las cuencas de los ríos Aragón y Gállego, especialmente en la Canal de Berdún y la Val Ancha.

A caballo entre el Pirineo y el Valle del Ebro, el piedemonte pirenaico destaca por modelados geomorfológicos como los mallos, formas turriculares bastante extendidas al sur del Pirineo, pero que alcanzan su mayor valor paisajístico en las proximidades del río Gállego, en concreto en los Mallos de Riglos y Agüero. Enlazando el Pirineo y los Somontanos aparecen también numerosos cañones fluviokársticos , especialmente presentes en la Sierra de Guara , si bien comunes a la mayor parte de los tramos medios de los ríos pirenaicos.

De la Depresión del Ebro cabe mencionar como más destacable muelas o planas como la Plana Negra, los Montes de Castejón o la Muela y la Plana de Zaragoza, todas ellas formadas por calizas neógenas e individualizadas gracias al encajamiento de la red fluvial circundante. Del modelado kárstico destacan las dolinas de los llanos de Bujaraloz, en especial aquellas que, como en el caso de las saladas de Los Monegros, dan como resultado la formación de lagunas temporales de gran valor y singularidad ecológica.

La Cordillera Ibérica destaca por la presencia de extensas superficies de erosión de origen Terciario muy bien conservadas, así como por procesos de karstificación especialmente activos que han dado como resultado campos de dolinas como los de la Sierra de Albarracín, Maestrazgo y Gúdar-Javalambre. Igualmente destacables son cañones fluviales como los de los ríos Martín, Guadalope, Mijares o Matarraña y formaciones endokarsticas de especial singularidad como las grutas de Molinos. Por último, cabe mencionar también depresiones fluviokársticas tipo polje como la de Gallocanta, un entorno de gran valor tanto geomorfológico como ecológico.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Mapa Geomorfológico de Aragón. Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón. http://idearagon.aragon.es/ / http://idearagon.aragon.es/

Los Pirineos , junto con el sureste de la Península -en especial las provincias de Granada, Alicante, Almería y Murcia-, son las zonas más activas sísmicamente de España. Con todo, el riesgo puede considerarse bajo , con índices de probabilidad de seísmos inferiores a los registrados en países del entorno mediterráneo como Grecia, Italia o los países del Magreb.

Precisamente, la génesis de los movimientos sísmicos en la península Ibérica es consecuencia del empuje ejercido por la placa africana , primero contra la placa ibérica y después, contra la euroasiática, por lo que el Mediterráneo y su entorno se convierten en el escenario de la acumulación de esfuerzos y tensiones que generan los terremotos. A pesar de encontrarse relativamente alejada del Mediterráneo, la cordillera Pirenaica también actúa de punto de contacto entre la placa ibérica y la euroasiática, con lo que puede registrar temblores de manera frecuente, aunque sin que estos alcancen una magnitud e intensidad suficiente como para resultar destructores. De hecho, en Aragón se registran una media de 30 terremotos al año y la gran mayoría pasan desapercibidos para la población.

El mapa adjunto refleja la peligrosidad sísmica de la Norma NCSE-94 a partir de la aceleración sísmica básica para cada punto del territorio y con un periodo de retorno de 500 años. Este parámetro es básico a la hora de realizar las construcciones en cada zona del territorio debido a que estas deben adaptarse a las características sísmicas del mismo. En Aragón se pueden diferenciar tres umbrales de peligrosidad .

El primero ocupa el 88% del territorio y se corresponde con una aceleración sísmica inferior a 0,040 g , lo que constituye un umbral de intensidad inferior a VI, el más bajo que encontramos en el conjunto de España. El siguiente intervalo -entre 0,040 y 0,080 g -, tiene una extensión de 4.260 Km2, localizados en buena parte del Pirineo y las sierras exteriores pirenaicas y equivalentes a un 9% del territorio aragonés. Aquí la intensidad aumenta a VI, y con ello la peligrosidad sísmica, aunque continúa manteniéndose en umbrales que podemos considerar como bajos o medios. Por último, 1.310 Km2, menos de un 3% del territorio regional, y correspondientes al Pirineo central, muestran una aceleración sísmica elevada (>0,080 g) equivalente a una intensidad VII, pero sin alcanzar la intensidad VIII, el umbral máximo que se registra en España y que está circunscrito únicamente a la provincia de Granada y al este de la de Murcia.

Sobre esta información se superpone los seísmos registrados expresando su magnitud, y apreciándose que generalmente no superan los 3º en la escala de Richter, si bien si que hay algunos casos, tanto en la Ibérica como en Pirineos, que han llegado a alcanzar los 5º en la citada escala.

Las fuentes de información utilizadas para el presente Documento Informativo Territorial son las bases cartográficas del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). http://www.igme.es/ / http://www.ign.es/wms-inspire/geofisica

Una falla puede definirse como un proceso geomorfológico por el que un estrato rocoso sufre un desplazamiento consecuencia de un esfuerzo y posterior ruptura . Así, tanto la cantidad como características de las fallas presentes en un territorio son consecuencia de factores tales como la plasticidad de los materiales y la intensidad de la fuerza tectónica ejercida .

En lo que se refiere al mapa de fallas de Aragón, el primer rasgo a destacar es la presencia de varias direcciones que pueden considerarse como dominantes y coincidentes con las principales fuerzas tectónicas modeladoras del relieve aragonés.

En el Pirineo la dirección dominante es oeste-este , dirección típicamente relacionada con la orogenia Alpina , observándose una actividad especialmente importante las Sierras Exteriores -por ejemplo en la Sierra de la Peña o la Sierra de Javierre-, en los Pirineos Occidentales y en el norte de la comarca de La Ribagorza, en todos los casos, puntos donde predominan los materiales duros de tipo calcáreo.

En el Sistema Ibérico la dirección dominante es noroeste-sureste , herencia de la orogenia hercínica , con una primera línea especialmente activa entre el Moncayo y la Sierra de San Just, incluyendo también las Sierras de Vicort y de Algairén. Igualmente destacable es la concentración de fallas que se observa en las Sierras de Albarracín y los macizos de Gúdar y Javalambre, en esta ocasión alternándose la dirección dominante con la orientación suroeste-noreste y norte-sur, paralela a la costa mediterránea y la misma que muestran buena parte de las fallas del Maestrazgo y los Puertos de Beceite.

El Valle del Ebro y buena parte de los Somontanos presentan muchas menos fallas que en las anteriores unidades, siendo fenómenos mucho más puntuales y menos relevantes.

Las fuentes de información utilizadas para el presente Documento Informativo Territorial son las bases cartográficas del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). http://www.igme.es/ Descargadas de la web de IDEARAGON. http://idearagon.aragon.es/

Por núcleo de población se entiende la agrupación de construcciones identificables, individualizadas y próximas entre sí, formando una malla urbana que cuenta con un conjunto de dotaciones urbanísticas comunes.Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) los criterios que definen un núcleo de población son:

La presencia de un mínimo de 10 edificaciones que estén formando calles, plazas u otras vías urbanas. En el caso de núcleos con menos de 50 habitantes, el número mínimo de edificaciones puede ser inferior a 10.

La presencia de un mínimo de 50 habitantes, incluso si el número de edificaciones es inferior a las 10 citadas.

Aragón cuenta con un total de 1.748 núcleos de población distribuidos entre sus 731 municipios. A escala provincial, la provincia de Huesca cuenta con 913 núcleos de población, lo que supone más del 50% de los núcleos aragoneses. Estas cifras se explican de la mano de las características que determinan el hábitat humano, especialmente en el Pirineo, conformado por multitud de pequeños núcleos poblacionales muy dispersos entre sí.

Por el contrario, la provincia de Zaragoza cuenta con 487 núcleos de población –la mitad de los oscenses, aun a pesar de triplicar la población de Huesca-. Por lo tanto, el modelo de hábitat en el Valle del Ebro y su entorno puede considerarse como el contrario al pirenaico, concentrando a la población en relativamente pocos núcleos de población.

La provincia de Teruel es la que menos núcleos de población tiene: 348. Aunque en la actualidad sean muchos los núcleos de población que cuentan con un reducido número de habitantes -consecuencia directa del proceso de éxodo rural sufrido en la segunda mitad del siglo XX-, el hábitat turolense es mayoritariamente concentrado, tanto en las montañas del sur como en las tierras llanas del Bajo Aragón.

La fuente de información del Documento Informativo Territorial es el Centro de Información Territorial de Aragón (año 2012). http://sitar.aragon.es/

Según datos del Censo Agrario de 2009, la cabaña bovina aragonesa alcanza las 330.515 cabezas repartidas en 2.786 explotaciones. Así, Aragón se sitúa como la octava Comunidad Autónoma por número de cabezas, aportando el 5,66% del total de la cabaña bovina nacional. El tamaño medio de las explotaciones aragonesas es de 118,63 animales, cifra sensiblemente superior a las 55,22 cabezas que presenta la media del país.

Según el Decreto 94/2009, de 26 de mayo, por el que se aprueba la revisión de las Directrices sectoriales sobre actividades e instalaciones ganaderas, las distancias mínimas a núcleos de población para nuevas instalaciones ganaderas de bovino (vacuno) se cifran en 400 m para núcleos de menos de 500 habitantes, 750 m en caso de núcleos de entre 500 y 3.000 habitantes, y más de 1.000m para los núcleos de más de 3.000 habitantes. Siempre que haya viviendas de tipo diseminado las instalaciones deberán estar a más de 100 m de estas. Además, este mismo Decreto, fija una serie de distancias mínimas desde la instalación ganadera a elementos relevantes del territorio, tales como vías de comunicación, cauces de agua, acequias, captaciones, etc.

A pesar de que la actividad está presente en 367 municipios, lo que representa el 50,20% del total, las adecuadas condiciones ambientales y una dilatada tradición ganadera hacen que la provincia de Huesca, con más de 220.000 cabezas, aporte dos terceras partes de la cabaña bovina total, mientras que Zaragoza y Teruel apenas alcanzan las 71.000 y 38.000 cabezas respectivamente.

De hecho, tres comarcas oscenses como son Sobrarbe (26.108 cabezas), La Litera/La Llitera (42.920) y La Ribagorza (45.768) concentran más de un tercio del total del censo bovino regional. A escala municipal destacan localidades como Tamarite de Litera, que con 14.199 cabezas aporta casi el 5% de todas las de la región.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Censo Agrario. www.iaest.es

En 2009 y según datos correspondientes al Censo Agrario de dicho año, Aragón cuenta con 1.936.347 cabezas de ovino , lo que supone casi el 12% del total de la cabaña española y sitúa a Aragón como la quinta Comunidad Autónoma por número de cabezas, por detrás de Andalucía (2.118.935), Castilla-La Mancha (2.580.226), Extremadura (3.395.638) y Castilla y León (3.408.569).

Dentro de esos casi 2 millones de cabezas, 1.744.302 cabezas corresponden a ovejas madre y corderas para reposición , mientras que 192.045 corresponden a otros tipos de ovino según el mismo Censo Agrario.

Junto con el porcino , el ovino puede considerarse como la principal cabaña ganadera de la Comunidad, representando el 29,72% del total de explotaciones y el 6,63% de las cabezas . Además, se trata de una actividad muy extendida por todo el territorio aragonés, presente en 632 de los 731 municipios aragoneses. Por lo tanto, y al contrario de lo que ocurre con otras producciones ganaderas, el reparto espacial de la ganadería de ovino puede considerarse como homogénea por toda la Comunidad Autónoma. De hecho, el reparto de las cabezas a escala provincial resulta casi equitativo, presentando diferencias porcentuales que apenas alcanzan el 6%.

A escala comarcal las diferencias resultan más sensibles. Cuatro comarcas - La Ribagorza 108.596 cabezas), Los Monegros (138.315), Cinco Villas (163.218) y Comunidad de Teruel (201.949) suman más de 600.000 cabezas , lo que supone el 31,61% del censo ovino de la Comunidad Autónoma.

Por último, a escala municipal debe destacarse la concentración que se observa en municipios como Ejea de los Caballeros (50.985 cabezas) o Tauste (54.445) , dos municipios que, en conjunto, aportan casi el 6% del censo ovino aragonés.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Censo Agrario. http://www.iaest.es/

En 2009 y según datos correspondientes al Censo Agrario de dicho año, Aragón cuenta con 50.924 cabezas de caprino repartidas en 1.652 explotaciones, lo que supone casi el 2,1% del total de la cabaña española y sitúa a Aragón como la novena Comunidad Autónoma por número de cabezas.

Según el Decreto 94/2009, de 26 de mayo, por el que se aprueba la revisión de las Directrices sectoriales sobre actividades e instalaciones ganaderas, las distancias mínimas a núcleos de población para nuevas instalaciones ganaderas de caprino se cifran en 300 m para núcleos de menos de 500 habitantes, 500 m en caso de núcleos de entre 500 y 3.000 habitantes, y más de 1.000m para los núcleos de más de 3.000 habitantes. Siempre que haya viviendas de tipo diseminado las instalaciones deberán estar a más de 100 m de estas. Además, este mismo Decreto, fija una serie de distancias mínimas desde la instalación ganadera a elementos relevantes del territorio, tales como vías de comunicación, cauces de agua, acequias, captaciones, etc.

El peso del caprino respecto al total de la cabaña ganadera de la Comunidad es del 11,18% en lo que respecta a las explotaciones y del 0,63% de las cabezas. A pesar de que las explotaciones de caprino aragonesas no tienen un importante tamaño -105 cabezas de media-, se trata de una actividad ganadera con cierto grado de relevancia territorial, al estar presente 485 de los 731 municipios aragoneses.

Por provincias, la de Huesca cuenta con 21.796 cabezas, seguida de Zaragoza y Teruel, con 15.619 y 13.509 cabezas respectivamente. A escala comarcal, y a pesar de que el censo de caprino varía significativamente, las comarcas de La Ribagorza (5.668), Sobrarbe (4.551), Cinco Villas (4.085), Gúdar-Javalambre (3.356) y Los Monegros (2.707) prácticamente suman el 40% de la cabaña de la región. Por último, a escala municipal debe destacarse la concentración que se observa en municipios como Fraga (1.301) o Arén (1.241) dos municipios que aportan el 5% del censo caprino total.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Censo Agrario. www.iaest.es

En 2009 y según datos correspondientes al Censo Agrario de dicho año, Aragón cuenta con 21.388.186 cabezas de ave, lo que supone casi el 10,64% del total de la cabaña española y sitúa a Aragón como la quinta Comunidad Autónoma por número de cabezas, por detrás de Cataluña (43,9 millones), Castilla-La Mancha (25,4), Andalucía (24,0) y Castilla y León (21,5).

El peso de esta actividad en el conjunto de la ganadería aragonesa tiene especial relevancia en lo que respecta al número de explotaciones -representan un 11,98% del total- y a su presencia territorial, ya que 488 de los 731 municipios aragoneses cuentan, en mayor o menor medida, con esta producción ganadera.

Según el Decreto 94/2009, de 26 de mayo, por el que se aprueba la revisión de las Directrices sectoriales sobre actividades e instalaciones ganaderas, las distancias mínimas a núcleos de población para nuevas instalaciones ganaderas de aves se cifran en 500 m para núcleos de menos de 500 habitantes, 1.000 m en caso de núcleos de entre 500 y 3.000 habitantes, y más de 1.500m para los núcleos de más de 3.000 habitantes. Siempre que haya viviendas de tipo diseminado las instalaciones deberán estar a más de 100 m de estas. Además, este mismo Decreto, fija una serie de distancias mínimas desde la instalación ganadera a elementos relevantes del territorio, tales como vías de comunicación, cauces de agua, acequias, captaciones, etc.

Tal y como se pone de manifiesto en el mapa adjunto, es en las provincias de Huesca y Zaragoza donde la concentración de la actividad se hace más evidente -de hecho, la suma de ambas supone el 89% del tal del censo regional. Por comarcas, las del Bajo Cinca/Baix Cinca (2.317.038) La Hoya de Huesca (2.303.258), Valdejalón (1.868.801) y La Litera/La Llitera (1.353.256) suman casi 8 millones de cabezas, el 37% del total.

Por último, a escala municipal debe destacarse la concentración que se observa en municipios como Ricla (1.339.719) - de las que casi un millón corresponden a gallinas ponedoras y 375.000 a pollos de carne- o Zaidín (915.667) -con casi 700.000 pollos de carne-, dos municipios que, en conjunto, aportan casi el 10% del censo de aves aragonés.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Censo Agrario. www.iaest.es

Casi el 45% del territorio de Aragón se encuentra englobado en las Zonas Desfavorecidas de Montaña. Este porcentaje tiene un reparto muy desigual por provincias. En el caso de la provincia de Huesca es algo más de 60% de la superficie provincial la que se engloba en esta categoría (9.260km2). La provincia de Teruel tiene casi un 71% de su territorio dentro de estas zonas (10.281 km2), siendo la provincia de Zaragoza la que menos superficie tiene catalogada como zonas desfavorecida de montaña, con menos del 10% de su superficie total (1.667 km2).

Buena parte de estos municipios que conforman el territorio incluido dentro de las Zonas Desfavorecidas de Montaña ha sufrido un importante proceso de abandono de sus tierras y un vaciado demográfico a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado.

Para optar a estas ayudas los agricultores deben cumplir los siguientes requisitos:

*Ser titular de una explotación agraria que obtenga al menos el 50% de su renta total de la actividad agraria ejercida en su explotación y cuyo tiempo de trabajo dedicado a actividades no relacionadas con la explotación sea inferior a la mitad de su tiempo de trabajo total, o ser titular de un explotación agraria que esté dada de alta en el Registro de Explotaciones Agrarias Prioritarias.*Residir en el término municipal en que radique su explotación o en algunos de los municipios limítrofes enclavados en zona desfavorecida. *No percibir pensión de jubilación, incapacidad absoluta ni cualquier otra prestación pública análoga.*Estar afiliado al régimen de la Seguridad Social que por su actividad agraria le corresponda.

El estar en estas zonas abre la posibilidad de recibir ayudas destinadas a compensar a los agricultores por los costes adicionales -de producción- y pérdidas de ingresos -como resultado de la reducción en el valor de los output de la explotación- como consecuencia de las dificultades naturales para la producción agrícola de estos territorios. El pago se concede anualmente como una cantidad por hectárea de superficie agrícola útil. Los fondos Europeos FEADER corren con el 50% de las ayudas, siendo el 50% restante a partes iguales entre el Estado y la Comunidad Autónoma. La cuantía total no podrá superar los 3.000 euros pro beneficiario, siendo el importe mínimo de 300 euros.

Los objetivos de estas ayudas son los siguientes:

*Uso continuado de las tierras agrícolas en zonas con dificultades naturales, distintas de las de montaña.

*Uso sostenible de las tierras agrícolas.

*Mejora del medio ambiente y del entorno rural.

*Frenar la despoblación rural.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Sistema de Información Territorial de Aragón. http://sitar.aragon.es/

Por Valor Añadido Bruto –en adelante VAB-, se entiende el conjunto del valor económico que alcanzan los bienes y servicios de una economía en un momento o periodo dado.

La aportación de los diferentes sectores económicos al VAB de la economía aragonesa resulta desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como en lo que respecta a su distribución e importancia espacial.

Según datos de 2007, lo últimos disponibles, los 29.512 millones de euros generados por la economía aragonesa se distribuyen de la siguiente manera: un 4,75% son generados por las actividades agrarias; un 3% por el subsector energético; la industria aporta algo más del 20%; la construcción algo más del 12% y, por último, los servicios casi el 60% del total.

Observando el sector agrícola, su aportación del 4,75% del VAB regional debe considerarse como especialmente alto, superior incluso a la media de la economía nacional, un dato que denota la relevancia que las actividades agropecuarias tienen la Comunidad Autónoma. A escala local destacan comarcas como la del Matarraña/Matarranya o Campo de Belchite, donde la participación de la agricultura en el VAB comarcal ronda el 30%, superándose incluso el 40% en el caso de las comarcas Campo de Daroca (42,66%) y Los Monegros, donde la presencia de regadíos especialmente competitivos auspician que hasta el 48,65% del VAB comarcal dependa de las actividades agrarias.

En el extremo contrario, en la Delimitación Comarcal de Zaragoza (0,37%) y las comarcas del Alto Gállego (0,92%) y Andorra-Sierra de Arcos (1,65%) el papel del sector agrario en la generación de VAB resulta residual.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Instituto Aragonés de Estadística. Los datos se refieren al año 2007. http://www.iaest.es/

La aportación de los diferentes sectores económicos al valor añadido bruto de la economía aragonesa es muy desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como, lo que es más importante desde el punto de vista territorial, en su distribución e importancia espacial.

En una primera visión territorial destaca la importancia, como es lógico, del sector de industria y energía, así como del sector servicios. En ambos casos la importancia de las cabeceras de mayor población, provinciales principalmente, se hace muy patente. Destaca la aportación al sector industrial del corredor del Valle del Ebro y el bajo Jalón, muy en relación con la presencia de General Motors en esa zona, junto con todas las industrias auxiliares que tiene externalizadas. De forma menor también se aprecia un eje industrial en la zona del Somontano de Barbastro, Cinca medio y La Litera, el resto del territorio presenta una dispersión mucho mayor de este tipo de actividades, siendo muy apreciable la falta de tejido industrial en zonas como Maestrazgo, la Sierra de Albarracín, Campo de Belchite o algunas comarcas del Pirineo, entre otras.

La aportación del sector agrícola es especialmente importante en las zonas con presencia de regadíos, que llevan unidas ganadería de tipo industrial. Especialmente resaltan las Cinco Villas y zonas del Cinca y Los Monegros. De nuevo las zonas de Teruel más montañoso y algunas comarcas del Pirineo son las comarcas que menos aportan en este apartado.

En relación con el sector de la construcción, y obviando la gran importancia de la aportación que tiene el D.C. de Zaragoza, vuelven a ser las principales comarcas con cabeceras más habitadas las que de forma más clara aportan en este apartado. La cartografía destaca las capitales provinciales, el Bajo Aragón (Alcañiz), Las Cinco Villas (Ejea), Comunidad de Calatayud y eje del somontano pirenaico entre otras (Barbastro, Binefar, etc.)

Finalmente el sector servicios de nuevo trasluce la importancia que sobre el valor añadido bruto tiene la presencia de poblaciones más abundantes. Zaragoza arrastra un gran dinamismo en este sector, así como, en mucha menor medida, lo hacen cabeceras anteriormente citadas. Una modesta aportación se aprecia en zonas de la Ibérica zaragozana y buena parte de la provincia de Teruel, excluyendo la comarca de la Comunidad de Teruel o el Bajo Aragón. El Pirineo, en este caso, no destaca por su baja aportación, dejando reflejar la pujanza turística en relación con las actividades relacionadas con la llegada de visitantes tanto por la presencia de importantes estaciones de esquí, como por el propio patrimonio natural de primer orden que atesoran estas zonas de la Comunidad Autónoma.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística (Año 2007) www.iaest.es

Las plataformas logísticas deben entenderse como infraestructuras que actualizan el tradicional concepto de polígono industrial, primando la flexibilidad de la oferta, el acceso a infraestructuras e infoestructuras de primer orden y la búsqueda de sinergias entre las propias empresas instaladas y el territorio en el que se asientan.

La Comunidad Autónoma cuenta con cuatro plataformas logísticas, las de Zaragoza (PLAZA), Huesca (PLHUS), Teruel (PLATEA) y Fraga (PLFRAGA). En total, las cuatro instalaciones suman casi 1.800 Ha, haciendo de Aragón uno de los principales territorios a escala europea en lo que respecta a la gestión logística.

Gestionada por la sociedad PLAZA SA –participada a su vez por el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, Ibercaja y Caja de Ahorros de la Inmaculada-, la plataforma logística de Zaragoza es el equipamiento logístico más grande de Europa, con más de1.300 Ha. A los valores de localización y centralidad de Zaragoza –perfectamente conectada con los centros de producción y consumo más relevantes de Europa-, PLAZA añade como gran ventaja competitiva su carácter como centro intermodal de transportes, combinando el ferrocarril, la carretera y el avión en un único espacio. De hecho, entre las empresas que operan en PLAZA se incluyen algunas tan relevantes como INDITEX, Imaginarium o Porcelanosa.

Por su parte, la plataforma logística de Huesca (PLHUS) dispone de una superficie de 115 Ha donde se combinan e integran usos tanto comerciales como logísticos e industriales. Al margen de las infraestructuras y equipamientos que oferta, la plataforma logística de Huesca se encuentra situada junto a otros equipamientos industriales y tecnológicos igualmente destacables, tales como el Parque Tecnológico Walqa o el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Aragón. Así, el entorno de la plataforma se convierte en un espacio generador de importantes sinergias tanto para la actividad logística como para las actividades económicas y tecnológicas en general.

PLATEA, la plataforma logística de Teruel cuenta con una superficie de 258 Ha y todos los servicios y equipamientos necesarios para el desarrollo de las actividades industriales y logísticas. Desde el año 2013, a escasos cuatro kilómetros de PLATEA se ha inaugurado la Plataforma Aeroportuaria de Teruel (PLATA) una instalación destinada a satisfacer necesidades específicas del sector aeronáutico internacional, como el estacionamiento de larga estancia, el reciclado y mantenimiento de aeronaves, su ensamblaje o la investigación aeronáutica.

Por último, la plataforma logística de Fraga está gestionada por la Sociedad Suelo y Vivienda de Aragón. Cuenta con 87,5 Ha, un 54% destinado para actividades productivas y el resto a equipamientos e infraestructuras.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Industria e Innovación del Gobierno de Aragón y del Instituto Aragonés de Fomento (Año 2012). http://www.iaf.es/ / http://www.iaf.es/

Ya sea a través de los tradicionales polígonos industriales o de infraestructuras más modernas como los parques tecnológicos o las plataformas logísticas; la disponibilidad de suelo industrial y una adecuada dotación de todos los servicios, equipamientos e infraestructuras complementarias –redes de suministro energético, tratamiento de residuos, infraestructuras de comunicación, etc.-, constituyen condiciones de base fundamentales para el desarrollo socioeconómico de todo territorio.

Según datos del Instituto Aragonés de Fomento relativos al año 2010 la Comunidad Autónoma cuenta con 11.595,18 hectáreas destinadas a su uso como polígonos industriales. El 69,51% -8.060,34 ha- se encuentran en la provincia de Zaragoza, mientras que Huesca y Teruel disponen de 1.737,63 y 1.797,21 hectáreas respectivamente, un 14,99 y 15,50% del total regional.

El número total de polígonos industriales es de 330, hasta 192 localizados en la provincia de Zaragoza, 60 en Huesca y 78 en Teruel. La media de superficie por polígono es, por lo tanto, de 35,14 hectáreas aunque, como cabría esperar, con importantes diferencias. Con más de 1.312 hectáreas, PLAZA, la plataforma logística de Zaragoza, resulta el equipamiento industrial más grande de Aragón; cifras que contrastan con la gran cantidad de pequeñas superficies de orientación industrial que se encuentran en muchos pueblos de la Comunidad Autónoma.

A escala municipal, y no solo por las magnitudes aportadas por PLAZA, la Zaragoza es la localidad que cuenta con mayor superficie destinada a polígonos industriales, un total de 3.323 hectáreas distribuidas entre 40 instalaciones. Igualmente destacable es el número de hectáreas que hay en las otras dos capitales provinciales: 373,7 en el caso de Huesca y 424,7 en el de Teruel. En conjunto, las tres capitales aragonesas aportan más del 35% de la superficie total y casi el 15% de todos los polígonos industriales de la Comunidad Autónoma.

Al margen de la concentración observada en el caso de las capitales de provincia, la distribución espacial de la superficie destinada a polígonos industriales pone de manifiesto el vínculo tan estrecho que existe entre el suelo industrial y el acceso a las infraestructuras de comunicación, especialmente a las de alta capacidad. De hecho, en el mapa adjunto es posible intuir el trazado de grandes infraestructuras viarias como las autopistas y autovías A-2, AP-68, o A-23.

Por otra parte, la intervención del sector público a través de diferentes políticas de incentivo económico e industrial también tiene su reflejo en la distribución espacial de la superficie destinada a polígonos industriales. El ejemplo más evidente se encuentra en el conjunto de municipios beneficiados por las inversiones del Plan Miner. De hecho, comarcas como Andorra-Sierra de Arcos o Cuencas Mineras, -las más beneficiadas por estas ayudas-, cuentan con una superficie dedicada a polígonos industriales muy superior a la que cabría esperar dada su estructura poblacional y económica: 318,5 y 171,2 hectáreas respectivamente.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Industria e Innovación del Gobierno de Aragón y del Instituto Aragonés de Fomento (Año 2013).http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Departamentos/IndustriaInnovacion%20//http://www.iaf.es/

Las centrales térmicas -también denominadas centrales termoeléctricas de ciclo convencional-, transforman la energía química de un combustible -ya sea fuel, gas o carbón- en energía eléctrica a través de un ciclo de producción de vapor.

Tras los cierres de las centrales de Escucha –en diciembre de 2012- y Escatrón -en marzo de 2011-, la central térmica “Teruel" de Andorra es la única de ciclo convencional que todavía perdura en la Comunidad Autónoma.

Inaugurada en 1981 y propiedad de Endesa Generación, la central “Teruel" -más conocida como central térmica de Andorra-, cuenta con tres grupos de generación a partir de carbón que dan como resultado una potencia instalada de 1.050 MW y una producción eléctrica para el año 2012 de 5.303 GWh, lo que supone casi el 65% de la producción del régimen ordinario aragonés.

La central térmica se sirve como combustible del lignito (hulla subituminosa) de las cuencas mineras turolenses, una de las reservas de carbón más importantes del país. A pesar del contenido de azufre del combustible utilizado -entorno al 7%-, desde 1992 la central cuenta con un sistema de filtros que elimina el 90% del dióxido de azufre generado.

El mantenimiento de la central térmica en un futuro próximo requerirá la adopción de un conjunto de inversiones que permitan adaptar la instalación a la nueva normativa europea de emisiones; decisión que debe tomarse antes del 31 de diciembre de 2013 y que aseguraría prolongar la actividad de la central más allá de 2023, año previsto para su cierre.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística (año 2013). http://www.iaest.es/

La energía eólica se fundamenta en el aprovechamiento de la fuerza del viento. Se trata, por lo tanto, de una energía virtualmente infinita, primaria –que se obtiene directamente de la naturaleza-, considerada como limpia y con potencial para convertirse en una alternativa plausible a las fuentes de energía tradicionales, especialmente a las de origen fósil.

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con 73 parques eólicos que suman una potencia instalada de 1.821 MW, lo que supone en torno al 8% de la potencia total española y se sitúa en el quinto puesto entre las 17 Comunidades Autónomas españolas, tras Castilla y León (5.597MW), Castilla-La Mancha (3.784), Galicia (3.324) y Andalucía (3.233). En 2008, la potencia instalada de origen eólico suponía el 27% del total, superando a la termoeléctrica generada en centrales como la de Andorra o incluso a la de origen hidroeléctrico.

El desarrollo de esta energía en Aragón se sustenta, en primer lugar en las características del medio físico, especialmente el Valle del Ebro, donde los regímenes de viento, muy frecuentes tanto de NW -cierzo- como de SE -bochorno- junto con la presencia de relieves residuales muy expuestos a los mismos -muelas- suponen condiciones y ubicaciones ideales para su instalación.

En buena media, el posterior desarrollo de la energía eólica en Aragón se da gracias a la existencia de una adecuada infraestructura de transporte eléctrico. Sus respectivos mallados de interconexión han permitido el desarrollo eólico de una parte importante del Valle del Ebro, en especial de municipios como La Muela, que cuenta con 12 parques eólicos y una potencia instalada de 227 MW. En este mismo sentido, la construcción de la línea de alta tensión Fuendetodos-Morella y de la subestación de Mezquita -en la localidad de Mezquita de Jarque-, permitirá un mayor desarrollo de la producción eólica en la provincia de Teruel.

Las fuentes de información utilizadas para la elaboración del presente Documento Informativo Territorial han sido obtenidas de la Web del Instituto Aragonés de Estadística, siendo el último año disponible el 2011. http://www.iaest.es/

La Comunidad Autónoma de Aragón posee un total de 109 centrales hidroeléctricas. A esto se suman otros aprovechamientos energéticos menores que, según se recoge en el Sistema Integrado de Información del Agua del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, llegan a ser 306 en Aragón. Esto supone el 34,9% de las instalaciones del Estado y el 19,5% de la potencia máxima instalada (kW)

La mayor parte de las centrales hidroeléctricas se ubican en la margen izquierda y en el eje del Ebro, aprovechando la mayor cantidad y regularidad de caudales. En buena medida estas instalaciones se ubican a los pies de grandes presas que generan una reserva de agua y posibilitan la generación de saltos para la obtención de energía hidráulica.

Por provincias, Huesca aporta casi el 75% de la potencia instalada y posee el 65% de la centrales. Zaragoza aporta casi el 25% de la potencia e instalaciones, suponiendo Teruel el 1% de la potencia y el 10% de las instalaciones.

Esta distribución refleja claramente las características hidrológicas de Aragón, con una margen izquierda con unos caudales mucho más cuantiosos y constantes que la margen derecha, mucho más modesta en sus volúmenes aportados y con una mayor irregularidad en sus aportaciones.

Es en la margen izquierda donde se encuentran los mayores embalses, a los que se asocian importantes centrales hidroeléctricas (Yesa, EL Grado, Mediano, Canelles, etc) todas ellas entre las de mayor potencia instalada de Aragón. En zonas de cabecera también se encuentran centrales importantes que no siempre se relacionan con grandes embalses, si no con faraónicas obras de derivación que van desviando el agua entre central y central, como en el complejo del Ésera (Eriste, Sesué, Seira, Argoné) o el Gállego (Escarra, Sallent, Biescas, Lasarra, Jabarrella, etc).

El eje del Ebro también presenta importantes centrales, destacando sobre manera la de Mequinenza, con diferencia la de mayor potencia de Aragón con 324 MW. Destacan por su tipología centrales como las de Sástago o Menuza que cortan amplios meandros del Ebro para generar saltos de agua en los que se instalan.

En el caso de la margen derecha las centrales suelen ligarse a las mayores presas de la zona, como sucede en el caso de Santolea, Calanda, etc. El resto suelen ser centrales instaladas en pequeñas derivaciones o saltos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido de la Confederación Hidrográfica del Ebro. http://www.aragon.es/

Por Valor Añadido Bruto –en adelante VAB-, se entiende el conjunto del valor económico que alcanzan los bienes y servicios de una economía en un momento o periodo dado.

La aportación de los diferentes sectores económicos al VAB de la economía aragonesa resulta desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como en lo que respecta a su distribución e importancia espacial.

Según datos de 2007, lo últimos disponibles, los 29.512 millones de euros generados por la economía aragonesa se distribuyen de la siguiente manera: un 4,75% son generados por las actividades agrarias; un 3% por el subsector energético; la industria aporta algo más del 20%; la construcción algo más del 12% y, por último, los servicios casi el 60% del total.

En lo que respecta al sector de la construcción, y recordando que los datos disponibles corresponden al año 2007, su aportación supera el 12% del VAB regional con un total de casi 3.600 millones de euros generados.

A escala comarcal, la aportación del sector la construcción resulta especialmente significativa en tres comarcas turolenses: Bajo Aragón (22,13%), Sierra de Albarracín (24,24%) y Gúdar-Javalambre (25,89%). Frente a estas, Campo de Daroca (6,85%); Ribera Alta del Ebro (7,17%) y Campo de Cariñena (7,80%) presentan una participación de la construcción en el conjunto de sus economías comarcales especialmente bajo en comparación con la media regional.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Instituto Aragonés de Estadística. http://www.iaest.es/

Por Valor Añadido Bruto –en adelante VAB-, se entiende el conjunto del valor económico que alcanzan los bienes y servicios de una economía en un momento o periodo dado.

La aportación de los diferentes sectores económicos al VAB de la economía aragonesa resulta desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como en lo que respecta a su distribución e importancia espacial.

Según datos de 2007, lo últimos disponibles, los 29.512 millones de euros generados por la economía aragonesa se distribuyen de la siguiente manera: un 4,75% son generados por las actividades agrarias; un 3% por el subsector energético; la industria aporta algo más del 20%; la construcción algo más del 12% y, por último, los servicios casi el 60% del total.

En lo que respecta al sector energético, su aportación apenas alcanza el 3% del VAB Regional, con algo menos de 1.000 millones de euros generados.

A escala más detallada, la aportación del sector energético está tremendamente polarizada entre comarcas. Allí donde se encuentran los recursos mineros y energéticos, en Cuencas Mineras (15,72%); Campo de Belchite (17,61%); Bajo Martín (31,39%) y muy especialmente Andorra-Sierra de Arcos (65,30%) -donde las actividades energéticas se convierten en un claro ejemplo de monocultivo económico-, el peso de las actividades minero energéticas resulta especialmente alto. Por el contrario, en ocho comarcas -Campo de Daroca, Comunidad de Teruel, D.C. Zaragoza, Bajo Aragón-Caspe, Hoya de Huesca, La Litera/La Llitera, Sierra de Albarracín y Bajo Aragón-, su participación se sitúa por debajo incluso del 2% del VAB Comarcal generado. En valores intermedios, con pesos entre el 6% y el 10%, parecen las comarcas pirenaicas, con indudable impronta de las actividades de generación energética mediante el uso del agua de los ríos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Instituto Aragonés de Estadística. Los datos se refieren al año 2007. http://www.iaest.es/

Por Valor Añadido Bruto –en adelante VAB-, se entiende el conjunto del valor económico que alcanzan los bienes y servicios de una economía en un momento o periodo dado.

La aportación de los diferentes sectores económicos al VAB de la economía aragonesa resulta desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como en lo que respecta a su distribución e importancia espacial.

Según datos de 2007, lo últimos disponibles, los 29.512 millones de euros generados por la economía aragonesa se distribuyen de la siguiente manera: un 4,75% son generados por las actividades agrarias; un 3% por el subsector energético; la industria aporta algo más del 20%; la construcción algo más del 12% y, por último, los servicios casi el 60% del total.

En lo que respecta al sector industrial, su aportación -más de 6.000 millones de euros-, alcanza el 20,66% del VAB regional, convirtiéndose en el segundo sector en importancia tras los servicios.

A la vista del mapa adjunto, es el corredor del Valle del Ebro y el bajo Jalón los entornos donde el peso porcentual de las actividades industriales –en gran medida vinculadas al sector de la automoción y sus actividades auxiliares-, resulta más significativo. Igualmente destacable es el peso de este sector en comarcas como la de Aranda (34,19%), Tarazona y el Moncayo (39,54%) o el Campo de Cariñena (42,01%).

En el extremo contrario, es apreciable la falta de tejido industrial en el Maestrazgo, la Sierra de Albarracín o algunas comarcas pirenaicas, donde el porcentaje de participación industrial en el VAB Comarcal se sitúa sensiblemente por debajo del 10%.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Instituto Aragonés de Estadística. Los datos se refieren al año 2007. http://www.iaest.es/

Por Valor Añadido Bruto –en adelante VAB-, se entiende el conjunto del valor económico que alcanzan los bienes y servicios de una economía en un momento o periodo dado.

La aportación de los diferentes sectores económicos al VAB de la economía aragonesa resulta desigual, tanto en función de la rama de actividad económica como en lo que respecta a su distribución e importancia espacial.

Según datos de 2007, lo últimos disponibles, los 29.512 millones de euros generados por la economía aragonesa se distribuyen de la siguiente manera: un 4,75% son generados por las actividades agrarias; un 3% por el subsector energético; la industria aporta algo más del 20%; la construcción algo más del 12% y, por último, los servicios casi el 60% del total.

En lo que respecta al sector servicios, su aportación -casi de 17.500 millones de euros-, ronda el 60% del VAB regional, convirtiéndose en el principal sector de la economía aragonesa.

Las comarcas que cuentan con una capital de carácter urbano, tal y como ocurre con la Delimitación Comarcal de Zaragoza (68,90%), la Comunidad de Teruel (69,37%), la Hoya de Huesca (72,60%) o La Jacetania (73,73%) presentan un peso del sector servicios especialmente alto, superior incluso a la media regional, comarcas a las que se suman la mayor parte de las pirenaicas, muy influidas por la actividad turística motor de su economía. Frente a esto, Andorra-Sierra de Arcos (18,32%), Bajo Martín (21,24%), Ribera Alta del Ebro (21,87%), Ribera Baja del Ebro (24,77%) o Los Monegros (24,99%), comarcas de marcado carácter rural o con un alto grado de especialización en otros sectores de actividad mantienen un porcentaje de participación del sector servicios por debajo del 25% del VAB Comarcal, quedando patente, una vez más, la importante heterogeneidad de la actividad económica aragonesa.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Instituto Aragonés de Estadística. Los datos se refieren al año 2007. http://www.iaest.es/

Según datos del año 2011, Aragón cuenta con 102 campings que suman un total de 33.976 plazas. Por provincias, la de Huesca, con 66 establecimientos y más de 25.000 plazas, aporta el 65% de los campings aragoneses y casi el 75% de las plazas disponibles. Evidentemente, las cifras de Teruel y Zaragoza resultan sensiblemente más modestas, con 22 y 14 campings respectivamente, y poco más de 4.000 plazas en cada caso.

En lo que respecta a su distribución geográfica, y tal y como cabría esperar, el Pirineo presentan la mayor concentración de este tipo de establecimientos turísticos de Aragón. Así, el Boletín de Coyuntura Turística -documento elaborado por el Instituto Aragonés de Estadística a partir de datos de 2011-, señala que el Pirineo aragonés cuenta con 63 campings que suman un total de 24.730 plazas, lo que representa, respetivamente, el 61,76% y el 72,79% del total de la oferta aragonesa.

En definitiva, y según se desprende de la Encuesta de ocupación en alojamientos turísticos campings aragoneses recibieron en 2012 un total de 307.990 viajeros, lo que sitúa a la Comunidad Autónoma en el cuarto lugar nacional tras Cataluña, Andalucía y la Comunitat Valenciana. Estos visitantes generaron un total de 974.351 pernoctaciones -ocupando el quinto lugar nacional- y una estancia media de 3,16 noches -estando en la 10ª posición nacional en este sentido-. El grado de ocupación de los campings aragoneses alcanzo, para el año señalado, el 26%.

Estos datos continúan con la tendencia a la estabilidad que, desde el año 2008, caracteriza al sector pese a la crisis. Desde entonces las cifras de viajeros que visitan los campings oscilan entre los 300.000 del año 2010 y los 326.00 del año 2011, mientras que las pernoctaciones rondan el millón durante los últimos años. Por último la estancia media oscila entre 3,06 y 3,20 días.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Boletín de Coyuntura Turística elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) -Año 2012-, junto con datos del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST)-Año 2011-. http://www.iaest.es/ / http://www.iaest.es/

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con un total de 10 balnearios; tres en la provincia de Huesca (los de Benasque, Vilas del Turbón y Panticosa), seis en la provincia de Zaragoza (localizados tanto en el entorno de Jaraba como en Alhama de Aragón y en Paracuellos de Jiloca) y un único balneario en la provincia de Teruel (situado en la localidad de Manzanera).

Según datos facilitados por la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón, en 2012 los balnearios aragoneses recibieron 13.420 clientes distribuidos entre un total de 1.932 plazas. Así, Aragón es la segunda Comunidad Autónoma en cuanto a número de plazas –solo por detrás de Galicia-, lo que supone casi el 22% del total de la oferta española.

Según estimaciones realizadas por la citada Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón, la actividad termal en Aragón genera en torno a los 50 millones de euros al año y emplea a más de 1.200 trabajadores por campaña.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Anuario Estadístico de Aragón y de la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón y de la web www.balneariosdearagon.com (año 2013) http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Departamentos/EconomiaEmpleo/AreasTematicas/Turismo

Aragón cuenta con 16 estaciones de esquí -siete de esquí alpino y otras nueve orientadas al esquí nórdico-. El dominio destinado al esquí alpino supera los 350 km, lo que representa el 30% del total español. Por kilómetros de pistas Formigal, en el valle de Tena, es la que posee un número mayor con 135km esquiables y una capacidad de 35.920 esquiadores por hora. Cerler, en el valle de Benasque, posee una longitud de pistas de 79 km, con una capacidad de 26.120 esquiadores/hora. Panticosa, en el valle de Tena, posee 34 km de pistas y una capacidad de 14.145 esquiadores/hora. Javalambre tiene un total de 14 km de pistas y 10.060 esquiadores/hora de capacidad de remontes. Valdelinares tiene 9 km de pistas y 11.720 esquiadores/hora de capacidad. Fuera del grupo Aramon, Candanchú tiene 50,6 km de pistas balizadas con una capacidad de sus remontes de 25.200 esquiadores/hora. Por último, la estación de Astún tiene 46 km de pistas con 20.000 esquiadores/hora de capacidad.

En cuanto a las cifras relativas a la temporada 2012-2013 y según datos del Departamento de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón, las estaciones aragonesas recibieron 1.370.000 esquiadores -lo que supone un incremento del 15% respecto de la campaña anterior-, permaneciendo abiertas las siete estaciones alpinas un total de 118 días.

El 90% de los esquiadores son españoles, lo que supone que Aragón recibe entorno al 25% del mercado nacional. Junto con los esquiadores procedentes de la propia Comunidad Autónoma -que representan el 30% del total-, Madrid (25%), las comunidades del norte (15%) y los esquiadores procedentes de Levante (15%) constituyen los principales mercados de la nieve aragonesa.

En lo que se refiere a los datos económicos, en los últimos 10 años Aragón ha invertido más de 200 millones de euros en el sector de la nieve, una cifra que representa un tercio del total de la inversión nacional en este mismo periodo. Así, el sector de la nieve constituye un motor económico fundamental para la comarcas pirenaicas y turolenses, con un impacto en el territorio de 127 millones de euros para la campaña 2012-2013 -un 15% más que en la temporada anterior-, repercutiendo un 80% en el territorio y el 20% restante en las propias estaciones de esquí.

Las estaciones de esquí de fondo, -un total de nueve en la Comunidad Autónoma, de las que 8 están en el Pirineo y una en la Sierra de Albarracín- atienden a un mercado menos masivo si bien se encuentra en expansión. Por número de kilómetros de traza marcada Fanlo, Candanchú-Le Somport y Llanos del Hospital son las más extensas, superando los 30km de pistas. Oza-Gabardito, Lizara y LInza son las más pequeñas con trazas de una longitud menor a los 10km.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido obtenida del Anuario Estadístico de Aragón y de la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón, y de las respectivas web de las estaciones de esquí. http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Departamentos/EconomiaEmpleo/AreasTematicas/Turismo

Según datos de 2011, Aragón cuenta con 979 alojamientos hoteleros –incluyendo hoteles, hoteles apartamento, hostales y pensiones-, sumando un total de 45.512 plazas. Así, la media por establecimiento hotelero es algo más de 46 plazas.

Por provincias, Huesca aporta el 41% tanto de los establecimientos como de las plazas; Zaragoza el 34% de los alojamientos y el 42% de las plazas y Teruel, el 25% de los establecimientos y el 17% de las plazas totales de Aragón.

En lo que respecta a su distribución geográfica, y tal y como cabría esperar, el Pirineo y la ciudad de Zaragoza presentan la mayor concentración de establecimientos hoteleros de Aragón. A este respecto, el Boletín de Coyuntura Turística -documento elaborado por el Instituto Aragonés de Estadística a partir de datos de 2011-, señala que el Pirineo aragonés cuenta con 330 establecimientos hoteleros que suman un total de 15.894 plazas, lo que representa, respetivamente, el 33,74% y el 35% del total de la oferta aragonesa. Por su parte, la ciudad de Zaragoza cuenta con un total de 111 hoteles y 10.874 plazas, el 11,34% y el 23,89% del total de alojamientos y plazas de la Comunidad Autónoma.

Igualmente destacable es la concentración de infraestructuras hoteleras que se observa en partes del territorio con una especial tradición turística, tal y como ocurre en las comarcas del Mataraña/Matarranya y la Sierra de Albarracín; en el entorno de las estaciones de esquí del Sistema Ibérico -tanto en la Comarca de Gúdar-Javalambre como en la del Maestrazgo y en la propia ciudad de Teruel- o en las localidades próximas a centros turísticos como el Monasterio de Piedra, en la comarca Comunidad de Calatayud.

Por otra parte, hay que mencionar la concentración de establecimientos hoteleros vinculada a grandes vías de comunicación –tal y como ocurre en el caso del trazado de la A-2, AP-2 y la AP-68, especialmente en el entorno de Zaragoza-, y aquella que puede relacionarse con la concentración de actividades no solo turísticas, sino también de carácter industrial, tal y como ocurre, por ejemplo, en el entorno de localidades como Monzón o Barbastro.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST). Año 2011. http://www.aragon.es/

En 2001 y según datos del Directorio de alojamientos turísticos elaborado por el Instituto Aragonés de Estadística, Aragón cuenta con 1.265 viviendas de turismo rural, lo que supone un total de 9.699 plazas y una media de 7,67 plazas por establecimiento.

Por provincias, Huesca aporta más del 55% de las viviendas de turismo rural aragonesas y el 53% de las plazas disponibles. Le sigue Teruel, con casi un 27% de los establecimientos y un 27,5% de las plazas. Por último, la provincia de Zaragoza aporta el 18% de las viviendas de turismo rural y casi el 19,5% de las plazas totales de Aragón.

En lo que respecta a su distribución geográfica, conviene recordar que la legislación en materia turística, en concreto el DECRETO 69/1997, de 27 de mayo, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el Reglamento sobre ordenación y regulación de los alojamientos turísticos denominados Viviendas de Turismo Rural, y que en su artículo 2º, limita la presencia de viviendas de turismo rural exclusivamente a núcleos urbanos con una población inferior a los 1.000 habitantes, por lo que se trata de un conjunto de infraestructuras turísticas exclusivas del medio rural, aunque tal y como se pone de manifiesto en el mapa adjunto, con importantes diferencias espaciales.

Según los datos aportados por el Boletín de Coyuntura Turística el Pirineo presenta la mayor concentración de viviendas de turismo rural de la región, con 650 establecimientos y 4.904 plazas, respectivamente el 51,38 y 50,56% del total aragonés. También es destacable la concentración que se observa en comarcas con fuerte tradición turística, especialmente en Sierra de Albarracín, Matarraña/Matarranya o Somontano de Barbastro.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST). Año 2011. http://www.aragon.es/

El Artículo 40 del Decreto Legislativo 1/2013, de 2 de abril, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Turismo de Aragón define los apartamentos turísticos como “los bloques o conjuntos de pisos, casas, villas, chalés o similares que ofrezcan, mediante precio, alojamiento turístico, cuando se ceda el uso y disfrute de los locales referidos con mobiliario, instalaciones, servicios y equipo en condiciones que permitan su inmediata ocupación".

En 2011 y según datos del Directorio de alojamientos turísticos del Instituto Aragonés de Estadística, Aragón contaba con 306 establecimientos que ofrecen esta tipología de alojamiento extrahotelero, alcanzando un total de 5.842 plazas y una media de 19,09 plazas por establecimiento.

Por provincias, Huesca aporta el 63,7% de los establecimientos totales y el 62,6% de las plazas. Teruel el 25,2%, el 23,5% en el caso de las plazas. Por último, la provincia de Zaragoza cuenta con el 11,1% de los establecimientos y casi el 13,9% de las plazas totales de Aragón.

Según los datos aportados por el Boletín de Coyuntura Turística, el Pirineo presenta la mayor concentración de apartamentos turísticos de la región, con 188 establecimientos que suman un total de 781 apartamentos y 3.553 plazas, respectivamente el 61,4% y 60,8% del total aragonés.

En menor medida, también es destacable la concentración que se observa en localidades, muchas de de carácter eminentemente rural, donde la legislación vigente no permite la apertura de viviendas de turismo rural, al superarse el límite de los 1.000 habitantes que marca el Decreto 69/1997, por el que se aprueba el Reglamento sobre ordenación y regulación de los alojamientos turísticos denominados Viviendas de Turismo Rural-. Por ejemplo, este es el caso de localidades como Mora de Rubielos (6 establecimientos y 228 plazas), Valderrobres (12 establecimientos y 150 plazas), Benasque (14 establecimientos y 452 plazas) o incluso, Zaragoza (14 establecimientos y 465 plazas).

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST). Año 2011. http://www.aragon.es/

Según la cartografía y los datos derivados del proyecto Corine Land Cover del 2006 Aragón, como es natural por su variedad geográfica, presenta una gran cantidad de usos del suelo en su territorio. Las principales unidades de relieve condicionan en buena medida los usos del suelo dominante en cada zona.

De esta forma los usos de carácter más natural, como son las diferentes tipologías de bosques, ya sean de frondosas, coníferas o mixtos, ocupan mucha extensión –algo más de 9.000km2- especialmente en las zonas de relieves más quebrados, como amplios sectores del Pirineo y la Cordillera Ibérica, de forma más compacta en los macizos de Javalambre, Gúdar y Matarraña. Adosados a estas superficies vegetales más consolidadas aparecen amplias extensiones de zonas de monte bajo –matorral- especialmente presentes en la zona ibérica y sus piedemontes –estas formaciones superan los 13.000 km2-.

Las zonas llanas, ya sean las grandes planicies de las hoyas o los sectores del valle central del Ebro, o bien las depresiones intramontanas, suelen estar ocupadas por cultivos, especialmente de secanos. Los regadíos son muy abundantes en los Monegros, el tramo bajo del Cinca, las Cinco Villas y el corredor del Ebro, así como zonas cercanas a otros cursos fluviales de entidad -Bajo Gállego, Jiloca, Jalón, etc.- Los frutales son especialmente significativos, con gran importancia económica, en el bajo Jalón, Jiloca y tramo bajo del Cinca.

El resto de categorías que se recogen en el Corine Land Cover tienen una distribución con mucha menor importancia y una representación espacial menos organizada. Si que destaca la zona urbana de Zaragoza y su entorno, así como la presencia de los roquedos típicos de las zonas del alto Pirineo.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es la cobertura del Corine Land Cover facilitada por el Instituto Geográfico de Aragón y el Instituto aragonés de Estadística (IAEST). http://idearagon.aragon.es

Actualmente Aragón dispone de 191 Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) donde se gestiona más del 90 por ciento de la carga contaminante de Aragón.

42 de estas EDAR se localizan en la provincia de Huesca, lo que supone un 26,4% del total, 46 en la provincia de Teruel, suponiendo un 28,9% del total, y 71 en la provincia de Zaragoza, siendo un 44,7% del total regional, cubriendo las necesidades de algo más de 1.100.000 aragoneses y con capacidad para asistir la demanda estimada de más de 2.600.000 habitantes potenciales. El hecho de que haya 191 depuradoras no supone que 191 municipios tengan este servicio, ya que hay municipios que poseen varias depuradoras al dar estas servicio, normalmente, a un sólo núcleo de población, del mismo modo que en ocasiones hay colectores que conectan núcleos de diferentes municipios a una depuradora, como sucede en el caso de la comarca del Aranda.

En la actualidad (según datos de 2013) hay un total de 152 estaciones depuradoras de aguas residuales en funcionamiento, siendo 38 las que se encuentran en construcción, lo que supone que el 80% de las depuradoras se encuentran con una gestión en régimen de concesión.

En lo que se refiere a la gestión de las EDAR pese a que en un principio el Instituto aragonés del Agua se hacía cargo de la mayoría de las depuradoras, en los últimos años la concesión ha sido la fórmula mayoritaria escogida, de tal forma que de las 191 depuradoras (incluyendo las que se encuentran en construcción) 131 funcionan, o lo harán en régimen de concesión, frente a las 52 bajo gestión del IAA.

Estaba previsto que tanto el Plan Especial de Depuración como el Plan Pirineos estén concluidos en el año 2015, si bien los problemas de financiación, especialmente en el Plan de Depuración del Pirineo han conllevado importantes retrasos en los plazos, estando a la espera de la obtención de financiación procedente de instituciones europeas.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés del Agua http://www.aena.es/

La red de carreteras de Aragón está integrada por la red de carreteras del Estado, la red Autonómica y por un conjunto de las que pueden considerarse como otras vías, incluyendo las carreteras dependientes de las diputaciones provinciales o las gestionadas por otros organismos como la Confederación Hidrográfica del Ebro. En total, la red de carreteras de Aragón suma más de 18.541 km.

En lo que respecta a la red de carreteras del Estado que transitan por Aragón podemos diferenciar tres niveles:

Autopistas de peaje. Red conformada por dos tramos correspondientes a la AP-2 de Alfajarín hasta L.P Lleida y la AP-68 L.P Navarra-Zaragoza. En conjunto suman algo más de 206 km.

Autovías y carreteras desdobladas. A diferencia de las anteriores, se trata de vías de libre de circulación sin peajes. En Aragón hay un total de 917 km de autovías, tales como la A-23 –también conocida como Autovía Mudéjar-, la A-22 que, una vez concluida, unirá la capital oscense con Lleida, o la A-21, en construcción, que unirá Jaca con Pamplona. En la actualidad hay numerosos tramos de autovía, en la provincia de Huesca, en proceso de construcción, aunque se encuentran detenidos o muy ralentizados en su mayoría.

Carreteras Nacionales. Gestionadas por el Ministerio de Fomento, Aragón cuentan con 1.966 km de carreteras nacionales.

Por su parte, la red Autonómica incluye:

Red básica. Destinada a conectar la red estatal con la red de las Comunidades Autónomas limítrofes o con Francia. Cuenta con un total de total de 1.872 km.

Red comarcal. Alcanza los 2.491 km y está destinada a vertebrar aquellas partes del territorio que carecen de vías de rango superior, uniendo, especialmente, cabeceras y subcabeceras comarcales.

Red local. Compuesta por 1.567 km de carreteras destinadas a conectar el resto del territorio con vías de rango superior. En este tipo de vías se incluyen, por ejemplo, los accesos a muchos núcleos rurales de población.

Por último, la red de carreteras de Aragón se completa con los 2.910 km de vías dependientes de las tres diputaciones provinciales -de rango equivalente a las carreteras comarcales y locales descritas en el caso de la red Autonómica-, y con otras infraestructuras carreteras gestionadas por entidades como el COMENA o la Confederación Hidrográfica del Ebro, ya sean pistas forestales o vías destinadas a facilitar el acceso a instalaciones e infraestructuras como, por ejemplo, pantanos. En sentido estricto, estas últimas no deben considerarse propiamente como carreteras.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es la cobertura de red viaria del Centro de información Territorial de Aragón –CINTA- (Año 2010). http://sitar.aragon.es/

Como parte de la red española, la red ferroviaria aragonesa está gestionada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), dependiente del Ministerio de Fomento. Cuenta con 1.255,78 kilómetros de vías activas, cifra a la que hay que sumar otros 772 kilómetros de vías fuera de servicio.

Tal y como se observa en el mapa adjunto, la disposición de la red ferroviaria puede considerarse como radial, con la ciudad de Zaragoza como epicentro. De hecho, el nodo ferroviario de la capital aragonesa resulta uno de los más importantes de España.

En lo que respecta a la tipología de las infraestructuras ferroviarias, Aragón dispone de líneas de alta velocidad y de ferrocarriles convencionales. Las líneas de alta velocidad (AVE) presentes en territorio aragonés son dos: Madrid-Barcelona y Zaragoza-Huesca, y suman un total de 367 km. Por su parte, la red aragonesa de ferrocarril convencional, -equivalente al ancho de vía ibérico: de 1.668 mm-, 233 mm más que el ancho de vía internacional-, cuenta con 885 km, lo que representa el 7,48% del total del trazado convencional español. Entre sus recorridos cabe destacar la línea férrea Zaragoza-Barcelona por Caspe (133 km en territorio aragonés), la Zaragoza-Tardienta (109 km) y la Zaragoza-Sagunto (198 km).

Por último, la red de ferrocarriles fuera de servicio alcanza los 771 km. Incluye, desde infraestructuras ferroviarias que no llegaron a concluirse, tal y como es el caso del ferrocarril Azaila-Val de Zafán y actual vía verde; hasta líneas en desuso, tal y como ocurre con la línea Calatayud-Caminreal, cerrada en 1985 y desmantelada por ADIF en 2011.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Departamento de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes (Año 2012). http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Departamentos/ObrasPublicasUrbanismoTransportes

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con tres aeropuertos, localizados en las inmediaciones de sus respectivas capitales provinciales.

El aeropuerto Huesca-Pirineos se ubica a 10 km de la ciudad de Huesca, entre los términos municipales de Alcalá del Obispo y Monflorite. Declarado aeropuerto de interés general e incorporado a la red de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) en el año 2000, el aeropuerto fue inaugurado en 2006. Cuenta con dos pistas: una dedicada a vuelos a vela y otra donde se desarrolla la actividad comercial. Su emplazamiento, al pie de los Pirineos y de toda su oferta de esquí, constituye la principal de sus potencialidades. En 2012 el aeropuerto operó 2.446 vuelos y transportó 1.313 pasajeros. En la actualidad carece de actividad relevante.

El aeropuerto de Zaragoza se sitúa al suroeste de la capital aragonesa, a diez kilómetros de su centro urbano. Cuenta con dos pistas de aterrizaje de 3.072 y 3.718 metros y mueve un volumen de actividad que, en 2012, alcanzó los 551.406 pasajeros -ocupando la posición 28 entre los aeropuertos españoles y no llegando a suponer ni un 0,3% del número total de pasajeros- y las 9.301 operaciones -siendo el 34º por número de operaciones a nivel estatal y suponiendo casi el 0,5% del total de operaciones-.

A esto se suma la presencia de la Base Aérea ubicada colindante con el recinto de aviación civil. Creada en 1958 fue utilizada por la fuerza aérea de Estados Unidos hasta 1994, siendo una de las tres bases aéreas de la USAF en España durante la Guerra Fría. Actualmente pertenece al Ejército del Aire y se engloba dentro de la estructura de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta base sirve también a la National Aeronautics and Space Act (NASA) como pista de aterrizaje de emergencia en algunas de sus misiones espaciales debido a la longitud y posición estratégica de su pista.

En 2008, coincidiendo con la celebración de la Exposición Internacional de Zaragoza, el aeropuerto experimentó una importante remodelación, incluyendo mejoras tales como la construcción de una nueva terminal de pasajeros o la ampliación de la plataforma de estacionamiento de aeronaves. A estas hay que sumar importantes inversiones en su terminal de carga para mercancías, una línea de actividad que ha experimentado un fuerte crecimiento. En los últimos 10 años, el aeropuerto de Zaragoza ha multiplicado el volumen de mercancías gestionadas por 8,5 alcanzando en 2012 las 71.197 toneladas distribuidas, lo que lo convierte, tras Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, en el tercer aeropuerto de la red de AENA Aeropuertos por volumen de carga.

En lo que respecta al aeropuerto de Teruel -situado en el barrio pedáneo de Caudé, a 12 kilómetros de la capital-, se trata de una infraestructura con un planteamiento diferente a aeropuertos tradicionales, como puedan ser los de Huesca o Zaragoza, ya que no se orienta al transporte de mercancías o pasajeros, sino a ofrecer las instalaciones y servicios necesarios para que el sector aeronáutico internacional satisfaga necesidades específicas; tales como el estacionamiento de larga estancia, reciclado y mantenimiento de aeronaves, ensamblaje de aeronaves o investigación aeronáutica, entre otras muchas actividades potenciales. En sus 340 hectáreas totales, la plataforma industrial aeroportuaria de Teruel (PLATA) cuenta con servicios e infraestructuras tales como una pista de 2.825 metros de longitud y 60 metros de anchura –pensada para aeronaves de gran tamaño-, una zona destinada al estacionamiento de aeronaves –con capacidad para más de 400-, y una zona industrial de 33 hectáreas.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). (Año 2013). http://www.aena.es/

De los tres aeropuertos aragoneses tan sólo el de Zaragoza registra tráfico de mercancías .

A escala nacional, el Aeropuerto de Zaragoza -con 71.093.538 toneladas -, se sitúa como el tercer aeropuerto con mayor volumen de mercancías gestionadas, solo por detrás de Madrid-Barajas (359.362.155 toneladas) y Barcelona-El Prat (96.519.698 toneladas) . Estas cifras hacen que por el aeropuerto de la capital aragonesa pasen entorno al 10% del total de las mercancías aerotransportadas del conjunto de España.

Esta posición de privilegio es consecuencia de las importantes mejoras realizadas en los últimos años en el aeropuerto de Zaragoza, especialmente gracias a la construcción de una nueva terminal de carga de mercancías. Merced a estas inversiones, y tal y como se observa en la tabla adjunta, el Aeropuerto de Zaragoza ha pasado, en apenas 10 años , a multiplicar por 8,5 el volumen de mercancías gestionadas; no solo manteniendo las cifras de crecimiento, sino aumentándolas en los últimos años aún a pesar del impacto provocado por la actual crisis económica. De hecho, las 71.093.538 toneladas del año 2012 suponen un incremento del 46% respeto de las mercancías registradas en 2011. La creación de la Plataforma Logística de Zaragoza (PLAZA) , aledaña a las instalaciones de aeropuerto, está directamente relacionada con este incremento.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). http://www.aena.es/

Las isocronas delimitan las zonas de un territorio que se encuentran a una misma distancia temporal de un punto concreto. Es decir, al representación de las isócronas en un mapa representa las zonas del territorio que se encuentran a una determinada distancia (en tiempo) de un punto concreto, en el caso de la cartografía adjunta de alguna de las tres capitales provinciales.

Hay que tener en cuenta que el análisis realizado se circunscribe a los límites de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Es Zaragoza la que tiene una mayor superficie conectada a menos de 30 minutos (casi 9.500 km2), siendo Teruel la que menor superficie tiene en esta isócrona. Esta diferencia se hace más patente en la isócrona que limita las zonas a una distancia de entre 30 minutos y una hora, en la que Zaragoza casi alcanza los 10.000 km2 mientras que Teruel supera por poco los 5.000 km2 quedando Huesca con casi 8.650 km2. De esta forma la capital regional supera los 11.000 km2 a menos de 1 hora, quedando Huesca ligeramente por debajo de esa cifra, mientras que Teruel supera por poco los 7.500 km2.

A distancias mayores sigue siendo Teruel la capital con peores comunicaciones y Zaragoza la mejor conectada, de esta forma en el intervalo de entre 1 y 2 horas de distancia Teruel tiene un superficie de casi 14.000 km2, Huesca ronda los 21.500 km2 y Zaragoza casi alcanza los 28.000 km2.

Obviamente, aunque sólo sea por su posición más marginal en el contexto territorial, Teruel es la capital de provincia que más superficie tiene a distancias de más de 3 horas, ya que buena parte de la provincia de Huesca, especialmente zonas del Pirineo, superan esta distancia temporal, mientras que esto no sucede en casi ningún caso con las isócronas de Huesca y Zaragoza.

Además de esta posición más excéntrica que presenta la capital turolense, hay otros factores que contribuyen a su peor accesibilidad, como son el hecho de estar peor comunicada. El mapa de sus isócronas muestra claramente como las mejores accesibilidades se disponen siguiendo el eje de la autovía A-23, mientras que son mucho peores tanto hacia el Este como hacia el Oeste. En el caso de Huesca las isócronas más cercanas muestran una morfología mucho más circular, al poseer vías de comunicación tanto hacia el Norte (N-330), como hacia el Sur (A-23) y el Este (A-21). El caso de Zaragoza es, como se ha comentado, el que mejor accesibilidad presenta fruto de encontrarse en un importante nodo de comunicaciones de alta capacidad (AP-2, A-23, A-II, etc.)

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Centro de Información Territorial de Aragón (CINTA). http://sitar.aragon.es/

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con un total de 1.116 centros de educación infantil (0-5 años), primaria (6-11 años) y régimen especial (enseñanzas artísticas, de idiomas y deportivas), distribuidos de la siguiente manera: 711 de infantil (63,7%), 383 de primaria (34,3%) y 22 correspondientes al régimen especial (2%).

Evidentemente, el reparto espacial de los centros está estrechamente relacionado con la estructura y distribución cuantitativa y cualitativa de la población aragonesa. Así, por provincias, la de Zaragoza es la que cuenta con más centros educativos -un total de 721 (64,6%)-, seguida de Huesca con 233 (20,8%) y Teruel con 162 (14,5%).

Esta distribución queda reforzada con el análisis a escala municipal. Así, los más de 1.000 centros presentes en la Comunidad Autónoma se distribuyen entre un total de 224 municipios, con lo que casi el 70% de los municipios aragoneses no cuenta con ningún centro de educación infantil, primaria o especial. De hecho, las tres capitales de provincia concentran el 41,40% del total de centros aragoneses, repartiéndose el resto entre las cabeceras y subcabeceras comarcales y aquellos núcleos de población que, sin tener este rango en la jerarquía urbana, si que cuentan con un número significativo de población en edades escolares.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística (curso 2011/2012). http://www.iaest.es/

Las enseñanzas del Régimen General educativo se dividen en los siguientes niveles: Educación Infantil, Primaria y Educación especial; Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Ciclos formativos de grado medio; Ciclos formativos grado superior y, finalmente, Programas de Garantía Social (modalidad iniciación profesional)

En lo que respecta a Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Ciclos formativos de grado medio, la Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con un total de 413 centros.

Por provincias, la de Zaragoza es la que cuenta con más centros educativos -un total de 271 que supone el 62,9% del total-, seguida de Huesca -con 84 centros que suponen el 19,5% del total regional- y Teruel (58)-con 58 que son el 13,6% del total-población aragonesa.

De hecho, en 39 de los 80 municipios donde se imparte educación secundaria obligatoria, bachillerato o ciclos formativos de grado medio, se concentran el 90% del total de los centros aragoneses. En la inmensa mayoría de los casos, estos 39 municipios resultan de carácter urbano o desempeñan funciones de cabecera o subcabecera comarcal.

A escala municipal destaca el caso del municipio de Zaragoza, que con 188 centros aporta el 45,5% de la oferta aragonesa.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística. Curso 2011/2012. http://www.iaest.es/

Las enseñanzas del Régimen General educativo se dividen en los siguientes niveles: Educación Infantil, Primaria y Educación especial; Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Ciclos formativos de grado medio; Ciclos formativos grado superior y, por último, Programas de Garantía Social.

En lo que respecta a los Ciclos formativos grado superior, Aragón cuenta con un total de 69 centros donde se imparten estas enseñanzas. De estos centros, 47 se localizan en la provincia de Zaragoza, lo que supone un 68,1% del total, mientras que 13 y 9, se encuentran, respectivamente, en las provincias de Huesca, que agrupa el 18,8%, y Teruel, que tiene el 13,1%.

Tal y como ocurre con la gran mayoría de los servicios públicos, tanto educativos como de otra índole, la distribución espacial de estos centros responde a la necesidad de aunar, tanto la accesibilidad a los servicios por parte del conjunto de la población aragonesa, como la prestación eficiente de los mismos.

Así, los 69 centros mencionados se concentran en apenas 23 municipios, todos ellos que, por su tamaño y carácter funcional, actúan como cabeceras o subcabeceras comarcales. A escala municipal, las tres capitales de provincia cuentan con el 65% del total de los centros aragoneses que ofertan Ciclos formativos grado superior, destacando especialmente el caso del municipio de Zaragoza, con 32 centros y un 46% de la oferta total.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es el Instituto Aragonés de Estadística (Curso 2011/2012). http://www.iaest.es/

Según la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos Locales 2009 -en adelante EIEL 2009-, por instalaciones deportivas públicas se entiende el conjunto de infraestructuras y equipamientos, tanto cubiertos como al aire libre, destinadas como uso principal a la práctica deportiva y que son de uso o servicio público. Además, se incluyen también las instalaciones deportivas vinculadas a centros docentes públicos.

En su conjunto, Aragón cuenta con 2.581 instalaciones deportivas públicas según la citada encuesta -el 51,49% en la provincia de Zaragoza y respectivamente, un 25,45% y 23,05% en las de Huesca y Teruel-.

En lo que se refiere a la distribución espacial de estos equipamientos -y tal y como se observa en el mapa adjunto-, 696 municipios cuentan, al menos, con una instalación deportiva, lo que supone más del 95% de los municipios aragoneses. Evidentemente, los municipios más poblados son los que cuentan con un mayor número de equipamientos deportivos, aunque conviene reseñar el hecho de que, cuando varios de estos equipamientos se encuentran incluidos en un mismo complejo, algo que ocurre habitualmente en las grandes ciudades, la EIEL 2009 los consigna como una única instalación.

Como cifras más destacadas cabe señalar que el municipio de Zaragoza cuenta con 167 instalaciones deportivas, el de Huesca con 11 y el de Teruel con 18.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos Locales en la Fase de 2009, gestionada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. http://www.mpt.gob.es

La Red de Bibliotecas de Aragón es un servicio público de la Comunidad Autónoma de Aragón que tiene por objeto satisfacer las necesidades de información, formación y lectura de la población, así como generar espacios de acceso a las nuevas tecnologías de la información y fomentar la participación en actividades culturales y de promoción de la lectura.

Creada en 2004, la Red de Bibliotecas de Aragón está integrada por el Instituto Bibliográfico Aragonés; las Bibliotecas Públicas del Estado en Zaragoza, Huesca y Teruel; las Bibliotecas Públicas de la red del Ayuntamiento de Huesca y las 86 Bibliotecas Públicas Municipales actualmente disponibles en la Comunidad.

En conjunto, la Red de Bibliotecas de Aragón está compuesta por 259 bibliotecas, 114 en la provincia de Zaragoza -un 44% del total-, 88 en Huesca -un 34% del total- y 57 en la provincia de Teruel -un 22% del total-.

La red de bibliotecas de Aragón continúa su crecimiento con el fin de satisfacer las necesidades de información, formación y lectura de la población, tanto en entornos urbanos como en las zonas rurales.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón. Año 2013. www.aragon.es

Con el objeto de acercar la administración sanitaria al ciudadano y de mejorar la eficacia y eficiencia del Sistema Aragonés de Salud, la Ley 6/2002, de 15 de abril, de Salud de Aragón especifica que “El Sistema de Salud de Aragón se organiza en demarcaciones territoriales denominadas áreas de salud, las cuales se delimitarán atendiendo a factores geográficos, socioeconómicos, demográficos, laborales, epidemiológicos, culturales, ambientales, de vías y medios de comunicación homogéneos, así como de instalaciones sanitarias existentes y teniendo en cuenta la ordenación territorial establecida por el Gobierno de Aragón y los criterios definidos en la Ley General de Sanidad".

Así, y aunque “El Área de salud constituye el marco de planificación y desarrollo de las actuaciones sanitarias" (Artículo 47), “El Gobierno de Aragón […] modificará los límites territoriales de las áreas de salud, pudiendo existir sectores sanitarios dentro de las áreas, de conformidad con los derechos y deberes referidos en la presente ley".

Por lo tanto, los Sectores Sanitarios se entienden como órganos que deben permitir la gestión descentralizada e integral de los recursos sanitarios. El Decreto 207/2003, de 22 de julio, del Gobierno de Aragón, por el que se modifica el Mapa Sanitario de la Comunidad Autónoma de Aragón establece ocho Sectores Sanitarios, los de Alcañiz, Barbastro, Calatayud, Huesca, Teruel, Zaragoza I, Zaragoza II y Zaragoza III.

Al igual que las Áreas de Salud se subdividen en Sectores Sanitarios, éstos lo hacen en Zonas Sanitarias, unidades básicas que conforman el Mapa Sanitario aragonés y aseguran la gestión eficaz de todas las necesidades asistenciales de los aragoneses.

Tal y como se cita en el DIT de Áreas de salud (7.004), tanto áreas como sectores intersectan la conurbación de Zaragoza debido al enorme peso demográfico y asistencial que esta zona tienen en referencia al conjunto de Aragón. De esta forma Zaragoza y su área metropolitana quedan divididas en tres sectores sanitarios.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Servicio Aragonés de Salud. http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Organismos/ServicioAragonesSalud

El sistema aragonés de salud cuenta con los siguientes niveles asistenciales: atención primaria, atención especializada, atención sociosanitaria, salud mental y urgencias y emergencias sanitarias.

En lo que respecta a los centros de atención primaria, los centros de salud constituyen la puerta de acceso al sistema sanitario aragonés, al proporcionar la asistencia básica en materia de salud. Además, los centros de salud prestan atención continuada e integral en todo el territorio regional, siendo la adecuada accesibilidad de los ciudadanos a los mismos uno de los principales objetivos perseguidos con su localización espacial.

Aragón cuenta con un total de 124 centros de atención primaria: 29 en la provincia de Huesca, lo que supone el 23,4% del total de Aragón, 26 en la de Teruel, que suponen el 21% del total, y 69 en la de Zaragoza, que acumula el 55,6% del total. Por supuesto, el reparto espacial de los centros viene determinado por la estructura y distribución de la población aragonesa, respondiendo tanto a la necesidad de facilitar la accesibilidad de todos los ciudadanos a la atención sanitaria, como de gestionar eficientemente los recursos asistenciales disponibles.

Así pues, los 124 centros de atención primaria se distribuyen entre un total de 86 municipios, no solo en los principales núcleos de población de la Comunidad Autónoma -tanto si se trata de ciudades como de cabeceras comarcales-, sino también en municipios que, actuando como subcabeceras comarcales, facilitan el acceso de la población rural a los servicios sanitarios en términos de tiempo razonables.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Servicio Aragonés de Salud (año 2013). http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Organismos/ServicioAragonesSalud

El sistema aragonés de salud cuenta con los siguientes niveles asistenciales: atención primaria, atención especializada, atención sociosanitaria, salud mental y urgencias y emergencias sanitarias.

Dentro de este sistema, los centros de atención especializada prestan asistencia a aquellos procesos que exceden las posibilidades de diagnóstico y tratamiento en atención primaria. En la actualidad, Aragón cuenta con un total de 37 servicios especializados repartidos en 13 centros, ya sean hospitales o centros especializados.

Tal y como se pone de manifiesto en el mapa adjunto, los centros de atención especializada se localizan en siete poblaciones aragonesas: Alcañiz, Barbastro, Calatayud, Jaca, Huesca, Teruel y Zaragoza.

Entre los centros más destacados cabe mencionar los cuatro hospitales situados en la ciudad de Zaragoza -Hospital Nuestra Señora de Gracia, Hospital Royo Villanova, Hospital Universitario Miguel Servet, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa-, así como el Centro de Rehabilitación Psicosocial Ntra. Sra. del Pilar; cada uno de ellos cuenta con un total de cinco servicios de atención especializada, lo que supone que casi el 68% del total de la oferta sanitaria especializada de la Comunidad Autónoma.

En un futuro próximo, a los hospitales y centros actualmente disponibles habrá que sumar otros como los nuevos hospitales de Alcañiz y Teruel, así como la posible incorporación al sistema aragonés de salud del hospital de Jaca.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es Servicio Aragonés de Salud (Año 2013). http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Organismos/ServicioAragonesSalud

El sistema aragonés de salud cuenta con los siguientes niveles asistenciales: atención primaria, atención especializada, atención sociosanitaria, salud mental y urgencias y emergencias sanitarias.

Son 6 los centros de atención especializada del sistema sanitario aragonés. En ellos se prestan servicios sanitarios especializados si bien no se consideran como hospitales de referencia, los cuales también prestan estos servicios. A través de los recursos de cada sector, la población adscrita recibe atención especializada, programada y urgente, tanto en régimen ambulatorio como hospitalario

La especialización que poseen estos centros conlleva la necesidad de ubicarse en centros neurálgicos que posibiliten el acceso del mayor número de personas posible. Esto hace que tres de los 6 centros se ubiquen en la localidad de Zaragoza, y el resto en Alcañiz, Monzón y Fraga, lo que unido a los principales hospitales de la región (ver DIT 7.008) posibilita que un muy elevado porcentaje de la población de Aragón se encuentre cercana a estos centros que prestan servicios especializados.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial es la página del Servicio Aragonés de Salud (Año 2013). http://www.aragon.es/DepartamentosOrganismosPublicos/Organismos/ServicioAragonesSalud

Por Punto de Interés Geológico –en adelante PIG-, se entiende un área que atesora un conjunto de características consideradas como relevantes o singulares dentro de la historia geológica de una región natural. Dependiendo de su naturaleza, la extensión y características de estos puntos varia considerablemente, pudiendo encontrar yacimientos paleontológicos, afloramientos litológicos, estructuras tectónicas o áreas geomorfológicas más o menos extensas.

Aragón cuenta con un total de 344 PIG que suman más de 2.500 km2 y están divididos, a su vez, en cuatro grados de importancia: Internacional, Nacional, Regional y Local.

17 de los PIG aragoneses son reconocidos con el grado de importancia Internacional, lo que supone un 4,9% del total. Por su extensión destacan el Parque Natural de Sierra y Cañones de Guara y el Parque Natural Posets-Maladeta, mientras que por su relevancia científica deben ser destacados yacimientos paleontológicos como los de Rubielos de Mora o Hinojosa de Jarque. A excepción del complejo endorreico de Sástago-Bujaraloz, el resto de PIG considerados como de importancia Internacional se localizan en el Pirineo y el Sistema Ibérico, precisamente allí donde la variedad litológica resulta mayor y más intensa ha sido la actividad tectónica.

Los PIG que ostentan un grado de interés nacional son 144, suponiendo un 41,9% del total. Los más representativos en cuanto a extensión son los Macizos de Balaitús, Infierno y Vignemale o el Entorno geológico del alto Aragón Subordán, localizados en ambos casos en los Pirineos. De esos 144 PIG reconocidos como de importancia Nacional, 100 se localizan en el Sistema Ibérico, incluyendo tanto puntos especialmente singulares desde el punto de vista geológico y geomorfológico, como paleontológico.

Los PIG con un grado de interés Regional son 137, lo que equivale a un 39,8% del total de PIG de Aragón, incluyendo formaciones tales como pliegues, cabalgamientos o yacimientos paleontológicos, en la mayoría de los casos puntos escasa extensión. Como en el caso anterior, la mayoría se localizan en la Ibérica, hasta un total de 71.

Por último los PIG reconocidos con un grado de interés Local ascienden a 46, siendo un 13,4% del total, y están localizados principalmente en la Ibérica y del Valle del Ebro, con 23 y 18 puntos respectivamente.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Gobierno de Aragón. Año 2012. http://sitar.aragon.es/aragon.es

La Ley de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre considera los parques -tanto nacionales como naturales-, como "áreas naturales, poco transformadas por la explotación u ocupación humana que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, destacan por unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente". Así pues, las diferencias fundamentales entre una y otra figura radican en su gestión, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en el caso de los Parques Nacionales y de las Comunidades Autónomas para los Parques Naturales, si bien el proceso de descentralización y cesión de competencias a las Comunidades Autónomas puede hacer que los Parques Nacionales se gestionen desde el propio territorio en el que se asientan. En el territorio aragonés los Parques Nacionales y Naturales son los siguientes:

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Declarado en 1918 y ampliado en 1982, Ordesa y Monte Perdido es, junto con el de Los Picos de Europa, el Parque Nacional más antiguo de los 15 con que cuenta el país. Cuenta con una superficie de 15.608 hectáreas –a las que hay que añadir otras 19.679 correspondientes a la Zona Periférica de Protección-, distribuidas entre los municipios de Bielsa, Fanlo, Puertólas, Tella-Sin, Torla y Broto. Los principales valores ambientales y ecológicos del parque son la abundancia y singularidad de diferentes morfologías tanto de carácter kárstico -grutas, simas, cañones- como glaciar, además de una gran variedad y calidad paisajística resultado del contraste altitudinal que atesora el espacio -entre los 700 m del Río Bellós y los 3.355 m de la cima de Monte Perdido-. Junto con la de Parque Nacional, Ordesa y Monte Perdido atesora otras figuras de protección tales como la de Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, Zona de Especial Protección para las Aves o el reconocimiento del entorno “Pirineos-Monte Perdido" como Sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Parque Natural de los Valles Occidentales. Declarado como tal en 2006, se extiende sobre 27.073 hectáreas -a las que hay que sumar otras 7.335 de Zona Periférica de Protección-, correspondientes a los municipios de Aisa, Ansó, Aragüés del Puerto, Borau y Valle de Hecho. Entre sus valores ambientales destacan los importantes ejemplos de modelado glaciar que encontramos en la cabecera de los ríos Veral, Aragón Subordán, Osia, Estarrún y Lubierre. Igualmente destacable es el valor ecológico de la Selva de Oza -seguramente la mejor representación del bosque atlántico en Aragón-, o el hecho de que el Parque sea refugio de los últimos osos pardos de los Pirineos o de especies poco comunes como el urogallo -Tetrao urogallus-, el pico dorsiblanco -Dendrocopos leucotos- o la rosalía alpina -Cerambyx alpinus-.

Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Declarado como tal en 1990, se localiza en la parte central de las Sierras Exteriores Pirenaicas, el Parque recibe su nombre de la sierra de Guara, la más relevante de las que encontramos en sus 47.453 hectáreas. Administrativamentese localiza en los términos municipales de Abiego, Adahuesca, Aínsa-Sobrarbe, Alquézar, Arguís, Bárcabo, Bierge, Boltaña, Caldearenas, Casbas de Huesca, Colungo, Huesca, Loporzano, Nueno y Sabiñánigo. De sus valores ambientales conviene destacar la variedad de formas de relieve de origen kárstico que se encuentran. Igualmente destacable es la variedad de ambientes vegetales que atesora el entorno y la presencia de comunidades faunísticas de destacado valor ecológico, muy especialmente en lo que respecta a aves rupícolas -quebrantahuesos -Gypaetus barbatus-, alimoche -Neophron percnopterus-, águila real -Aquila chrysaetos--, y a diferentes especies relacionadas con los ecositemas fluviales -como la nutria -Lutra lutra-, el cangrejo de río -Austropotamobius pallipes- o el barbo culirroyo -Barbus haasi--. A los valores naturales del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara hay que sumar los culturales, destacando los excelentes ejemplos de arte rupestre levantino del entorno del río Vero, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Parque Natural del Moncayo. Declarado Parque Natural en 1998, el Moncayo cuenta con diversas figuras de protección desde 1927, momento en el que la Dehesa del Moncayo fue declarada Sitio Natural de Interés Nacional. En la actualidad, el Parque Natural se extiende sobre 11.144 hectáreas pertenecientes a las localidades de Añón, Calcena, Litago, Lituénigo, Purujosa, San Martín de la Virgen del Moncayo, Talamantes, Tarazona y Trasmoz..Gracias al gradiente de altitud que presenta el Moncayo -entre los 600 metros del río Huecha y los 2.315 del Cerro de San Miguel-, la presencia de una sucesión completa de los diferentes pisos bioclimáticos -desde el matorral mediterráneo hasta los pastizales alpinos las cumbres- constituye uno de principales valores ambientales del Parque. También son destacables diversas formaciones geomorfológicas de modelado glaciar y periglaciar -circos, morrenas, derrubios-, así como formaciones de origen kárstico.

Parque Natural Posets - Maladeta. Declarado Parque Natural en 1994, el entorno del Posets – Maladeta alberga entre sus cumbres las dos de mayor altura de todo el Pirineo: Aneto (3.404 m.) y Posets (3.375 m.) Además, el 70% de las 33.440,60 hectáreas de Parque Natural se sitúan por encima de los 1.800 metros sobre el nivel del mar, por lo que nos encontramos con un espacio que atesora todos los valores ambientales y paisajísticos que se asocian al Pirineo. En lo que al patrimonio geomorfológico se refiere hay que mencionar formas de modelado glaciar como los glaciares del Aneto, Maladeta o Llardana, entre otros, y formaciones de origen kárstico especialmente destacadas -como por ejemplo la sima del Forau Aigualluts. Igualmente destacable es la presencia de especies endémicas y en peligro de extinción, tanto de flora como de fauna. En este sentido conviene recordar la presencia de la nutria, el mochuelo boreal -Aegolius funereus- o el urogallo -Tetrao urogallus-, así como plantas carnívoras como la atrapamoscas - Dionaea muscipula- o la drosera -Drosera stenopetala-.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Gobierno de Aragón. Año 2012. http://sitar.aragon.es

El Decreto 204/2010, de 2 de noviembre, por el que se regula el Inventario de Humedales Singulares de Aragón define humedal singular como aquellos lugares del territorio aragonés relativos a las aguas continentales que conciten interés por su flora, fauna, valores paisajísticos, naturales, geomorfología o por la conjunción de diversos elementos de su entorno. En estos humedales podrán establecerse Zonas Periféricas de Protección. Se clasifican en:

Humedales naturales.

Lagos, lagunas, pantanos naturales, saladares, zonas freatofíticas, permanentes, estacionales o intermitentes que alberguen comunidades biológicas, cumplan funciones ecológicas o tengan otros valores de interés, siempre que tengan una extensión orientativa igual o superior a 2 ha.

Turberas con vegetación o geología característica de este ecosistema. siempre que tengan una extensión orientativa igual o superior a 0,5 ha.

Humedales y lagos de montaña considerando como tales praderas húmedas de montaña, charcas, lagunas originadas por el deshielo y lagos de origen glaciar (ibones)

tramos naturales de cursos de agua de todos los tipos, siempre que tengan expresamente atribuida la condición de humedal en virtud de norma específica de protección.

Humedales artificiales o modificados.

Estanques artificiales de interés ecológico. Incluye grandes estanques de granjas, graveras y excavaciones abandonadas, estanques de depuradoras, balsas de riego, siempre que tengan una extensión orientativa igual o superior a 2 ha.

Salinas que alberguen comunidades biológicas, cumplan funciones ecológicas o tengan otros valores de interés, siempre que tengan una extensión orientativa igual o superior a 2 ha.

Embalses o zonas de embalses de interés ecológico y que funcionan como humedales, siempre que reúnan las siguientes características: elevado grado de naturalidad; excelente estado de conservación; valores ornitológicos notables, con especial referencia a las poblaciones de aves acuáticas invernantes y/o nidificantes.

Otros casos: Otros humedales que no cumpliendo las condiciones anteriores, bien por extensión o bien por sus características, posean algún elemento natural de relevancia que justifique su inclusión, o conformen «complejos de humedales» de interés.

Así, Aragón cuenta con 369 humedales, 288 en la provincia de Huesca, lo que supone un 78% del total, frente a los 65 -17,6% del total- y 16 -4,4% del total- que atesoran, respectivamente, las provincias de Zaragoza y Teruel.

Por sus valores ecológicos y reconocimiento internacional conviene destacar los cuatro humedales aragoneses incluidos en la lista Ramsar (DIT 8.006): la laguna de Gallocanta, los Tremedales de Orihuela, las saladas de Sastago-Bujaraloz y el complejo lagunar de las saladas de Chiprana.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Gobierno de Aragón (Año 2012). www.aragon.es

De acuerdo con lo establecido en la Directiva Comunitaria sobre la Conservación de Aves Silvestres (79/409/CEE), las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) se definen como una figura de protección ambiental a escala europea destinada a preservar entornos naturales de especial trascendencia para la conservación de las especies de avifauna amenazadas de extinción. Las ZEPAS forman parte de la red de lugares protegidos de la Unión Europea, conocida como Red Natura 2000.

Según datos del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón correspondientes a 2013 Aragón cuenta con 71 ZEPAS repartidas entre 318 municipios y alcanzando un total de 8.646,30 km2, por lo que en torno a un 18% del territorio aragonés se encuentra acogido a esta figura de protección.

Huesca es la provincia aragonesa que cuenta con mayor extensión de zonas ZEPA, 3.789,32 km2 distribuidos entre un total de 111 municipios, seguida de Zaragoza, con 3.101,30 km2 en 125 municipios. Por su parte, Teruel atesora 1.755,68 km2 de zonas ZEPA en un total de 82 municipios.

Por comarcas hay tres que no poseen ningún área ZEPA en su territorio -Cinca Medio, La Litera/La Llitera y Gúdar-Javalambre-, mientras que La Ribagorza -con 643,17 km2- y Sobrarbe -con 829,63 km2- son las comarcas con mayor extensión. En términos relativos Bajo Aragón-Caspe, Sobrarbe y Ribera Baja del Ebro cuentan con más de 40% de su territorio incluido en zona ZEPA.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Gobierno de Aragón. Año 2013. www.aragon.es

De acuerdo con lo establecido en la Directiva Comunitaria relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (Directiva 92/43/CEE), los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) se definen como una figura de protección ambiental destinada a preservar aquellos ecosistemas que atesoran mayor biodiversidad a escala europea. Los LIC forman parte de las Zonas de Especial Conservación (ZEC), integrados, a su vez, en la Red Natura 2000.

Según datos del Departamento de Agricultura, Ganadería, y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón correspondientes a 2013, la Comunidad Autónoma de Aragón posee 55 LICS repartidos entre 467 municipios, lo que supone un total de 8.646,30 km2 sujetas a esta figura de protección, casi el 23% del territorio aragonés.

Huesca es la provincia que cuenta con mayor extensión de zonas LIC, 4.293,79 km2 distribuidos entre 138 municipios, lo que supone un 40,1% del total de extensión regional de LIC. Le sigue Teruel, con 3.478,14 km2 -32,5% del total- en 148 municipios. Por último, la provincia de Zaragoza cuenta con 2.938,22 km2 -27,4% del total-considerados como LIC en un total de 181 municipios.

Por comarca es la de Ribera Alta del Ebro la que tiene una menor superficie catalogada como LIC -solamente 8,68 km2- frente a la de Gúdar-Javalambre que posee 1.351,13 km2 en esta categoría. Porcentualmente la comarca de Bajo Aragón y la de Ribera Alta del Ebro tiene en torno al 2% de su superficie como LIC, mientras que La Jacetania y La Sierra de Albarracín tienen más del 50% dentro de esta categoría, y Gúdar-Javalambre tiene catalogado como LIC casi el 65% de su territorio.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Gobierno de Aragón. Año 2013. www.aragon.es

La Ley 8/2004, de 20 de diciembre, de medidas urgentes en materia de medio ambiente define los árboles singulares como: "aquellos ejemplares o formaciones vegetales que sean representativos por cumplir alguna de las siguientes características":

a) Rareza por número o distribución, así como por las particularidades de su desarrollo o su ubicación.

b) Medidas excepcionales dentro de su especie o edad, o por sus particularidades científicas.

c) Que tengan un interés cultural, histórico o popular.

Además, los árboles singulares pasarán a formar parte de la Red Natural de Aragón una vez sean considerados e incluidos en el Catálogo de Árboles Singulares de Aragón.

En este sentido, conviene diferenciar entre el Inventario y el Catálogo de Árboles Singulares de Aragón. El primero constituye un documento que recoge distintos ejemplares arbóreos que, dadas sus características, pueden ser susceptibles de ser considerados Árboles Singulares. Por su parte, el Catálogo es un registro administrativo de carácter público que definirá los criterios y procedimientos objetivos que han de permitir reconocer a los ejemplares que sean merecedores de ser catalogados como árboles singulares. Además, el catalogo velará por el cumplimiento del régimen de protección establecido para los árboles singulares. En la actualidad, este Catálogo está en fase de elaboración y será creado a través de Decreto del Gobierno de Aragón.

Así pues, en el mapa se cartografían el total de los 214 árboles o arboledas singulares inventariados hasta la fecha vigente. Su distribución delimita muy bien las zonas más montañosas y de somontanos de la Comunidad Autónoma, siendo escasos los ejemplares que se encuentran en la Depresión del Ebro, acantonados en las sierras del valle, como es el caso de la Sierra de Alcubierre. Las provincias de Huesca y Teruel almacenan la gran mayoría de los ejemplares de Aragón.

En este sentido la distribución por provincias revela este patrón de distribución, al ser la provincia de Huesca la que más árboles o arboledas singulares atesora, de forma especial en el Pirineo y la baja Ribagorza y La Litera, con 147 en total. Teruel posee 57 árboles o arboledas singulares, quedando la provincia de Zaragoza con tan sólo 10 árboles singulares.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad. Gobierno de Aragón. http://www.aragon.es

La Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés define zona paleontológica como “el lugar en que hay vestigios, fosilizados o no, que constituyan una unidad coherente y con entidad representativa propia". Junto con otras figuras como las Zonas Arqueológicas, los Sitios Históricos o los Conjuntos Históricos, toda Zona Paleontológica declarada como tal, es considerada por la ley como Conjunto de Interés Cultural.

Según datos de la web de Patrimonio Cultural de Aragón (http://www.patrimonioculturaldearagon.es/buscador?p_p_id=solrSearch_WAR_solrsearchportlet&tipo=bien-cultural) -documento elaborado por la Dirección General de Patrimonio Cultural, dependiente del Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón-, la región cuenta con 23 Zonas Paleontológicas, dos en la provincia de Huesca -8,7% del total-, tres en la de Zaragoza -13% del total- y las 18 restantes en la provincia de Teruel -78,3% del total regional-.

Las zonas paleontológicas agrupan a yacimientos muy diversos, destacando por número los correspondientes a icnitas (huellas), no solo de dinosaurio, sino también de mamíferos. El otro gran grupo está formado por yacimientos que contienen restos de dinosaurios, cocodrilos, mamíferos, etc.

Las zonas paleontológicas de Huesca corresponden al grupo de las icnitas (Abiego y Arén) y al de los restos de animales: dinosaurios, tortugas, cocodrilos y mamíferos (Arén).

La provincia de Zaragoza cuenta con tres zonas paleontológicas siendo cada una de ellas diferente entre sí: en Murero se encuentra uno de los yacimientos de trilobites más importantes del mundo, en Villanueva de Huerva se conservan icnitas de dinosaurio carnívoro y por último, en Sierra de Luna las icnitas pertenecen a mamíferos.

El mayor número de zonas paleontológicas de Aragón corresponde a la provincia de Teruel, siendo los yacimientos de icnitas los más numerosos. Dentro de este grupo se encuentran referentes a nivel mundial incluyéndose los yacimientos de Galve, El Castellar, Ariño, Ababuj, Bueña, Castellote y Miravete de la Sierra. Otros yacimientos con gran importancia son los de restos de dinosaurios (Peñarroya de Tastavins) y mamíferos (Teruel y La Puebla de Valverde), por último destaca el yacimiento de árboles fósiles de Castellote.

El número de estas zonas paleontológicas va en aumento a medida que los estudios que se realizan en las distintas provincias van sacando a la luz nuevos yacimientos tanto de icnitas como de restos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte (Año 2013). http://sitar.aragon.es/aragon.es

Los dominios de paisaje se definen como unidades paisajísticamente homogéneas a escala regional. Son territorios que tienen en común los principales rasgos que definen el carácter de su paisaje.

En Aragón el principal elemento que define el carácter del paisaje es el relieve, si bien las grandes ciudades son también identificables y cartografiables a esta escala.

Las principales formaciones vegetales y los usos del suelo contribuyen enormemente a su definición y por ello se incluyen en numerosas denominaciones.

En este sentido han sido 30 los grandes dominios de paisaje definidos y delimitados, que oscilan entre los casi 9.000km2 de superficie de los Relieves escalonados y los poco menos de 35km2 de las plataformas en areniscas. El promedio de superficie es de algo más de 1.500km2.

La respuesta cartográfica de esta división de grandes dominios trasmite la complejidad, y riqueza, paisajística de Aragón, a la vez que supone, a grandes rasgos, la traslación del relieve y sus formas.

Se articulan amplios dominios en el Pirineo con marcadas trazas de dirección W a E, que dejan paso a morfologías más poligonales en el Valle del Ebro, surcadas por los dominios relacionados con los principales cauces fluviales, con trazo N-S, entre los que destaca por su continuidad y amplitud el del Valle del río Ebro.

La Cordillera Ibérica es más compleja, con más subdivisiones y compartimentaciones, transmitiendo esa riqueza del paisaje turolense fruto de los diferentes avatares geológicos que han ido compartimentando y modelando los relieves de esas zonas.

Las fuentes de información utilizadas para el presente Documento Informativo Territorial han sido las siguientes:

- Ibarra, P.; Nieto, V.; Echeverría, Mª T.; Lozano, MªV.; Albero, Mª J.; Julián, A.; Peña, J.L., 2013: La diversidad paisajística de Aragón. Utilidad de la cartografía de Paisaje a escala regional para el conocimiento, planificación y gestión del territorio. Actas del XXIII Congreso de Geógrafos Españoles AGE. Espacios insulares y de frontera. Una visión geográfica. 597-607.

- Peña, J.L., Pellicer, F., Julián, A., Chueca, J., Echeverría Mª.T., Lozano, Mª.V., Sánchez, M. (2002): Mapa Geomorfológico de Aragón. Zaragoza. Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón. Serie Investigación nº 34. 54 p. y anexo cartográfico.

- Ortofotos del vuelo del PNOA (2012). Corine Land Cover (2006). Centro de Información Territorial de Aragón (CINTA). Gobierno de Aragón.

- Modelo Digital del Terreno (20x20m). Instituto Geográfico Nacional (IGN)

- Consulta de mapas de paisaje comarcales (http://sitar.aragon.es)

Los 731 municipios que componen Aragón presentan diferentes figuras de planeamiento urbanístico.

En general los municipios de mayor población presentan el mayor rango de planeamiento, es decir, disponen de Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). De los 113 municipios aragoneses que superan los 1.000 habitantes según el censo de 2011, 85 poseen Plan General de Ordenación Urbana, 24 Normas Subsidiarias, 2 Proyecto de Delimitación de Suelo Urbano (Fonz y Fabara) y Sástago, con Proyecto de Delimitación de Suelo Urbano y Maluenda, sin planeamiento.

Destacan por su importancia, y la no posesión de Plan General de Ordenación Urbana, el municipio de Épila (NNSS), con más de 5.000 habitantes, o los de Pedrola (NNSS), Cariñena (NNSS) o Utrillas (NNSS), que superan de forma holgada los 3.000 habitantes.

La lectura de la cartografía que representa las tipologías de planeamiento de cada municipio de Aragón permite ver cómo, de forma general, las zonas sin planeamiento se relacionan aquellas áreas menos pobladas, especialmente el prepirineo y zonas de la Cordillera Ibérica, sobre todo zaragozana. Buena parte de las zonas turísticas del Pirineo, aunque destaca por su menor rango la zona de Sobrarbe, el eje central de valle del Ebro y los principales municipios turolenses disponen de Plan General de Ordenación Urbana, siendo la distribución de las Normas Subsidiaras y los Proyectos de Desarrollo de Suelo Urbano, mucho más anárquica.

A modo de resumen son 222 los municipios que tienen Plan General de Ordenación Urbana, lo que supone un 30,36% del total, generalmente los de mayor población o un mayor dinamismo económico. Son 176 los municipios que disponen de Proyectos de Delimitación del Suelo Urbano, un 24,1% del total, que, si bien no es una figura de planeamiento, sí que es una modalidad transitoria que delimita lo que es suelo urbano de lo que no lo es, sin llegar a delimitar zonas de posible expansión urbanística. Un total de 72 municipios disponen de Normas Subsidiarias, lo que supone un 9,8% del total. Finalmente son 261 municipios, generalmente los de menor tamaño y dinamismo, carecen de ningún tipo de planeamiento, suponiendo un 35,7% del total de municipios de Aragón, si bien se encuentran regidos por las Normas Subsidiarias de carácter provincial.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial ha sido el Archivo de Planeamiento Urbanístico del Sistema de Información Urbanístico de Aragón (SIUa) de la Dirección General de Urbanismo del Gobierno de Aragón. http://idearagon.aragon.es/SIUa

Las Directrices Parciales de Ordenación del Territorial marcan una serie de guías de cara al desarrollo territorial de los espacios que están bajo su dominio.

En Aragón estas directrices tienen un ámbito de aplicación comarcal, marcando una guía común para el desarrollo territorial de estas demarcaciones.

Por el momento se han promulgado Directrices parciales del Ordenación del Territorio de las cuatro comarcas del Pirineo: (La Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza) y de la Comarca del Matarraña/Matarranya.

Las Directrices de las cuatro primeras son comunes al conformar un conjunto de características y orientaciones de desarrollo muy similares, estando vigentes desde el 29 de diciembre de 2005. Las Directrices de Matarraña/Matarranya se encuentran vigentes desde el 7 de noviembre de 2008.

Por tanto son aún 26 comarcas y la D.C. de Zaragoza los que quedan sin tener una Directrices Parciales de Ordenación del Territorio, si bien se encuentran bajo el paraguas de las Directrices de Ordenación Territorial de Aragón (Ley 7/1998).

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Geográfico de Aragón (IGEAR). http://idearagon.aragon.es

La baja densidad de población, su alto grado de envejecimiento o la excesiva polarización, tanto de la población como de las actividades económicas, en puntos muy concretos -especialmente en Zaragoza-, todas ellas características fundamentales de la Comunidad Autónoma de Aragón, son también el germen de buena parte de los desequilibrios territoriales que afectan a la región.

Así, el proceso de comarcalización surge en respuesta a estas desigualdades, apostando por un nuevo modelo de ordenación administrativa y territorial que sirva de herramienta con la que fomentar el desarrollo y vertebración de la Comunidad Autónoma.

Al amparo de lo expuesto en la Constitución Española y en el Estatuto de Autonomía de Aragón, la Ley 10/1993, de 4 de noviembre, de Comarcalización de Aragón dispone que la comarca tenga a su cargo la prestación de servicios y la gestión de actividades de ámbito supramunicipal, representando los intereses de la población y territorio comarcales en defensa de una mayor solidaridad y equilibrio dentro de Aragón. Además, la comarcalización apuesta por una nueva organización territorial y administrativa en la que las necesidades y peculiaridades del territorio constituyen el eje de la acción pública, dotando a la nueva entidad de capacidad y autonomía para el cumplimiento de sus fines. En la actualidad se han creado 32 comarcas, a falta de la creación de la Delimitación Comarcal de Zaragoza.

Para ello, la nueva administración comarcal se dota de un conjunto de competencias propias transferidas desde el propio Gobierno de Aragón y que, en una primera fase, incluyeron las siguientes materias:

1) Ordenación del territorio y urbanismo, 2) Transportes, 3) Protección del medio ambiente, 4) Servicios de recogida y tratamiento de residuos urbanos, 5) Sanidad y salubridad pública, 6) Acción social, 7) Agricultura, ganadería y montes, 8) Cultura, 9) Patrimonio cultural y tradiciones populares, 10) Deporte, 11) Juventud, 12) Promoción del turismo, 13) Artesanía, 14) Protección de los consumidores y usuarios, 15) Energía, promoción y gestión industrial, 16) Ferias y mercados comerciales, 17) Protección civil y prevención y extinción de incendios, 18) Enseñanza y 19) Aquellas otras que, con posterioridad a la presente ley, pudieran ser ejercidas en el futuro por las comarcas, conforme a la legislación sectorial correspondiente.

En definitiva, la comarcalización constituye un proceso destinado a conseguir la vertebración del territorio aragonés, el progreso de sus partes menos desarrolladas -en especial del medio rural-, y la consecución de unos niveles de calidad de vida suficientes para el mantenimiento y promoción de la población y crecimiento sostenible.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Geográfico de Aragón (IGEAR). http://idearagon.aragon.es

Los municipios son entidades administrativas con unos límites fijos –término municipal-, que pueden agrupar a una o varias localidades. Además constituyen, tal y como define Ley de Bases del Régimen Local y la Constitución Española, las entidades locales básicas en la organización territorial del estado. Dentro de los municipios se desarrollan los asentamientos humanos (núcleos de población, pedanías, diseminados, etc.). De forma más excepcional existen las entidades de ámbito inferior al municipio (EATIM), también de carácter local en intramunicipales, conocidas de forma más habitual por "entidades locales menores".

Aragón cuenta con un total de 731 municipios, de los cuales 293 -un 40,1% del total- pertenecen a la provincia de Zaragoza, 236 -un 32,3% del total- a la de Teruel y 202 -un 27,6% del total- a la de Huesca. Aunque la extensión media de los municipios aragoneses es de algo menos de 65 Km2, el tamaño de los municipios aragoneses resulta tremendamente heterogéneo, tal y como cabría esperar en virtud de los diferentes factores históricos y geográficos que han conformado su actual delimitación.

Por una parte, encontramos municipios que, como ocurre en el caso Caspe, Sabiñánigo, Ejea de los Caballeros y Zaragoza, cuentan con una extensión superior a los 500 km2. En su conjunto, estas cuatro entidades suponen más del 5% del territorio aragonés. Zaragoza, con sus 973,78 km2, resulta el municipio más grande de Aragón y el noveno de España.

En el extremo contrario, 38 municipios no superan los 10 km2. Maleján, perteneciente a la comarca del Campo de Borja, con apenas 0,08 km2 es el municipio con menor extensión de Aragón.

Además de esta diversidad, entre los municipios de Aragón se encuentran algunas singularidades, como el caso del Comunero de Ansó y Fago, una superficie de 9,9 km2 perteneciente a ambos municipios del Pirineo Occidental oscense, u otros como el caso de la Pardina de Mercadal, entre los municipios de Villar de los Navarros, Plenas, Loscos, Santa Cruz de Nogueras y Nogueras.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Centro de Información Territorial de Aragón (CINTA). Año 2013. http://sitar.aragon.es

El Decreto Legislativo 1/2006, de 27 de diciembre, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Comarcalización de Aragón expresa, en su Artículo 5.2. que “la ley creadora de cada comarca determinará el municipio en el que se establece su capitalidad".

Al margen del carácter representativo que tiene la figura de la capitalidad, las capitales comarcales adquieren un papel fundamental como núcleos articuladores de la cohesión territorial perseguida con la creación de la administración comarcal. De hecho, las particulares características socioeconómicas de la región –definidas por el fuerte desequilibrio demográfico y económico que se observa entre la ciudad de Zaragoza y el resto del territorio, especialmente en el caso del medio rural-, obligan a que, en la elección de las capitales comarcales primen los criterios funcionales sobre los políticos, haciendo que la nómina de capitales comarcales resulte heterogénea en cuanto a sus cifras de población, respondiendo, en cada caso, a la realidad del territorio.

Así pues, se pueden encontrar capitales comarcales como Cantavieja -con apenas 745 habitantes-, frente a otras que, como ocurre en el caso de Calatayud, superan los 20.000 habitantes. Ambas localidades, a pesar de sus diferencias, son capaces de responder a las necesidades socioterritoriales de sus respectivas comarcas, incluyéndose, a su vez, en una red jerarquizada de localidades que, en forma de malla, cubre todo el territorio aragonés y garantiza un acceso razonable de la población a los servicios públicos más fundamentales.

Además, el punto 5.3 del Decreto Legislativo especifica que “la ley creadora de cada comarca podrá atribuir a otros municipios la sede de determinados servicios y considerar que ello supone otorgarles el carácter de capital a los efectos de la gestión o de la representatividad externa de la materia correspondiente". Por lo tanto, la capitalidad puede compartirse entre varios municipios, tal y como ocurre en el caso de las comarcas de Sobrarbe (Aínsa-Sobrarbe y Boltaña), La Ribargorza (Graus y Benabarre), La Litera (Binefar y Tamarite de la Litera), Jiloca (Monreal del Campo y Calamocha), Cuencas Mineras (Montalbán y Utrillas) o el Bajo Martín (Albalate del Arzobispo e Híjar). En estos casos, una de las localidades ostenta la capitalidad administrativa, mientras que otra la capitalidad cultural, histórica o con otra denominación.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Instituto Geográfico de Aragón (IGEAR). Los datos de población se han obtenido del Padrón municipal vigente del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST).http://idearagon.aragon.es

La organización territorial de la iglesia católica divide el conjunto del país en 14 provincias eclesiásticas y 70 diócesis o archidiócesis. La Comunidad Autónoma de Aragón está dividida en dos provincias eclesiásticas -las de Aragón y Pamplona-. La provincia eclesiástica de Aragón está formada por la archidiócesis de Zaragoza y las diócesis sufragáneas de Tarazona, Huesca, Barbastro-Monzón, Teruel y Albarracín. La diócesis de Jaca, aunque está localizada en territorio aragonés pertenece a la provincia eclesiástica de Pamplona y Tudela.

La actual división eclesiástica actual comienza a gestarse en 1564, año en el que las Cortes Aragonesas solicitan al Papa Pio IV la división en diócesis del Reino de Aragón. Hasta el momento, Aragón se distribuía en cinco grandes sedes episcopales –Huesca, Zaragoza, Lérida, Tarazona y Albarracín-, heredadas de la época de la Reconquista. El progresivo aumento de la población y las malas comunicaciones dificultaban que el obispado ejerciera la influencia suficiente sobre el territorio como para gestionar de forma eficiente las cuestiones de fe y además, frenar la amenazante influencia del protestantismo francés. Así, en 1571 a la diócesis de Huesca se le segregan las de Jaca y Barbastro. Además, se reduce la extensión de la diócesis de Zaragoza, para lo que, en 1577, se crea sede episcopal en Teruel.

Esta organización permanece estable hasta finales del siglo XX. En 1985 se produce la unión de las diócesis de Teruel y Albarracín, mientras que en 1995 se crea la diócesis Barbastro-Monzón, resultado de la transferencia de la diócesis de Lérida a la de Barbastro de las parroquias de los arciprestazgos de Ribagorza Oriental y Occidental, Cinca Medio, La Litera y Bajo Cinca.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido de la Conferencia Episcopal Española. http://www.conferenciaepiscopal.es

Los partidos judiciales son unidades territoriales para la administración de justicia. Están integrados por uno o varios municipios limítrofes y pertenecientes a una misma provincia.

La primera división en partidos judiciales de España en partidos judiciales, se realizó en el año 1834 y en ella se tuvieron en cuenta los límites provinciales. Posteriormente los partidos judiciales serían tomados en cuenta para la delimitación de los distritos electorales.

La Comunidad Autónoma de Aragón cuenta con 16 partidos judiciales. La provincia de Huesca se divide en 6 partidos judiciales -el 37,5% del total-, siendo 7 los de la provincia de Zaragoza -un 47,5% del total- y 3 los de la de Teruel -un 18,75%-.

Al igual que sucede con la distribución de la población por municipios, no todos los partidos judiciales atienden al mismo número de habitantes. De esta forma el partido judicial de Zaragoza sirve a más de 780.000 personas -58,8% del total-, siendo el de Huesca el segundo en importancia por población, con algo más de 82.000 personas -un 6,2% del total-. Frente a estos, son unas 12.500 las personas que pertenecen al partido judicial de Boltaña -0,9% del total- o 13.000 las que pertenecen al partido judicial de Daroca -1,0% del total).

A la hora de dar servicio a la población que se encuentra dentro de un partido judicial también debe atenderse a la extensión de estos así como a la población que se encuentra en un determinado radio de cercanía. En este sentido el partido judicial de Teruel es el más extenso con 7.718km2 -lo que supone un 16% del territorio de Aragón-, y el que mayor número de municipios engloba -115, que equivalen al 15,7% del total- lo que unido a las difíciles comunicaciones de estas zonas de Aragón supone que buena parte de la población a la que da servicio esté alejada de los mismos. En el extremo opuesto se encuentra el partido judicial de Tarazona, que supera por poco los 1.000km2 de extensión, -apenas un 2% del territorio de Aragón-, englobando a 31 municipios -que suponen un 4,2% del total-. Los partidos judiciales de Fraga y Caspe son los que menos municipios incluyen -16-.

Hay que destacar, como se observa en la cartografía, que la delimitación comarcal no se adapta a los límites de los partidos judiciales o, al menos, no lo hace en la gran mayoría de los casos.

La fuente de información utilizada para el presente Documento Informativo Territorial se ha obtenido del Ministerio de Justicia.http://www.mjusticia.gob.es

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